Turismo de células madre: gran negocio – resultados peligrosos

Publicado el: 5 de julio de 2016 a las 10:36
Síguenos

“Los pacientes que caen presa de «turismo de células madre” pueden pagar decenas de miles de euros para que se les realicen una serie de procedimientos “innovadores”, que ni tienen garantía de éxito ni está asegurado que no tengan efectos secundarios o sean directamente nocivos.”

Un negocio millonario



Una persona desesperada por una cura o un paliativo para sí o para un ser querido, es presa fácil para las clínicas sin escrúpulos que ofrecen tratamientos con células madre que no solamente no están probados, sino que pueden resultar arriesgados y que en otros sitios están absolutamente prohibidos.

Las células madre son capaces de formar muchos otros tipos de células en el cuerpo ya que pueden “transformarse” en diferentes tipos de tejidos y eso las hace inherentemente prometedoras y peligrosas a la vez.



El llamado «Turismo de células madre» se refiere al que practican algunas personas que viajan en la búsqueda de terapias con células madre para tratar una variedad de condiciones médicas que según anuncian las clínicas que se dedican a ello, son capaces de curar o de paliar sus efectos.

Sin garantías

La evidencia del uso terapéutico de las células madre es muy limitada, a excepción de las de médula ósea, pero existen pacientes en todo el mundo, convencidos de que este tipo de tratamientos va a “cambiar su vida”, por lo que se ponen en manos de médicos que a veces resultan como mínimo, inescrupulosos.

Si bien hay algunos resultados muy prometedores en los primeros ensayos clínicos de terapias con células madre, la enorme mayoría de los tratamientos que se anuncian en Internet por parte de estas clínicas son dudosos, potencialmente ineficaces y a veces decididamente perjudiciales.

Las personas que se encuentran con una condición médica grave, crónica o sumamente dolorosa son capaces de viajar a donde sea con tal de recibir un tratamiento que les cure o al menos les permita mejorar su calidad de vida y pagan por ello verdaderas fortunas.

Ventas por Internet

Mediante una simple búsqueda de terapias con células madre en la web, podemos encontrarnos con productos que supuestamente mejoran la formación natural de las células madre en la piel, junto con «tratamientos aprobados y no aprobados” que se derivan de células clínicas cuyo origen es desconocido y hasta la promesa de curar patologías de la columna que podrían ser inocuas, pero probablemente resultarán inútiles, según los expertos.

A principios de febrero, un tribunal de apelación confirmó la capacidad de la FDA para regular la manipulación de las células madre en EEUU. Sin embargo, los médicos que combaten y alertan sobre estas prácticas, advierten que esta victoria es pírrica, porque cada caso particular requiere una enorme cantidad de esfuerzo para presentar una demanda, probar los hechos y ganar la apelación y muchas otras clínicas puede abrirse en el ínterin.

En algunos países, casi todo vale, explican estos especialistas. Casi la mitad de los tratamientos con células madre se hacen en China, pero en México y Rusia este sector está en franco crecimiento y en EEUU hay más de 300 clínicas (algunas autorizadas y otras no) que practican estas técnicas.

Han denunciado que por ejemplo: «algunas clínicas anuncian tratamientos para las lesiones cerebrales en pacientes que están en condiciones de viajar. Conocemos el caso de un niño que viajó al extranjero y al que quisieron inyectarle médula ósea directamente en el cerebro”, comenta la doctora Alta Charo, profesora de bioética de la Universidad de Madison, Wisconsin, EEUU.

No está claro cuánto daño pueden causar estos tratamientos a los “turistas médicos” que se someten a ellos, debido a que en ausencia de una regulación integral, no hay datos globales de seguimiento, pero en EEUU se sabe que ha habido muertes debido a estas prácticas, el problema es que al ser ilegales, las consecuencias no se denuncian.

¿Cómo combatirlo?

Limitar la publicidad de este tipo de “clínicas” poco escrupulosas podría frenar el turismo médico pero esa táctica resulta legalmente problemática. Dice Charo que: «La Sociedad Internacional para la Investigación de Células Madre trató de hacer una lista de clínicas eficaces y otra de las que no lo eran tanto y se encontró frente a una montaña de cartas amenazándoles con un litigio”.

La Dra. Charo explica que los consumidores podrían plantear estas cuestiones ante la Comisión Federal de Comercio, que se encarga de la regulación de la publicidad falsa o engañosa, pero ante el entusiasmo de posibles curas “milagrosas” obtiene pocas quejas sobre el tema.

En este último punto, la Dra. Charo señala que: «las células madre se han convertido en una palabra mágica. De igual forma que sucedió en el siglo XIX, cuando todo se solucionaba con la electricidad o el magnetismo, hoy en día parece que la nanotecnología y las células madre fueran la panacea universal.

Y si bien estamos en el buen camino y es posible que logremos curar muchos males, aún no ha llegado el tiempo de afirmar que todos los tratamientos con células madre sean efectivos, eficaces y mucho menos seguros.

Deja un comentario