Año Internacional de los Suelos, y el papel del ‘compost’

El ritmo de degradación ha llegado a ser tal, que amenaza la capacidad de satisfacer las necesidades de las generaciones futuras.

El 2015 ha sido declarado Año Internacional de los Suelos en base a una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El objetivo de esta iniciativa no es otro que aumentar la conciencia y comprensión de la población en torno a la importancia que éstos tienen para la seguridad alimentaria y las funciones ecosistémicas esenciales.

Y es que, según apuntan los expertos, la integridad de nuestros suelos corre peligro debido a la expansión de las ciudades, la deforestación, el uso insostenible de la tierra, la contaminación, el sobrepastoreo y el cambio climático, recordando que se trata de un recurso natural esencial, finito y no renovable. De hecho, cada año un área del tamaño de Berlín es absorbida en toda la Unión Europea por la expansión urbana y la infraestructura, existiendo una demanda creciente de tierra. No en vano, el 25 por ciento del territorio comunitario (1,3 millones de kilómetros cuadrados) se ve afectado por la erosión, estimando el número de sitios contaminados entre 450.000 y 600.000.

El ritmo de degradación ha llegado a ser tal, que amenaza la capacidad de satisfacer las necesidades de las generaciones futuras. Así lo corrobora la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), quien insiste en la importancia clave que los suelos tienen para la vida, ya que constituyen la base para los alimentos, los combustibles, las fibras y los productos médicos, siendo igualmente esenciales para los ecosistemas, toda vez que desempeñan un papel fundamental en el ciclo del carbono, almacenan y filtran el agua, y mejoran la capacidad para soportar inundaciones y sequías.

De no adoptarse medidas contundentes, la FAO advierte que la superficie mundial de tierra cultivable y productiva por persona equivaldrá en 2050 a sólo una cuarta parte del nivel de 1960. Es por ello que esta entidad ya ha implementado más de 120 proyectos relacionados con el suelo en todo el mundo y ha elaborado el Mapa Mundial de Suelos, junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

EL COMPOST, UN EXCELENTE ACONDICIONADOR DE SUELOS

En los últimos años, Sogama ha llevado a cabo diversas actuaciones que han tenido como objetivo la protección del suelo. La más relevante ha sido la promoción del compostaje doméstico, que ya ha conseguido instaurar en 120 entidades, procediendo al reparto de aproximadamente 4.000 compostadores.

Con estos recipientes, los participantes, en su mayoría familias, tienen la oportunidad de fabricar su propio compost en origen a partir de la materia orgánica generada, obteniendo un fertilizante natural de alta calidad que les permite abonar huertos y jardines, prescindiendo de agentes químicos.

La empresa dará continuidad a esta iniciativa durante el presente año, pretendiendo adscribir a la misma medio millar de hogares a fin de que éstos experimenten los beneficios del autocompostaje: menor producción de residuos, contribución a la menor frecuencia de recogida y transporte de basura por parte de los ayuntamientos, y obtención de un magnífico abono que cumple con todos los requisitos legales para ser empleado en la agricultura con las máximas garantías.

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