(España) Exquisito plato mar y montaña lleno de energía de calamares rellenos con pasas y piñones.
Ingredientes para «Para 4-6 personas»
4 calamares medianos u 8 pequeños
1 cebolla pequeña
3 dientes de ajo
2 ramitas de perejil
2 cucharadas de pasas de Corinto
2 cucharadas de piñones
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada rasa de manteca de cerdo
100g de harina
Sal
Elaboración:
Limpie y vacíe los calamares procurando no romper las bolsas. Pique los tentáculos. Pele y pique la cebolla y los ajos. Maje el perejil y los piñones en el mortero. En una cacerola, caliente 2 cucharadas de aceite y la manteca de cerdo y fría la cebolla picada y los ajos. Cuando empiecen a dorarse, añada los tentáculos del calamar, las pasas, los piñones y el perejil. Sale ligeramente y rehogue a fuego lento durante 5 minutos. Rellene los calamares con esta preparación (no deben llenarse demasiado), bien escurrida de aceite, y ciérrelos con la ayuda de un palillo para que sujete los bordes. Enharínelos y fríalos en una sartén con el aceite restante durante un par de minutos. Retírelos y resérvelos. Para preparar la salsa, pele y pique por separado la cebolla, los tomates y los ajos. Caliente el aceite, sofría la cebolla y los ajos y, cuando empiecen a dorarse, añada los tomates, una pizca de sal y una cucharadita de azúcar, y cueza durante 5 minutos más. Agregue los calamares, tape y cueza todo a fuego lento durante 30 minutos. Si sobra relleno, añádalo también a la salsa. Retire los palillos y sirva.
Receta extraída del libro Cocina Mediterránea en casa. Círculo de Lectores. 2010. Autores: Lourdes March y Lourdes Alcañiz.
¿Sabías que?
El calamar o téutido es una de las especies marinas más amadas por la cocina mundial y una de las más productivas dentro del género de la literatura fantástica. No es para menos ya que este molusco cefalópodo de la orden Theutida puede llegar a medir desde un palmo de mano hasta diez metros de largada sin contar los tentáculos. Diferentes dimensiones que el hombre ha sabido aprovechar en función de sus intereses, ya sea como plato exquisito en diferentes lugares del globo, ya sea como monstruo terrible de las profundidades marinas protagonista de las historias que contaban antaño los marineros. La leyenda noruega del kraken a mediados del siglo XVIII fue la primera que difundió la imagen mitológica de estas grandes criaturas acuáticas, mientras que posteriormente Julio Verne la consagraría con su gran obra magna “Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino”. Culinariamente, este marisco sin cáscara tan sabroso está presente en la cultura alimentaria de varias civilizaciones costeras desde tiempos muy antiguos. A través de los comediógrafos griegos se sabe del papel destacado que la theutis (animal identificado tradicionalmente con el calamar) tenía en la cocina griega preparada simplemente cocida o generalmente asada. Las formas actuales de preparación del calamar son tantas como tradiciones culinarias existen, aunque las más populares son relleno y cortado en anillos. En el Mediterráneo concretamente, se suele utilizar su tinta para elaborar otros platos típicos como el arroz negro, el risotto de calamares y los spaghetti al nero di seppia.





















