En cuanto a la relación de Carbono y Nitrógeno, factor que indica si el compost obtenido cuenta con un grado de madurez aceptable y, por tanto, si reúne todos los requisitos impuestos en el ámbito de la calidad agronómica, también se sitúa dentro de los cánones establecidos, al igual que el contenido en nutrientes.
El compost obtenido en el centro penitenciario de Monterroso (Lugo) cumple con todos los requisitos de calidad contemplados por la ley para ser aplicado con absolutas garantías en la agricultura. Así se ha acreditado a través del análisis científico realizado por la Universidad de Santiago de Compostela (Grup GI 1648: Sistemas silvopastorales del Departamento de Producción Vegetal) a partir de distintas muestras recogidas en los compostadores con los que cuenta el centro, y que fueron suministrado en su momento por Sogama.
De entre los distintos parámetros estudiados, cabría destacar el pH, que se encuentra dentro de los intervalos calificados como normales. Respecto a los porcentajes de humedad, éstos resultaron un poco elevados debido fundamentalmente a que las muestras fueron recogidas durante un día de lluvia, extremo fácilmente subsanable con la aportación de materiales secos tales como paja y hojas.
En cuanto a la relación de Carbono y Nitrógeno, factor que indica si el compost obtenido cuenta con un grado de madurez aceptable y, por tanto, si reúne todos los requisitos impuestos en el ámbito de la calidad agronómica, también se sitúa dentro de los cánones establecidos, al igual que el contenido en nutrientes.
Por su parte, los niveles de metales pesados se han cuantificado como bajos, por lo que la clasificación del compost, en el marco de la legislación vigente, se encuadra en la clase A, toda vez que los valores de Cobre, Zinc, Plomo, Cadmio, Cromo y Níquel cumplen de forma rigurosa con las exigencias del Ministerio de Agricultura.
En consecuencia, el compost obtenido en el penal de Monterroso, en cuyo proceso de fabricación participa un buen número de reclusos, podría aplicarse directamente a los cultivos sin necesidad de que previamente sea mezclado con otros materiales.
La previsión es que el fertilizante obtenido sea utilizado en los huertos ecológicos del centro que se encuentran bajo el cuidado de los internos, actividad que incluso ha sido identificada por la propia Dirección como una de las vías con las que contribuir a su posterior reinserción social, ya que les proporciona una formación específica, al tiempo que los mantiene ocupados.
RECOMENDACIONES
Tras el análisis de las muestras de compost, Sogama ha trasladado al penal una serie de recomendaciones tales como la necesidad de incorporar material seco a los compostadores, de tal forma que se compense el exceso de humedad existente, fragmentar al máximo posible los residuos aportados, facilitando el proceso de degradación de los mismos, y remover y voltear periódicamente los restos orgánicos. Todo ello contribuirá a mejorar, si cabe todavía más, las propiedades nutritivas del abono obtenido.



















