El plan Mar Menor del MITECO entra en una nueva fase de ejecución con un aumento del presupuesto comprometido y el impulso de proyectos estratégicos destinados a frenar la degradación de la laguna, mejorar la gestión del agua y restaurar los ecosistemas dañados en su cuenca.
Plan Mar Menor 2026: avance de obras y restauración ambiental
Entre las acciones más destacadas del plan Mar Menor se encuentra el Cinturón Verde, un proyecto clave diseñado para reducir la escorrentía agrícola que llega al Mar Menor. Ya se han iniciado trabajos en zonas como El Carmolí, junto con nuevos proyectos de humedales que actúan como sistemas de filtración natural.
La gestión del riesgo de inundaciones se ha convertido en otra prioridad del plan Mar Menor, con proyectos en licitación para proteger canales como la Rambla de Cobatillas y restaurar arroyos mineros. Un futuro parque inundable en Los Alcázares ayudará a absorber la escorrentía y mitigar los eventos extremos.
Más presupuesto y mayor ejecución de las actuaciones
El programa estatal para recuperar el Mar Menor alcanza ya una inversión comprometida de más de 276 millones de euros, tras un incremento reciente de 50 millones. En conjunto, el plan moviliza cerca del 87 % del presupuesto total previsto, que supera los 675 millones.
Este avance refleja una aceleración en la ejecución de actuaciones tras años de planificación y complejos procesos administrativos.
El Cinturón Verde y la renaturalización ganan protagonismo
Entre las intervenciones más destacadas del Plan Mar Menor se encuentra el desarrollo del Cinturón Verde, una de las piezas clave para reducir el impacto de escorrentías agrícolas sobre la laguna.
Las obras ya han comenzado en áreas como el Carmolí, mientras se ultiman nuevos proyectos en zonas húmedas estratégicas que actuarán como filtros naturales.
Nuevas infraestructuras frente a inundaciones
La gestión del riesgo de inundaciones se ha convertido en otra prioridad del plan.
Actualmente, se encuentran en licitación proyectos como la protección de la rambla de Cobatillas o la restauración de ramblas mineras, con inversiones millonarias destinadas a frenar la entrada de sedimentos y contaminantes al Mar Menor.
A ello se suma el futuro parque inundable en Los Alcázares, una infraestructura diseñada para canalizar escorrentías y reducir el impacto de episodios extremos.
La Sierra Minera entra en una fase decisiva
La recuperación ambiental de la Sierra Minera de Cartagena y La Unión avanza como una de las actuaciones más ambiciosas del Plan Mar Menor.
Durante 2026 se prevé la finalización de varios proyectos del Plan Mar Menor que abarcan cerca de 90 hectáreas degradadas por la actividad minera, con una inversión superior a los 110 millones de euros.
Restauración del litoral y mejora del saneamiento
Las actuaciones también se extienden al frente costero, donde continúa la restauración de dunas en La Manga, así como a la mejora de redes de saneamiento en municipios del entorno.
Estas intervenciones buscan reducir vertidos, mejorar la calidad del agua y reforzar la resiliencia del ecosistema.
Investigación y conocimiento para anticipar el futuro
El plan incorpora una importante dimensión científica, con estudios sobre flujos de agua subterránea, evolución de la laguna y relaciones entre la cuenca y el ecosistema marino. Además, avanza la construcción de un centro de investigación en Águilas centrado en la recuperación de especies marinas.
El Mar Menor sigue siendo uno de los mayores retos ambientales de España. Y también uno de los mayores laboratorios. Porque lo que ocurra aquí no solo determinará el futuro de una laguna. Sino el modelo de cómo restaurar ecosistemas en un contexto de crisis climática.
La restauración ambiental en la Sierra Minera de Cartagena-La Unión entra en una fase decisiva, con importantes proyectos previstos para recuperar grandes áreas degradadas afectadas por la actividad minera histórica y respaldados por una significativa inversión pública.
Los esfuerzos también se centran en la restauración costera y la mejora del saneamiento, mientras que la investigación científica se amplía con nuevos estudios y un centro de recuperación marina en Águilas, destinado a fortalecer la resiliencia del ecosistema y el monitoreo a largo plazo.


















