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lunes, febrero 6, 2023

Cultivos hidropónicos: una tecnología verde que alimenta

“Los sistemas hidropónicos tienen un funcionamiento bastante simple. Las raíces de las plantas necesitan tres elementos para proliferar: agua o humedad, nutrientes y oxígeno. Los diferentes sistemas de cultivos hidropónicos se diferencias simplemente en la forma en la que se administra y entregan estos elementos.”

Existen seis sistemas básicos de cultivos hidropónicos, entre los cuales se pueden hacer diferentes combinaciones. A continuación, explicamos cuales son las características esenciales los distintos sistemas de cultivos hidropónicos.

 

Sistema de goteo

Es uno de los más utilizados en todo el mundo, tanto para cultivar plantas a nivel industrial, como domésticamente. La razón de ello es que resulta fácil de usar, versátil y requiere poca inversión. La idea es suministrar agua y nutrientes por goteo (drip), directamente a las raíces de forma automática o manual.

 

Inundación y drenaje

Esta es una de las opciones más empleadas por los productores hidropónicos domésticos, puesto que, puede instalarse fácilmente en interiores y exteriores y no requiere una gran inversión. El sistema funciona mediante la inundación de las raíces de las plantas con una solución nutritiva, pero de forma periódica, en vez de hacerlo continuamente.

Son necesarios: una bomba, un tubo de desbordamiento con un límite predeterminado y un temporizador. Cuando la cantidad de solución bombeada llega al límite, se “desborda” y vuelve al depósito, desde donde es posible volver a emplearla.

 

Técnica de película de nutrientes (N.F.T.)

El sistema NFT es muy popular entre los productores domésticos. Consiste en una cubeta en la que, por medio de una bomba, se añade la solución de nutrientes directamente a las raíces de la planta de manera continua, pero superficial. La desventaja es que un fallo en el sistema de bombeo hace que las plantas se marchiten fácilmente.

 

Cultivos de agua

Este sistema resulta un concepto simple y fácil de poner en práctica. La planta se coloca “suspendida”, justo encima de la solución de nutrientes del depósito, mientras sus raíces cuelgan a través de agujeros y permanecen sumergidas todo el tiempo. Una bomba de aire produce burbujas, que oxigenan las raíces y fuerzan la entrega de nutrientes.

 

Sistema aeropónico

Este es el sistema más técnico, aunque también es de fácil aplicación. Al igual que en el caso de los cultivos de agua, las plantas se suspenden y las raíces cuelgan, pero los nutrientes le llegan por pulverización continua, mediante el empleo de una bomba, que mantiene las raíces húmedas todo el tiempo.

 

Sistema de mecha

Es sin dudas el más simple, puesto que no tiene partes móviles y no necesita emplear bombas ni electricidad. Es fácil de implementar a nivel doméstico y suele usarse en las aulas escolares, para enseñar a los niños como crecen las plantas e interesarlos en la hidroponía.

Además, es posible realizar este tipo de cultivos hidropónicos reciclando botellas o recipientes de plástico, por lo que no solo es útil para tener plantas y hierbas frescas para cocinar, sino una excelente manera de reutilizar estos envases, en vez de desecharlos.

 

Se necesita un cubo o contenedor para la planta, otro algo más grande para el depósito, varias mechas (de fieltro u otro material absorbente) y un buen medio de crecimiento como la vermiculita o el coco, para absorber y retener el humus alimenticio. El sistema funciona por acción capilar y la mecha conecta la solución de nutrientes del depósito, con las raíces.

 

REDACCION/ECOTICIAS.COM

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