Castilla y León, en el tercer puesto del ránking nacional en patentes universitarias

La presentación del estudio ha contado con la presencia del secretario general de la Consejería de Educación y comisionado para la Ciencia y la Tecnología de Castilla y León, Juan Casado, y del vicepresidente de la Fundación CYD, Francesc Solé.

Castilla y León se ha situado en el tercer puesto a nivel nacional en solicitudes de patentes participadas por las universidades en el periodo 2009 y 2014, lo que supone un aumento del 140,7 % entre esos años. Además, las universidades públicas de Burgos y León ocupan el cuarto y quinto puesto, respectivamente, en el total de las universidades del país en el número de solicitudes de patentes nacionales. En relación a la producción científica de las universidades de la Comunidad ha crecido un 37,8 % en este periodo.

Así lo señala el Informe CYD 2015 sobre la contribución de las universidades españolas al desarrollo, presentado hoy en Valladolid a cargo de lla Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD) y la Fundación Universidades y Enseñanzas Superiores de Castilla y León (Fuescyl). La duodécima entrega de este estudio pone de manifiesto el impacto de la situación económica en el sistema universitario. En este sentido, el documento señala que tan importante es dotar de más recursos a las universidades como proceder a hacer las reformas necesarias para proporcionarle mayor autonomía para llevar a cabo su toma de decisiones, vinculando la financiación a los progresos en sus planes, objetivos y resultados.

La presentación del estudio ha contado con la presencia del secretario general de la Consejería de Educación y comisionado para la Ciencia y la Tecnología de Castilla y León, Juan Casado, y del vicepresidente de la Fundación CYD, Francesc Solé.

Una de las principales conclusiones que el Informe CYD 2015 destaca es que la universidad, a pesar de la caída de ingresos y de la disminución de los recursos públicos, sigue teniendo datos positivos. Así, los centros universitarios muestran mejoras evidentes, como el crecimiento ininterrumpido de publicaciones científicas españolas, de solicitudes de patentes universitarias, el número de licencias firmadas así como el incremento de número de ‘spin offs’ que superan los cinco años de vida -creciendo en el periodo 2012-2014 un 10,8 %-. Sin embargo, el documento apunta a que es necesario dotar a los centros académicos con recursos orientados a objetivos, realizar cambios jurídicos para hacer frente a los retos futuros y aumentar la capacidad de las universidades para adaptarse al territorio y diferenciarse con calidad unas de otras.

Asimismo, el texto también pone de relieve la mejora en el rendimiento del alumnado. Según la información de la Junta de Castilla y León recogida por DiCYT, este progreso, posiblemente debido a la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior, responde al énfasis en el aprendizaje y la evaluación continua. Así, las universidades de Castilla y León se sitúan en la media pero participan de los problemas del conjunto español. Dichos centros son muy homogéneos pero van diferenciándose sin perder la calidad media.

Burgos y de Salamanca, en el séptimo y octavo puesto en el U-Multirank 2016

Por otro lado, las universidades de Burgos y de Salamanca se sitúan en el séptimo y octavo puesto en el U-Multirank 2016 en los grupos de rendimiento de investigación y transferencia de conocimiento respectivamente. El U-Multirank es un ranking mundial de universidades que incluye más de 1.300 instituciones de educación superior de 90 países, lo que significa más de 3250 facultades y 10.700 programas de estudios.

Por su parte, Casado ha señalado “la importancia de mejorar la conexión de las universidades con la realidad socioeconómica que las rodea y, singularmente, con el tejido empresarial de su entorno”. De esta forma, se conseguirá mejorar la empleabilidad de los alumnos universitarios, que se beneficiarán de una formación alineada con las demandas reales de las empresas, circunstancia ésta que debería favorecer su inserción laboral; la salud de las empresas que, accediendo a nuevos conocimientos y tecnologías, serán más innovadoras y, en consecuencia, más competitivas; y por último, los investigadores universitarios añadirán nuevas posibilidades de financiación para sus actividades de I+D, sin perjuicio de las tradicionales vías de financiación de la investigación básica.

“Así lo entiende la Estrategia Regional de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente (RIS3) de Castilla y León 2014-2020 que, de manera específica, otorga un importante papel a nuestras universidades como palanca de crecimiento económico y empleo de calidad, apostando por concentrar esfuerzos en nichos de especialización científica, tecnológica y económica de especial relevancia para el devenir económico de la Comunidad”, ha subrayado en el acto el secretario general de la Consejería de Educación y comisionado para la Ciencia y la Tecnología de Castilla y León.

El Informe CYD se ha convertido en el documento de referencia más completo sobre la universidad española y sobre su contribución al desarrollo del país. En esta duodécima entrega, el Informe CYD se escribe bajo el convencimiento de la importancia que tiene el sistema universitario para el crecimiento de la economía española. La Fundación CYD nació hace trece años con el objetivo de estrechar la relación entre la universidad y el tejido productivo y empresarial. Durante este tiempo, los informes CYD han constatado los esfuerzos y avances de la universidad española por adaptarse a las nuevas realidades.

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