Después de los atentado ocurridos en París, todos los esfuerzos se centran en logran un desbaratamiento real del aparato propagandístico de ISIS, que usa Internet como medio de comunicación para contactar a sus miembros y reclutar nuevos adeptos.
Las comunicaciones que no se detectaron
Los ataques estuvieron planificados de manera coordinada y precisa, por lo que las comunicaciones entre los grupos terroristas pertenecientes a ISIS debieron ser abundantes y sin embargo no pudieron detectarse.
Esto lleva a los investigadores a concluir que dichas comunicaciones debieron estar cifradas y por ende eran imposibles de rastrear y sobretodo de decodificar e interpretar, por parte de las fuerzas de seguridad.

Una red bien organizada
También se sabe que la organización terrorista cuenta con un grupo de unas seis personas que se encuentran en diversos puntos del mundo, que actúan como ayuda, algo así como un “help desk”, para dar rápida solución a los problemas que los integrantes del grupo radical puedan tener a la hora de interpretar o crear sus mensajes.
Este grupo coordinado y disponible las veinticuatro horas del día, se encargaría de solventar cualquier inconveniente, evacuar dudas técnicas en el uso de los códigos de cifrado y actuar como instructores para que a los usuarios les sea posible tener una comunicación rápida e indetectable.

Está claro que el grupo islámico radical posee una serie de plataformas mediante las cuales sus miembros pueden entrenarse en cuestiones de seguridad digital con el fin de pasar desapercibidos para los servicios de inteligencia y que también las utiliza para realizar propaganda y reclutar nuevos adeptos.
Desde el Centro de Combate al terrorismo se explica que además de propaganda, reclutamiento y comunicación, estas plataformas y los instructores, son los medios por los cuales distribuyen una enorme cantidad de documentos (algunos de los cuales han podido ser interceptados).
Este descubrimiento vuelve a poner en entredicho las medidas de protección al cifrado de datos y al acceso por parte de las autoridades pertinentes (en este caso quienes combaten el terrorismo) a los códigos y claves de los mismos.

Anonymus en lucha
Tras los atentados de ISIS contra Charlie Hebdo en enero de este año, el grupo de hackers mundiales denominado Anonymus, declaró una “guerra virtual” contra el estado islámico, con el fin de identificar las cuentas de la organización y sus webs, para cerrar las primeras y atacar las segundas.
El domingo después de la nueva oleada de atentados que la organización radical perpetró en la capital francesa, el grupo de “hacktivistas” anunció que se abría un nuevo frente denominado Operación París, con el hashtag #OpParis.

Anoymus tiene muy claro que el aparato propagandístico y de comunicaciones que ISIS tiene montado a través de Internet, es realmente poderoso y se compone de las más diversas células, enlaces casi indetectables y hasta los llamados “lobos solitarios”, pero no dudan en que podrán cerrar sus cuentas y desmantelarles el tinglado virtual.
El grave problema al que se enfrenta este grupo es el mismo que quienes desde los centros de seguridad pretenden luchar contra ISIS en Internet: que como denuncia Anonymus los servidores de estas facciones no están en medio del desierto, sino en países libres y eso lo saben las autoridades.

La #OpParis está siendo apoyada por la mayoría de los integrantes de este grupo, si bien en determinados países no está operativa, como es el caso de España, ya que las leyes contra el “haktivismo” resultan muy duras y sus miembros son combatidos activamente por las autoridades.
Lo que más les preocupa a estos activista virtuales es la gran cantidad de servidores vulnerables que existen en todas partes del mundo, algunos porque están desactualizados, otros prácticamente en desuso y los más por su permisibilidad, por lo que cualquiera de ellos puede ser usado con facilidad por los ciber terroristas.

¿Un Ciber califato?
La herramienta de ataques virtuales de ISIS desde 2014, se llama “CiberCalifato” (Cyber Caliphate) y se dedica a asaltar una variedad de cuentas de redes sociales como Facebook y Twitter, pertenecientes a políticos, militares, medios de comunicación y servicios de inteligencia; la cadena francesa TV5Monde fue una de sus víctimas cuando lograron dejarla fuera de funcionamiento durante varia horas.
Cuando Junaid Hussain un inglés que lideraba esta red fue asesinado en agosto mediante un drone, CiberCalifato se tomó venganza atacando a mas de 50000 cuentas de Twitter, entre las que se contaban las de altos directivos del FBI y la CIA.

Con el fin de sembrar el miedo entre los no adeptos, ISIS también suele usar videos que se transmiten casi en tiempo real de sus acciones, ya sean atentados, asesinatos o acciones específicas y para ello usan las redes sociales y redirigen a los que se interesan por sus “hazañas” a foros privados en los que se realizan los reclutamientos.
Para hacer propaganda de sus actividades, el grupo terrorista suele colgar en Youtube, videos en los que se muestra el día a día de las luchas de los integrantes de la Yihad, ya sea en los campos de entrenamiento, en sus comunidades o en los frentes como Siria e Irak.






















