¿Es posible una economía ecológica?

Un proyecto europeo explorará las vías hacia el postcrecimiento económico. El ERC dota con 10 millones de euros un proyecto del ICTA-UAB que estudiará cómo desterrar la economía del crecimiento y garantizar el bienestar social y la sostenibilidad planetaria

¿Es posible una economía ecológica? ¿Las sociedades pueden abandonar la economía orientada al crecimiento y mantener el bienestar humano dentro de los límites del planeta? Un nuevo estudio internacional liderado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) y la Universidad de Lausana (UNIL), en Suiza, abordará esta importante cuestión. Y lo hará gracias a una subvención de 10 millones de euros concedida por el European Research Council (ERC).

6 años de estudio

Durante los próximos 6 años, los investigadores del ICTA-UAB Giorgos Kallis y Jason Hickel, junto a la profesora Julia Steinberger del Instituto de Geografía y Sostenibilidad de la Universidad de Lausana (UNIL), desarrollarán el proyecto «A Post-Growth Deal» (REAL). Que promete hacer avanzar la economía ecológica en direcciones radicalmente nuevas.

El objetivo es lograr reducir las emisiones lo suficientemente rápido como para cumplir los objetivos de París. Así como revertir otras presiones ecológicas. Para ello, las economías de altos ingresos deberán reducir drásticamente su uso de recursos energéticos y materiales. No obstante, esto será difícil de lograr si los países siguen apostando por el crecimiento económico. Y, por tanto, por niveles de producción industrial cada vez mayores, como objetivo principal.

Los científicos reconocen cada vez más la necesidad de explorar vías de postcrecimiento económico. Los recientes llamamientos a una transición posterior al crecimiento han sido debatidos en los principales informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el panel de la ONU sobre la biodiversidad (IPBES) y la Agencia Europea de Medio Ambiente, pero el conocimiento existente sobre este tema resulta todavía insuficiente. El proyecto REAL desarrollará nuevo conocimiento científico para que las nuevas vías de postcrecimiento puedan ser descritas completamente y aplicadas con éxito.

Vías de postcrecimiento

Para ello, el ERC les ha concedido una beca Synergy de 9,9 millones de euros: una subvención altamente competitiva y uno de los premios más prestigiosos para la investigación avanzada en Europa. Con esta financiación, los científicos unirán sus respectivos conocimientos para explorar «cómo se pueden lograr reducciones drásticas en el uso de la energía y los recursos, y al mismo tiempo acabar con la pobreza y garantizar una vida digna para todos».

Aspiran a proponer nuevos modelos de política, así como iniciativas y sistemas de abastecimiento que avancen en dirección al postcrecimiento y a implicarse en cuestiones relativas al desarrollo en el Sur global. El objetivo es «lograr la convergencia entre el Norte y el Sur globales. Y en los propios países, a un nivel de utilización de los recursos que sea suficiente para un desarrollo humano elevado, pero compatible con los límites planetarios», explica Jason Hickel, antropólogo económico del ICTA-UAB. ¿Es posible una economía ecológica?

El Acuerdo Postcrecimiento hace referencia a la necesidad de un nuevo pacto político e institucional entre el gobierno y los ciudadanos, equivalente al del New Deal o al estado de bienestar. Pero ahora orientado a la seguridad del bienestar en una era de estancamiento económico prolongado y de colapso climático. La realización de ese «pacto» requiere nuevas investigaciones, nuevos datos y nuevos modelos que el proyecto REAL pretende desarrollar.

Un proyecto revolucionario

«Es la primera vez que se concede un proyecto de tal envergadura y alcance sobre el tema del postcrecimiento». Afirma Giorgos Kallis, científico medioambiental del ICTA-UAB. «Se trata de un reconocimiento y una validación de los esfuerzos que muchos investigadores aislados han realizado durante años. En contra de la oposición mayoritaria y con poco apoyo institucional o financiero.

Es una oportunidad que conlleva una importante responsabilidad». Kallis destaca también la importancia de la sinergia. «Cada vez que nos reunimos los tres, nos sentimos como las diferentes piezas de un puzle que se unen. Este es un proyecto verdaderamente interdisciplinario. Esperamos establecer un nuevo paradigma sobre cómo abordar cuestiones de importancia planetaria».

«Este proyecto es simplemente revolucionario». Añade Julia Steinberger, economista ecológica de la Universidad de Lausana. «Nos da lo que creemos que es la mejor oportunidad de explorar las ideas transformadoras necesarias para proteger a la humanidad de las crisis entrelazadas de las próximas décadas. Reorientar nuestras economías para que dejen de depender del crecimiento arriesgado. Y se orienten hacia el florecimiento humano».

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