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Jueves, 17 de Abril de 2014

Hamburgo es elegida Capital Verde Europea para el 2011

Hamburgo, con cerca de dos millones de habitantes, es la segunda ciudad de Alemania -por detrás de Berlín-, y uno de los puertos más importantes del mundo. A pesar de la contaminación que se deriva habitualmente del tráfico asociado al transporte marítimo, Hamburgo ha conseguido unas reducciones importantes en las emisiones de CO2, y una calidad global en la sostenibilidad de la ciudad que le ha valido ser reconocida como la segunda Capital Verde Europea para el 2011 (en 2010 el título lo llevará la ciudad de Estocolmo).

Enviado por: ECOticias.com / Red / Agencias, 21/10/2009, 12:37 h | (902) veces leída

El puerto de Hamburgo, situado en el centro de la ciudad, a orillas del río Elba, es el segundo más importante de Europa en cuanto a volumen de contenedores, sólo por detrás del de Rotterdam, y el noveno de todo el mundo . En 2007, este enorme complejo logístico de muelles, terminales y grandes zonas de almacenamiento gestionó casi diez millones de contenedores. La cifra crece año tras año y, como consecuencia, la posibilidad de expansión de la zona portuaria es un debate histórico en la ciudad. Pero, en contra de lo que cabría esperar, lo que se ha decidido es, precisamente, todo lo contrario: impedir el crecimiento geográfico del puerto e intensificar la eficiencia del terreno que ocupa actualmente. Es más, se han identificado las dársenas de las que se puede prescindir y se han rellenado para recuperar superficie.

 

Por otra parte, el puerto de Hamburgo ha conseguido mantener estable su nivel de emisiones de CO2 durante los últimos diez años a pesar del aumento de tráfico registrado en este periodo. Las claves se encuentran, sobre todo, en la gestión sobre tierra: camionetas de carga de motor híbrido, nuevo suministro eléctrico en las grúas del puerto y medidas de ahorro y eficiencia energética en edificios y corredores logísticos.

 

Para el futuro inmediato, se está estudiando la creación de incentivos para reducir la contaminación de los barcos que llegan rebajando las tasas que se aplican en función del nivel de emisiones. También se quiere implementar un sistema que proporcionará energía -de origen, preferiblemente, renovable- desde tierra a los barcos mientras estén en el puerto para evitar que utilicen los generadores que tienen a bordo durante este periodo de tiempo. También se investiga la viabilidad de utilizar gas natural como combustible marítimo.

 

En cuanto a la llegada y salida de los contenedores tierra adentro, se están ampliando y modernizando las líneas férreas del puerto, para tratar de aumentar la cantidad de contenedores que llegan por tren y reducir así el tráfico de camiones, lo que tendrá consecuencias inmediatas no sólo sobre la contaminación atmosférica sino también sobre la contaminación acústica de toda la zona. En este sentido, también se ha proyectado una nueva ronda para llevar los camiones hacia el puerto sin pasar por las zonas de mayor población de la ciudad.

 

HafenCity: expansión urbanística en el centro de la ciudad

 

Una de las premisas municipales de la ciudad de Hamburgo es evitar la expansión descontrolada de las zonas urbanizadas, sobre todo en las áreas agrícolas o de bosque de las afueras. Para ello se han centrado en identificar los espacios edificables de las zonas ya urbanizadas (y que, por tanto, ya disponen de servicios y transporte público), como antiguos cuarteles militares o fábricas en desuso, y también -cuando se considera viable- se construyen más pisos sobre los edificios ya existentes. La idea es aumentar la densidad de población de las áreas ya habitadas en lugar de dejar que la ciudad crezca en extensión.

 

El ejemplo más claro de este principio es el nuevo barrio de HafenCity, que se está construyendo en los terrenos que se le han ganado al puerto y que combinará edificios residenciales, oficinas, tiendas, parques públicos e instalaciones de ocio y culturales, como el nuevo auditorio de la Filarmónica Elba de Hamburgo. En total, más de 150 hectáreas nuevas justo en el centro de la ciudad, con un diseño que prima los criterios sostenibles y la calidad de vida. HafenCity comenzó a edificarse en 1997 y se espera que esté terminado del todo en veinte años, cuando vivirán 12.000 personas y trabajarán otras 40.000. Este nuevo gran barrio no tendrá ni una sola plaza de aparcamiento en superficie -estarán todas bajo los edificios- y se podrá llegar a cualquier punto sin necesidad de vehículos privados: el metro tendrá dos nuevas paradas, y todo el barrio está pensado para poder recorrerlo cómodamente a pie o en bicicleta.

 

Transporte público de calidad

 

Todos los indicadores sobre la red de transporte público de Hamburgo son excelentes. La combinación de metro, tren, autobuses y un sistema similar al 'bicing' satisface tanto a los usuarios que en la última década no ha aumentado nada el tráfico de vehículos privados y las emisiones asociadas, en contra de lo que pasa en la mayoría de ciudades europeas. Es más, desde 2004 el registro de emisiones provenientes de vehículos a motor indica incluso una ligera bajada, probablemente unida al aumento de los precios de los carburantes.

 

Además, pronto se añadirán autobuses híbridos que usan hidrógeno y que reducen el consumo energético un 50%, mientras se intenta reducir la emisión de CO2 con la promoción de los domingos sin coches, que incentiva con la gratuidad del transporte público ese día de la semana.

 

Reducciones récord de CO2

 

Desde 1990, Hamburgo ha reducido sus emisiones de CO2 per cápita un 15%, sobre todo por la disminución del consumo eléctrico en las viviendas y pequeñas empresas. El objetivo es rebajar un 40% más de ahora al 2020 y, a largo plazo, se aspira a bajar hasta un 80% en 2050.

 

Para conseguirlo, Hamburgo subvenciona la instalación de plantas solares térmicas y dispone de parques eólicos y de una de las plantas más grandes de generación eléctrica a partir de biodiesel, además de usar el biogás de las aguas residuales y los restos de madera de la poda de parques para obtener energía y calefacción.

 

Como medidas de ahorro energético, se han sustituido doscientas mil bombillas convencionales por otras de bajo consumo en 400 edificios públicos y se han adaptado los vehículos de las empresas públicas para ser alimentados con gas natural, entre otras cosas. Por otra parte, se ha creado la red 'UmweltPartnerschaft' (eco-asociación), que incluye un programa de asesoramiento a las pequeñas y medianas empresas para identificar cómo pueden ahorrar y optimizar energía y agua. Ya han superado el millar de compañías participantes, y esperan llegar a las cinco mil en 2012.

 

Además de la práctica, la teoría

 

Hamburgo no sólo es una de las ciudades ejemplares en prácticas de sostenibilidad, sino que también se ha convertido también un centro de investigación sobre el cambio climático de referencia mundial, con el Centro de Ciencias Marinas y Atmosféricas (ZMAW), en el que participan la Universidad de Hamburgo y el Instituto Meteorológico Max Planck, el Centro Alemán de Datos Climáticos (DKRZ) y el Centro de Investigación Geesthacht. El conjunto se conoce ya como el 'campus del clima', en el que trabajan más de 450 científicos en busca de estrategias de adaptación a los efectos del cambio climático.

 

 

FUENTE



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