En este escenario, quiere clarificar que el contrato con la Fundación, al que el despacho del que es socio ha renunciado, suponía un importe total de 7.450 euros anuales (el contrato se estipuló para dos años), lo que se traduciría en un ingreso mensual para la empresa de alrededor de 400 euros.
Luis Lamas presenta su dimisión como presidente de Sogama. Así lo ha decidido tras anunciarse la contratación, por parte de la Fundación Agroalimentaria CETAL, en la que ejerce como Tesorero, de las labores de asesoría jurídica al despacho de abogados “Lucus Lex”, del que él es socio desde su creación, en el año 2006. Esta situación se recoge en el Registro de Bienes de Intereses de la Xunta de Glaicia.
A pesar de su condición de abogado no ejerciente desde que fue nombrado presidente de Sogama, en mayo de 2009, y de que el proceso de dicha contratación por parte del CETAL se llevó a cabo respetando la ley, Lamas es consciente de que, el no haber estado en el día a día de las tareas que desarrolla la Sociedad Limitada Profesional Lucus Lex, le ha impedido ejercer un control sobre esta cuestión, permaneciendo ajeno a la misma. “Ha sido un error y en política los errores hay que asumirlos”; a lo que añadió “Mi dignidad personal y política me lleva a tomar esta decisión”.
En este escenario, quiere clarificar que el contrato con la Fundación, al que el despacho del que es socio ha renunciado, suponía un importe total de 7.450 euros anuales (el contrato se estipuló para dos años), lo que se traduciría en un ingreso mensual para la empresa de alrededor de 400 euros. La relación contractual con el CETAL no se entabló con él directamente, sino con Lucus Lex, entidad en la que dispone de una participación minoritaria y en cuya toma de decisiones no intervenía desde su nombramiento como máximo responsable de Sogama.
Asimismo, Lamas recuerda que en el CETAL asumía un cargo no retribuido y que nada tenía que ver con su condición de presidente de Sogama.
De igual manera, lamenta profundamente que el contrato referenciado se haya producido en este contexto, del que no hizo un seguimiento adecuado por no haber estado en la gestión diaria de Lucus Lex.
En todo caso, agradece el apoyo recibido por parte de numerosos amigos y entidades, y pone así fin a una etapa en Sogama en la que, con momentos buenos y malos, lo ha dado todo para que la compañía, participada mayoritariamente por la Xunta de Galicia, llegase a prestar el mejor servicio público posible, velando por el bienestar y calidad de vida de todos los gallegos.



















