Las 5 frutas que tu abuela comía sin saber que ayudaban a producir colágeno y que hoy los dermatólogos recomiendan para una piel firme después de los 30

Publicado el: 8 de febrero de 2026 a las 20:39
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Frutas ricas en vitamina C como kiwi, naranja y uvas que ayudan al cuerpo a producir colágeno.

La palabra “colágeno” aparece por todas partes cuando hablamos de piel firme, uñas fuertes o ese aspecto “buena cara” que a veces parece imposible en invierno. Pero conviene poner una cosa clara sobre la mesa: las frutas no aportan colágeno como tal. Lo que sí hacen, y ahí está la clave, es darle al cuerpo los nutrientes que necesita para fabricarlo. Y eso cambia la historia.

Con el paso del tiempo, nuestro organismo produce menos colágeno y la piel puede perder elasticidad. En la práctica, esto significa que la alimentación importa más de lo que parece, igual que lo hace dormir bien o protegerse del sol.



No es colágeno “en la fruta”, es colágeno “en tu cuerpo”

El colágeno es una proteína estructural. Para formarlo, el cuerpo depende de varias piezas, y una de las más conocidas es la vitamina C, además de otros antioxidantes que ayudan a reducir el estrés oxidativo.

Esto no es marketing, es fisiología básica, y está recogido en documentos oficiales: la vitamina C participa en la formación normal de colágeno y, por extensión, en funciones como la de la piel. Por eso, cuando un alimento es fuente de vitamina C, puede ser un aliado real (sin promesas milagrosas). 



Las 5 frutas más mencionadas para apoyar la síntesis de colágeno

Estas cinco frutas suelen aparecer en recomendaciones por un motivo sencillo: son ricas en vitamina C y compuestos antioxidantes.

Naranja. Clásica, barata y fácil de encontrar. La vitamina C es su bandera, y ayuda a que el organismo tenga materia prima para formar colágeno. Si la tomas entera, mejor que en zumo: aprovechas también la fibra.

Kiwi. Destaca porque, a igualdad de ración, puede aportar mucha vitamina C. Es una opción práctica cuando quieres variar y no tirar siempre de cítricos.

Fresa. Además de vitamina C, aporta antioxidantes naturales. Si están de temporada, mejor sabor y menos huella de transporte. Y suelen durar poco en casa, así que aquí manda una regla doméstica: compra justo para no acabar tirándolas.

Papaya. Se suele citar por su combinación de vitaminas y enzimas presentes de forma natural. Eso sí, en España normalmente es importada, así que si buscas un enfoque más sostenible, úsala como extra ocasional y prioriza fruta local la mayoría de días.

Uva. Aporta polifenoles y otros compuestos antioxidantes. Es fácil de llevar como tentempié, y puede sustituir a snacks ultraprocesados sin complicarte.

Lo que de verdad conviene tener en cuenta (y se nota)

¿La “fórmula” más realista? Regularidad y contexto. No sirve de mucho comer kiwi un día y olvidarte dos semanas. Mejor integrar fruta a diario, hidratarse bien y acompañarlo de hábitos básicos. Y un detalle que suele pasarse por alto: elegir fruta de temporada y, si puedes, local reduce transporte, envases y desperdicio. Pequeños gestos, pero suman.

La referencia oficial más clara sobre esta relación se recoge en una tabla de declaraciones saludables autorizadas (en España y en la UE), donde figura que “la vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel”, publicada por la AESAN en este documento.

La palabra “colágeno” aparece por todas partes cuando hablamos de piel firme, uñas fuertes o ese aspecto “buena cara” que a veces parece imposible en invierno. Pero conviene poner una cosa clara sobre la mesa: las frutas no aportan colágenocomo tal. Lo que sí hacen, y ahí está la clave, es darle al cuerpo los nutrientes que necesita para fabricarlo. Y eso cambia la historia.

Con el paso del tiempo, nuestro organismo produce menos colágeno y la piel puede perder elasticidad. En la práctica, esto significa que la alimentación importa más de lo que parece, igual que lo hace dormir bien o protegerse del sol.

No es colágeno “en la fruta”, es colágeno “en tu cuerpo”

El colágeno es una proteína estructural. Para formarlo, el cuerpo depende de varias piezas, y una de las más conocidas es la vitamina C, además de otros antioxidantes que ayudan a reducir el estrés oxidativo. Esto no es marketing, es fisiología básica, y está recogido en documentos oficiales: la vitamina C participa en la formación normal de colágeno y, por extensión, en funciones como la de la piel. Por eso, cuando un alimento es fuente de vitamina C, puede ser un aliado real (sin promesas milagrosas).

Las 5 frutas más mencionadas para apoyar la síntesis de colágeno

Estas cinco frutas suelen aparecer en recomendaciones por un motivo sencillo: son ricas en vitamina C y compuestos antioxidantes.

Naranja. Clásica, barata y fácil de encontrar. La vitamina C es su bandera, y ayuda a que el organismo tenga materia prima para formar colágeno. Si la tomas entera, mejor que en zumo: aprovechas también la fibra.

Kiwi. Destaca porque, a igualdad de ración, puede aportar mucha vitamina C. Es una opción práctica cuando quieres variar y no tirar siempre de cítricos.

Fresa. Además de vitamina C, aporta antioxidantes naturales. Si están de temporada, mejor sabor y menos huella de transporte. Y suelen durar poco en casa, así que aquí manda una regla doméstica: compra justo para no acabar tirándolas.

Papaya. Se suele citar por su combinación de vitaminas y enzimas presentes de forma natural. Eso sí, en España normalmente es importada, así que si buscas un enfoque más sostenible, úsala como extra ocasional y prioriza fruta local la mayoría de días.

Uva. Aporta polifenoles y otros compuestos antioxidantes. Es fácil de llevar como tentempié, y puede sustituir a snacks ultraprocesados sin complicarte.

Lo que de verdad conviene tener en cuenta (y se nota)

¿La “fórmula” más realista? Regularidad y contexto. No sirve de mucho comer kiwi un día y olvidarte dos semanas. Mejor integrar fruta a diario, hidratarse bien y acompañarlo de hábitos básicos. Y un detalle que suele pasarse por alto: elegir fruta de temporada y, si puedes, local reduce transporte, envases y desperdicio. Pequeños gestos, pero suman.

La referencia oficial más clara sobre esta relación se recoge en una tabla de declaraciones saludables autorizadas (en España y en la UE), donde figura que “la vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel”, publicada por la AESAN en este documento.El comunicado oficial ha sido publicado en AESAN.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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