La segunda fase de la auditoría de la red ciclista de Palma propone añadir casi 15 kilómetros de nuevas rutas ciclistas a corto plazo y abordar los principales puntos conflictivos de la ciudad. El plan implica una inversión total de 12,86 millones de euros y establece una hoja de ruta a diez años.
Elaborado por Idom como continuación de la fase inicial de diagnóstico, el estudio define soluciones técnicas para intersecciones, paradas de transporte público, zonas de recogida de residuos, paradas de taxis y calles arboladas, a la vez que orienta la futura expansión de la red.
En total, la estrategia prevé 59,1 kilómetros de nuevos carriles bici en Palma, lo que representa un aumento del 24 % respecto a la red existente, estructurada a corto, medio y largo plazo. Se priorizan los tramos y enlaces de alto riesgo que mejoran la conectividad general. La mayoría de las rutas a corto plazo se segregarán en la calzada.
La auditoría de la red de carriles bici de Palma y su plan de ampliación
La segunda fase de la auditoría de la red de carriles bici de Palma propone la ampliación de 14,79 kilómetros de itinerarios ciclistas a corto plazo y la intervención en los principales puntos conflictivos detectados en la ciudad.
El plan, presentado recientemente por el teniente de alcalde y regidor de Mobilitat, Toni Deudero, prevé una inversión total de 12,86 millones de euros y establece una planificación a diez años.
El estudio, elaborado por la empresa Idom, da continuidad a la primera fase de diagnóstico y se centra en definir soluciones técnicas para intersecciones, paradas de la EMT, puntos de aportación de residuos de Emaya, paradas de taxi y zonas con arbolado, además de planificar el crecimiento de la red ciclista.
Nuevos itinerarios ciclistas a corto plazo
Según el documento, una vez ejecutadas todas las actuaciones previstas, Palma pasará a ocupar la segunda posición en kilómetros de carril bici por cada 100.000 habitantes entre las 19 capitales de provincia con características similares.
El plan se estructura en tres horizontes temporales: corto plazo (1-2 años), medio plazo (3-5 años) y largo plazo (6-10 años). En conjunto, contempla 59,1 kilómetros nuevos de carril bici, lo que supone un incremento del 24% respecto a la red actual.
Infraestructures ya trabaja en varios proyectos incluidos en la primera fase, como el acceso al Castell de Bellver, el tramo del Camí dels Reis entre Son Espases y la carretera de Sóller, la conectividad ciclista de Porto Pi, la calle Polvorí, los itinerarios de Son Ferriol y Can Pastilla, y la conexión del Camí de les Meravelles.
Intervenciones en puntos conflictivos
La auditoría establece como criterio prioritario actuar en los tramos con mayor conflictividad y en aquellos que mejoran la conectividad global de la red, incluyendo la conexión con el polígono de Son Castelló y la continuidad del eje Caracas–General Ricard Ortega.
A corto plazo, el 73,99 % de los nuevos itinerarios serán carriles bici segregados en calzada, el 11,47 % ciclocalles y el 14,54 % sendas bici.
Entre las soluciones técnicas más relevantes figura la alternativa al eje ciclista de la calle Blanquerna, uno de los puntos más conflictivos de la red. La propuesta plantea trasladar el itinerario a las calles Francesc Suau y 31 de Desembre mediante carriles bici segregados en calzada.
En Francesc Suau, entre Emperadriu Eugènia y Pare Bartomeu Pou, se prevé mantener ambos cordones de estacionamiento y habilitar dos carriles de circulación con anchuras superiores a las actuales.
Seguridad y convivencia en la red ciclista
En 31 de Desembre, entre Pare Bartomeu Pou y Comte de Sallent, se proyecta un carril bici bidireccional, manteniendo el arbolado y eliminando 15 plazas de aparcamiento y algunos espacios para motos. Infraestructuras ya ha reservado 300.000 euros para esta actuación en 2026.
La Fase II también propone actuar en 77 intersecciones, 79 paradas de la EMT y 97 puntos de residuos. A corto plazo se intervendrá en 19 intersecciones, 16 paradas y 19 puntos de aportación, con el objetivo de mejorar la seguridad y la convivencia entre peatones, ciclistas, usuarios de VMP y del transporte público.
En el entorno de la Intermodal–plaza Espanya, donde actualmente existen itinerarios ciclistas sobre zonas peatonales, se plantea trasladar el carril bici a la calzada de la avenida Marquès de Fontsanta y enlazarlo con Bastió d’en Sanoguera. Esta actuación implicará el desplazamiento de la estación de BiciPalma del Parc de Ses Estacions.
También se propone una solución para la plaza Verge del Miracle, donde el itinerario ciclista discurre sobre aceras. La alternativa plantea dar continuidad a la ciclocalle de la calle Bayarte hasta Espartero, con señalización vertical y horizontal en un tramo de 82 metros.
Planificación a medio y largo plazo
El plan prevé la implantación de 22,83 kilómetros adicionales a medio plazo y 24,66 kilómetros más a largo plazo, con una clara apuesta por los carriles bici segregados en calzada.
Deudero, acompañado por el responsable de Movilidad Urbana de Idom, Francesc Arechavala, ha destacado que el documento “marca una hoja de ruta clara para mejorar la movilidad, reforzar la seguridad y avanzar hacia una ciudad más sostenible”.
El regidor ha recordado que la SMAP ejecutará en 2026 la cuarta fase de ampliación de BiciPalma, que incluirá 23 nuevas estaciones y 230 bicicletas eléctricas, extendiendo el servicio a la Platja de Palma y el Passeig Marítim.
Entre las propuestas clave se incluyen la desviación de un corredor altamente problemático hacia calles paralelas, el rediseño de varias zonas centrales para trasladar la infraestructura ciclista de las aceras a la calzada, y la mejora de la seguridad en decenas de intersecciones, paradas de autobús y puntos de recogida de residuos.
Una vez que dicho plan esté completado, Palma se situaría entre las ciudades con mayor densidad de carriles bici a nivel nacional, probablemente en el segundo lugar. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE





















