Así lo considera el 96 por ciento de los encuestados, al tiempo que se desvela que el 93 por ciento apuesta por el reciclaje para dejar un mejor legado a las generaciones futuras y el 92 por ciento lo hace por la posibilidad de reutilizar los desechos para la fabricación de otros productos.
Tal y como se recoge en el “Estudio de hábitos y actitudes de la población española frente a la separación de residuos y la recogida selectiva”, realizada por IPSOS para Ecoembes, proteger el medio ambiente y contaminar menos, constituye uno de los principales objetivos de los ciudadanos españoles a la hora de reciclar.
Así lo considera el 96 por ciento de los encuestados, al tiempo que se desvela que el 93 por ciento apuesta por el reciclaje para dejar un mejor legado a las generaciones futuras y el 92 por ciento lo hace por la posibilidad de reutilizar los desechos para la fabricación de otros productos.
Por su parte, un 89 por ciento dice colaborar en el sistema para que ciudades y barrios sean lugares más limpios y agradables, y un 85 por ciento, con el objetivo de ahorrar energía y recursos naturales.
Respecto a los que manifiestan no separar sus residuos, alegan sobre todo causas de tipo personal tales como la falta de espacio en el hogar (31 por ciento).
TIPOLOGÍAS DE COLABORADORES
EL estudio clasifica a los ciudadanos, en función de su compromiso con el reciclaje, en tres categorías: “Ecofriendly”, “Ciudadano difuminado” y “Poco comprometido”.
Dentro de la primera (Ecofriendly), se identifica a los habitantes, generalmente con edades comprendidas entre los 35 y los 54 años, que protegen el planeta, y que vienen a aglutinar al 82,7 por ciento de los encuestados. Confían en que, respetando el entorno, dejarán un mejor legado a las generaciones venideras. Se encuentran, por tanto, en el camino de la sociedad del reciclado, toda vez que afirman conocer y separar los siete principales tipos de residuos generados en los hogares, esto es, latas, envases de plástico, briks, aluminio, papel, cartón y vidrio, o al menos cinco de ellos.
En la segunda categoría (Ciudadano difuminado) se encuentra sólo el 7,5 por ciento de los españoles que aseguran reciclar. Se caracterizan por su menor implicación en el reciclado, pues sostienen que separan entre tres y cuatro tipos de desechos.
Y ya en el tercer grupo (Poco comprometido) se incluyen a los ciudadanos despreocupados por la preservación del medio ambiente y que no creen, y/o no conocen los beneficios del reciclaje, afirmando clasificar entre dos y ninguno de los siete tipos de residuos.
COMPROMISO CON LA SOSTENIBILIDAD
Ecoembes afirma que, aunque todavía queda camino por recorrer en el ámbito de la educación ambiental, lo cierto es que el reciclaje es un hábito extendido en los hogares españoles, lo que viene a demostrar su firme compromiso con la sostenibilidad.
Así lo demuestran los datos obtenidos, ya que en España se reciclaron el año pasado 1.258.602 toneladas de envases domésticos, lo que supone un incremento del 5,3 por ciento respecto al 2013. De hecho, cada habitante depositó una media de 12,3 kilos de envases ligeros (envases de plástico, latas y briks) en el contenedor amarillo y 14,7 kilos de envases de cartón y papel en el azul durante el 2014.
El sistema integrado de gestión atribuye estos buenos resultados a un modelo de colaboración público-privada que comienza en el mismo momento en el que el ciudadano introduce sus envases en uno de los más de 553.000 contenedores amarillos y azules distribuidos por todo el Estado, suponiendo adicionalmente un beneficio directo para la economía.
Y es que la actividad de Ecoembes ha contribuido a la creación de 42.600 puestos de trabajo en el sector, de los cuales 9.400 son directos, representando un 3,2 por ciento del total de empleo verde generado en nuestro país.