Una cucharada de vinagre diluida en agua antes de una comida con pan, arroz, pasta o algún dulce se ha convertido en uno de los consejos más conocidos de Jessie Inchauspé. La bioquímica y divulgadora sostiene que este gesto puede reducir «hasta un 30 %» el pico de glucosa y «hasta un 20 %» la respuesta de la insulina.
La idea tiene una base científica, pero necesita contexto. Las investigaciones apuntan a que el vinagre puede moderar la subida de azúcar después de algunas comidas, sobre todo cuando contienen almidones o carbohidratos de absorción rápida, aunque el efecto medio es más modesto y no aparece igual en todas las personas.
La cifra del 30 % necesita contexto
Inchauspé propone una cucharada de vinagre en un vaso grande de agua, tomada antes de una comida dulce o rica en almidón. Ese «hasta un 30 %» describe los mejores resultados observados en determinados ensayos, no una reducción asegurada cada vez que alguien se sienta a la mesa.
Un trabajo aleatorizado de 2010, formado por cuatro pequeños ensayos con entre nueve y diez participantes cada uno, encontró que unos 10 gramos de vinagre junto a una comida con carbohidratos complejos redujeron la glucosa posprandial alrededor de un 20 % frente al placebo. El efecto fue más claro cuando se tomó durante la comida que cinco horas antes.
Otro ensayo con solo 16 personas con diabetes tipo 2 observó una respuesta menor de glucosa cuando el vinagre acompañaba a una comida de índice glucémico alto. Con una comida de índice glucémico bajo no hubo una diferencia significativa. Y ahí está uno de los matices clave.
Qué dice la revisión más reciente
La revisión paraguas publicada en mayo de 2026 reunió diez metaanálisis y 38 estudios primarios. Sus autores calcularon que el consumo de vinagre se asociaba, de media, con una reducción de 14,59 mg/dL en la glucosa después de comer y calificaron la certeza de esa evidencia como moderada.
La cifra es interesante, pero no equivale automáticamente a un 30 %. Solo tres de los diez metaanálisis recibieron una valoración metodológica alta, mientras que el resto se clasificó con calidad baja o muy baja. Eso obliga a leer el resultado con prudencia.
En otras palabras, el efecto parece existir en buena parte de los estudios, pero su tamaño real depende de la comida, la dosis y la salud metabólica de cada persona. No es poca cosa. Tampoco es un tratamiento por sí solo.
Qué hace el ácido acético
El componente que más interesa a los investigadores es el ácido acético, presente en el vinagre de manzana, de vino, de arroz y en otras variedades aptas para el consumo. Se cree que puede ralentizar la digestión de algunos almidones, modificar la actividad de enzimas digestivas y retrasar el vaciado del estómago.
También hay indicios de que favorece la captación de glucosa por el músculo. Un ensayo cruzado en ocho personas con intolerancia a la glucosa encontró mayor absorción muscular de glucosa y una respuesta de insulina más baja después de una comida, aunque un grupo tan reducido obliga a ser prudentes.
¿Qué significa esto en la práctica? El vinagre parece funcionar mejor cuando acompaña a alimentos con carbohidratos complejos o de índice glucémico alto, no como un antídoto universal contra cualquier azúcar. Una ensalada aliñada puede encajar bien antes de un plato de pasta, pero no borra el resto de la comida.
Cómo tomarlo sin pasarse
La pauta popularizada por Inchauspé consiste en unos 15 ml diluidos en un vaso grande de agua, hasta 20 minutos antes de la comida. Sin embargo, los estudios han probado cantidades y momentos distintos, incluso durante la propia comida, por lo que no existe un horario único demostrado como superior.
Tomarlo como aliño es una opción más sencilla y menos agresiva que beberlo. No debe ingerirse puro ni mantenerse en la boca, y conviene utilizar solo vinagre alimentario. El vinagre de limpieza no es un alimento.
Tampoco hay pruebas sólidas de que el vinagre de manzana sea imprescindible para conseguir este posible efecto. Los ensayos han utilizado distintos tipos de vinagre y el elemento común que se investiga es el ácido acético. Lo sensato es revisar la etiqueta y evitar productos endulzados.
Quién debe tener cuidado
La acidez puede resultar molesta si existe reflujo o irritación digestiva. Además, un pequeño estudio con diez pacientes con diabetes tipo 1 y gastroparesia comprobó que 30 ml de vinagre de manzana ralentizaban todavía más el vaciado gástrico, algo que podría complicar el control de la glucosa.
Los dientes también cuentan. La Asociación Dental Americana advierte de que las bebidas ácidas pueden erosionar el esmalte con un consumo frecuente, por lo que recomienda usar pajita, tragar sin hacer buches, enjuagarse después con agua y esperar una hora antes de cepillarse.
Quienes utilizan insulina u otros medicamentos para la diabetes no deberían convertir este consejo en una rutina terapéutica sin hablar con su equipo sanitario. La Asociación Americana de Diabetes recuerda que los suplementos no han demostrado sustituir el tratamiento y aconseja consultar antes de añadir productos destinados a bajar la glucosa.
Una ayuda, no una solución mágica
El vinagre puede ser una herramienta complementaria dentro de una comida equilibrada. Pero el mayor impacto sigue estando en elegir carbohidratos poco procesados, añadir fibra, proteínas y grasas saludables, moverse con regularidad y seguir el tratamiento indicado cuando existe diabetes.
En el fondo, el consejo viral contiene una parte cierta y otra que necesita freno. Una cucharada diluida puede suavizar la respuesta glucémica de algunas comidas, pero no compensa una dieta desequilibrada, no funciona igual para todos y no debe utilizarse para ajustar medicación por cuenta propia.
La revisión paraguas más reciente ha sido publicada en Food Science & Nutrition.
Temas
Lo más leído
- Investigadores resuelven el gran problema del reciclaje y consiguen convertir botellas, bolsas y envases en combustible de hidrógeno sin liberar CO2 a la atmósfera
- Egipto construyó la presa de Asuán para controlar las crecidas del Nilo, pero los científicos confirman que ha dejado sin sedimento fértil al delta y acelera su erosión
- Científicos ponen en marcha la mayor estructura jamás creada para limpiar el océano y ya elimina basura de un tamaño al equivalente a un campo de fútbol cada 5 segundos
- Un estudio de la NASA confirma que las tormentas de arena del desierto del Sahara mueven toneladas de fósforo a la atmósfera, un movimiento esencial para fertilizar el amazonas durante milenios
- Los expertos en nutrición coinciden: el desayuno español de pan con tomate, jamón y zumo de naranja es escaso nutricionalmente y proinflamatorio



