Ametller Origen logra certificación Desperdicio Alimentario Cero y Residuo Cero de AENOR, consolidándose como referente en sostenibilidad.
El grupo catalán destaca por su modelo basado en la reducción del desperdicio y la economía circular. Este reconocimiento avala un sistema integral que combina eficiencia operativa, impacto social y compromiso ambiental.
Ametller Origen logra certificación Desperdicio Alimentario Cero y Residuo Cero de AENOR y lidera el cambio en la distribución
La compañía catalana se convierte en la primera del sector de distribución en lograr este doble reconocimiento por su gestión sostenible
La compañía ha puesto en marcha un sistema que está centrado en anticiparse al desperdicio, actuando en toda la cadena de valor. El modelo prioriza la eficiencia, el control de excedentes y el aprovechamiento responsable.
Este enfoque ha sido reconocido con certificaciones que avalan una gestión integral de todos los residuos. No solo reduce desechos, sino que también impulsa su reutilización, avanzando hacia un esquema productivo más sostenible y basado en la economía circular.
Un reconocimiento que marca un antes y un después
El hecho de que Ametller Origen logra certificación Desperdicio Alimentario Cero y Residuo Cero de AENOR supone un hito en el sector. Se trata del primer grupo de distribución catalán en alcanzar este doble reconocimiento.
La certificación avala un modelo de gestión centrado en la prevención del desperdicio alimentario. Además, refuerza la confianza de consumidores y agentes del sector.
Un modelo basado en la prevención y la eficiencia
El sistema implantado por la compañía se basa en la reducción activa del desperdicio en toda la cadena. Incluye medidas para optimizar la gestión de excedentes y evitar pérdidas innecesarias.
También contempla la valorización de productos que no pueden destinarse al consumo humano. Todo ello se alinea con las estrategias europeas de sostenibilidad y economía circular.
El valor del sello Residuo Cero
El reconocimiento no se limita al desperdicio alimentario. La compañía también ha obtenido el sello Residuo Cero, que certifica la correcta gestión de los residuos. Este modelo busca minimizar la generación de desechos y fomentar su reutilización.
Se trata de un enfoque clave para avanzar hacia un sistema productivo más circular y eficiente.
Impacto social: donaciones y colaboración
El compromiso de Ametller Origen tiene una dimensión social relevante. Durante 2025, la empresa donó 238.000 kilos de alimentos, equivalentes a unos 8.000 carros de compra. Actualmente colabora con más de 30 entidades sociales.
Esto permite reducir el desperdicio y, al mismo tiempo, apoyar a colectivos vulnerables.
Innovación en la gestión de excedentes
La compañía ha desarrollado múltiples iniciativas para alargar la vida útil de los productos. Entre ellas destacan los descuentos en alimentos próximos a caducar. También colabora con plataformas como Too Good To Go para evitar el desperdicio.
Estas acciones reflejan una apuesta clara por un consumo más responsable.
Agricultura y producción con impacto positivo
El modelo también se extiende al ámbito agrícola. Los excedentes de fruta y verdura se destinan a entidades sociales como Espigoladors.
Asimismo, los productos elaborados en el obrador se redistribuyen para generar valor social. Esto permite cerrar el ciclo productivo y reducir el impacto ambiental.
Un modelo alineado con Europa y la Agenda 2030
Las certificaciones obtenidas se enmarcan en los objetivos europeos de sostenibilidad. El modelo responde a las exigencias de la economía circular y la gestión eficiente de recursos. También está alineado con los principios de la Agenda 2030.
Esto posiciona a la compañía como referente en transformación sostenible.
Liderazgo en la lucha contra el desperdicio
El reconocimiento de AENOR valida un trabajo sostenido en el tiempo. La compañía no solo reduce residuos, sino que impulsa un cambio en todo el sector.
Su modelo demuestra que sostenibilidad y rentabilidad pueden ir de la mano.
Ametller Origen logra certificación Desperdicio Alimentario Cero y Residuo Cero de AENOR, consolidando su liderazgo en la transición hacia un sistema más responsable.
El proyecto incorpora un fuerte componente social mediante donaciones de alimentos y colaboración con diversas organizaciones. Esta labor permite dar salida a excedentes mientras se apoya a personas que se encuentran en situación vulnerable.
Además, la empresa apuesta por soluciones innovadoras para prolongar la vida de los productos, junto a prácticas agrícolas responsables, cerrando su ciclo de vida y alineándose con los objetivos europeos de sostenibilidad.













