Desde entonces, ha seguido trabajando para lograr la certificación EMAS en este año 2014. Para ello, ha presentado una batería de medidas ya aplicadas en 2013 de cara a minimizar los aspectos ambientales significativos de la empresa; entre ellas, destaca la reducción en un 8% del agua consumida en la fábrica.
El camino hacia la excelencia emprendido por Belako Lanak comienza en el año 2010, cuando obtiene la certificación en la norma ISO 14001:2004. La empresa puso en marcha un sistema de gestión ambiental que perseguía la mejora continua, con el fin de controlar sistemáticamente su nivel de comportamiento ambiental y reducir los impactos ambientales negativos.
Desde entonces, ha seguido trabajando para lograr la certificación EMAS en este año 2014. Para ello, ha presentado una batería de medidas ya aplicadas en 2013 de cara a minimizar los aspectos ambientales significativos de la empresa; entre ellas, destaca la reducción en un 8% del agua consumida en la fábrica.
A esto se suma el programa ambiental fijado en 2014, donde se detalla la hoja de ruta a seguir. Mediante la sensibilización del personal, una gestión correcta, y la implantación de la metodología de las 5S (que busca crear lugares de trabajo mejor organizados y más ordenados y limpios), tiene como objetivo reducir la generación de envases peligrosos y los residuos de tierras generadas en las obras, con lo que logrará una mejora en el aprovechamiento de los recursos, reducirá el riesgo de contaminación y alargará la vida útil del relleno de obra.

















