Cuál es la solución al cambio climático

Qu Dongyu presentó una iniciativa conocida como Gran Muralla Verde para las Ciudades, que supondría la creación de zonas verdes urbanas que se integrarían en actividades más amplias de restauración del paisaje.

El Director General de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), Qu Dongyu, presentó recientemente una iniciativa conocida como Gran Muralla Verde para las Ciudades, cuyo objeto es apoyar soluciones al cambio climático basadas en la naturaleza.

El anuncio de esta acción se realizó con carácter previo a la Cumbre de la Acción Climática celebrada esta misma semana en Nueva York.

Qu advirtió  que la rápida expansión de las ciudades tiene lugar sin el diseño del uso de la tierra, y la presión humana resultante causa efectos ambientales muy dañinos.

El problema es especialmente grave en las zonas áridas, donde se espera que los efectos del cambio climático aumenten la exposición a sequías severas, tormentas de arena y polvo, olas de calor, vientos huracanados, inundaciones y deslizamientos de tierra, con serios perjuicios para millones de personas.

El porcentaje de la población que vivirá en las ciudades en 2050 será de casi el 70%, y gran parte de este crecimiento se producirá en África y Asia.

Sin la planificación del uso de la tierra, la rápida expansión de las urbes puede causar impactos ambientales muy negativos, incluyendo la degradación de la tierra.

La Gran Muralla Verde para las Ciudades se basa en los progresos realizados en el ámbito del proyecto de la Gran Muralla Verde del Sahara y el Sahel, y supondría la creación de zonas verdes urbanas que se integrarían en actividades más amplias de restauración del paisaje.

La FAO, junto con sus socios, tiene como objetivo apoyar al menos a tres ciudades de cada uno de los 30 países de África y Asia.

Resultados esperados

Se prevé que, para 2030, esta iniciativa haya ayudado a las ciudades a crear hasta 500.000 hectáreas de nuevos bosques urbanos y a restaurar o mantener hasta 300.000 hectáreas de bosques naturales existentes en las ciudades del Sahel y Asia Central y en sus alrededores.

Una vez terminada, la Muralla podría capturar entre 0,5 y 5 gigatoneladas de dióxido de carbono (CO2) al año.

Esta gran infraestructura ecológica reducirá los costes de prevención y tratamiento de los efectos del cambio climático, al tiempo que mejorará el bienestar de los ciudadanos.

Si se gestionan de manera correcta, los bosques y árboles urbanos pueden hacer descender la temperatura del aire hasta 8 °C, rebajar los costes del aire acondicionado hasta en un 40%, reducir los flujos de aguas pluviales y mejorar la calidad del aire, filtrando el polvo y los agentes contaminantes.

Fuente: Sogama

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