Ayudan los agujeros negros a la formación de estrellas

Se piensa que el centro de cada galaxia alberga un agujero negro, algunos con masas de miles de millones de soles y por lo tanto fuertes tirones gravitatorios que alteran el material que les rodea. Se pensaba que su incidencia impedía el nacimiento de estrellas, pero ahora un equipo internacional de astrónomos que estudian la cercana galaxia Centaurus A ha encontrado todo lo contrario: un agujero negro parece ayudar a la formación de estrellas.

El equipo, dirigido por el doctor Stanislav Shabala de la Universidad de Tasmania, el doctor Mark Crockett de la Universidad de Oxford, y el doctor Sugata Kaviraj del Imperial College de Londres, publican sus resultados en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society.

   Los agujeros negro en el centro de las galaxias se activan de vez en cuando, conduciendo el material que les rodea en flujos que se pueden extender durante millones de años luz. Los flujos se abren paso a través del gas galáctico, lo comprimen, calientan y empujan fuera de su camino. Gran parte de este gas es la materia prima con que están hechas las estrellas, por lo que estos chorros afectan de manera significativa a la formación de estrellas en las galaxias que los albergan.

   Los astrónomos utilizaron la cámara Gran Angular 3 (WFC3) del Hubble para estudiar las regiones del centro de Centaurus A, catalogado como NGC 5128, una galaxia brillante a 13 millones años luz de distancia en la dirección de la constelación austral de Centaurus. En luz visible, un cinturón de polvo prominente se puede ver corriendo por toda la galaxia, y cuando se observa en rayos X y ondas de radio tiene chorros que se extienden hasta por un millón de años luz desde un agujero negro central.

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   Con WFC3, los científicos echaron una mirada cercana al filamento interior, una región situada cerca de la salida que es una fuente de luz ultravioleta y emisión de rayos X, además de ser brillante en luz visible. Utilizando las imágenes del Hubble, el equipo fue capaz de trazar la historia de formación estelar de los filamentos con una precisión sin precedentes.

   Encontraron que la punta del filamento más cercana a la salida contiene estrellas jóvenes, cuyas edades son similares al tiempo transcurrido desde la ‘activación’ del chorro de expulsión, pero también que no hay estrellas jóvenes más arriba en el filamento. Esto es exactamente lo que se espera en un fenómeno de este tipo. Las partes más densas del centro de la nube se comprimen y se colapsan para formar estrellas, mientras que el gas de la parte exterior se aventan como hojas arrastradas por el viento.

innovaticias.com – ep

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