Adiós al plástico: este “material vivo” mantendrá seguros los embalajes

Publicado el: 12 de noviembre de 2024 a las 08:00
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Los embalajes se despiden del plástico para siempre con la aparición de un “material vivo”. La propuesta de Nestlé de convertir los residuos plásticos de sus fábricas en plástico reciclado para sus embalajes fue innovadora, pero lo que ha logrado este “material vivo” va mucho más allá. El plástico es un material asequible, duradero y flexible que tiene una gran presencia en la vida moderna: desde los embalajes hasta la ropa y los artículos de belleza. No obstante, se desecha a gran escala.

Según registró la web del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en 2023, cada año, más de 280 millones de toneladas de productos derivados de la industria del petróleo de vida corta son tirados a la basura. “Muchas personas no son conscientes de que un material que está arraigo en nuestra vida cotidiana es capaz de tener un impacto tan significativo no solo en la vida silvestre, sino también en el clima y en la salud humana”, alega Llorenç Milà i Canals, responsable de la Iniciativa del Ciclo de Vida del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), advierte el portal ya mencionado.



En total, el 46% de los residuos plásticos termina en vertederos municipales y el 22% recibe una gestión inadecuada y también acaba siendo basura. A diferencia de otros materiales, éste no se biodegrada. Esto quiere decir que pueden pasar cientos de años hasta que se descompone. De esta manera, cuando se acumula en el medio ambiente lleva a este a un punto crítico. La contaminación causada por el plástico perjudica a la fauna marina, deteriora el suelo, envenena aguas subterráneas y puede provocar severas consecuencias para la salud del ser humano.

El plástico dice adiós con la aparición de un “material vivo” que mantiene seguros los embalajes

Un grupo de surfistas desarrolla “Cruz Foam”, una espuma compostable a partir de residuos agrícolas y almidón. Se utiliza como embalaje protector, aislamiento y cadena de frío. Consiguen aprovechar el 70% de residuos de alimentos reciclados en la producción de su espuma, evitando de esta manera el empleo de materiales no renovables. La espuma compostable de Cruz Foam brinda una alternativa sostenible y de alto rendimiento para el la logística comercial, sustituyendo las espumas plásticas tradicionales.



Cruz Foam es un biomaterial compostable fabricado a partir de residuos agrícolas y almidón. Una composición que los convierte en una alternativa ecológica frente a los plásticos convencionales como el poliestireno. Generada a través del aprovechamiento de recursos renovables y abundantes como residuos de guisantes, desechos agrícolas y otros almidones, Cruz Foam no es no tóxica y puede integrarse de forma fácil en los procesos de manufactura actuales.

Gracias a sus propiedades similares a las espumas convencionales, es óptima para la seguridad, el aislamiento y opciones personalizadas en sectores como el de la electrónica o los productos de lujo. Diseñada para una compostabilidad total al final de su vida útil, Cruz Foam convierte los desechos en materiales de alto rendimiento y respetuosos con el medio ambiente, cumpliendo con la creciente demanda de soluciones sostenibles en diferentes sectores.

Los embalajes vislumbran una nueva “vida” lejos del plástico

Entre las ventajas de esta nueva forma de embalar se encuentra la reducción de desechos plásticos, el uso de recursos renovables, la optimización de la logística en cadena de frío y el apoyo a la economía circular. Para facilitar la adopción de esta tecnología, crearon Cruz Foam para integrarse en equipos de fabricación existentes.

Su compromiso con la sostenibilidad y sus bondades capaces de satisfacer las demandas del comercio electrónico y otros sectores críticos lo llevan a ser líder en la industria de la logística verde, abriendo la puerta hacia una nueva forma de embalar lejos del contaminante basado en petróleo. De hecho, ya está haciendo saltar las alarmas en sectores clave como el de los alimentos: la mitad de los productos alimenticios en los supermercados están envasados con insostenible plástico.