Cambio climático

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué el impacto real es mucho mayor?

Las estadísticas sobre fallecimientos asociados a las altas temperaturas utilizan metodologías diferentes. Mientras unas contabilizan únicamente los golpes de calor, otras estiman todas las muertes que el calor provoca o agrava, ofreciendo una visión mucho más completa del problema.

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué el impacto real es mucho mayor?

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué las cifras no coinciden? Determinar las bajas vinculadas a las altas temperaturas genera confusión porque las métricas oficiales aplican criterios diferentes. Mientras unos recuentos solo anotan la insolación directa, otros usan modelos estadísticos.

La inmensa mayoría de las víctimas mortales no fallece explícitamente por culpa de un ‘golpe’ de calor, según sus certificados médicos. Las altas temperaturas son un detonante silencioso que descompensa las patologías previas de los pacientes.

Para dimensionar el problema, la ciencia analiza las cifras históricas de defunciones y establece un umbral térmico ideal. A partir de esa marca, cualquier repunte de decesos se atribuye matemáticamente al estrés ambiental diario.

Si se dan varias jornadas de calor sostenido, aunque sea moderado, puede que provoque aún más bajas que un par de días con valores sofocantes, como sucede en cada ola de calor. Comprender estas estimaciones ayuda a entender el verdadero riesgo que trae consigo cada temporada estival.

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué las cifras no coinciden?

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué las cifras no coinciden? Esa es una de las preguntas que más se repiten cada verano cuando diferentes organismos publican balances con números aparentemente contradictorios.

La explicación está en que no todas las estadísticas miden lo mismo ni utilizan la misma metodología para evaluar el impacto de las altas temperaturas sobre la salud.

Mientras unas cifras solo contabilizan los fallecimientos provocados directamente por un golpe de calor, otras emplean modelos epidemiológicos que permiten estimar todas las muertes en las que el calor ha contribuido a desencadenar o agravar enfermedades previas. Esa diferencia explica por qué las estimaciones pueden variar de forma considerable.

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué los estudios tienen resultados diferentes?

La mayor parte de las personas que fallecen durante un episodio de calor extremo no mueren por un golpe de calor propiamente dicho. En muchos casos, las altas temperaturas agravan enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales, neurológicas o cerebrovasculares, acelerando el fallecimiento de personas especialmente vulnerables.

Por ese motivo, el certificado médico suele reflejar la enfermedad que causó la muerte y no el calor como causa principal, aunque este haya sido un factor determinante.

El golpe de calor representa solo una pequeña parte del problema

El golpe de calor aparece cuando el organismo pierde la capacidad de regular su temperatura corporal y esta supera aproximadamente los 40 grados, provocando daños graves que pueden desembocar en un fallo multiorgánico.

Sin embargo, diversos estudios internacionales indican que las muertes certificadas oficialmente como golpe de calor representan solo una pequeña fracción del impacto real de las altas temperaturas.

En países europeos como España apenas suponen alrededor del 1 % de todas las muertes atribuibles al calor, mientras que en Japón esa proporción es mayor gracias a una vigilancia sanitaria más específica.

Así estiman los científicos las muertes atribuibles al calor

Para conocer el impacto real de las altas temperaturas, los investigadores analizan durante varios años los datos diarios de temperatura y mortalidad de cada ciudad.

A partir de esa información identifican la denominada temperatura de mínima mortalidad, es decir, aquella en la que el riesgo de fallecimiento resulta más bajo. Cuando los termómetros superan ese umbral, el riesgo aumenta progresivamente.

Mediante modelos estadísticos se calcula cuántas muertes adicionales pueden atribuirse al calor. El resultado es siempre una estimación con un margen de incertidumbre, no un recuento exacto de fallecimientos.

El calor afecta sobre todo a personas con enfermedades previas

Las investigaciones realizadas en España muestran que las enfermedades cardiovasculares y respiratorias concentran buena parte de la mortalidad atribuible al calor.

También se observa un incremento del riesgo entre personas con trastornos mentales, enfermedades del sistema nervioso o patologías crónicas que dificultan la adaptación del organismo a las altas temperaturas.

Los expertos recuerdan que el calor no suele actuar como única causa de muerte, sino como un desencadenante que agrava situaciones de salud ya existentes.

El calor moderado también provoca miles de fallecimientos

Uno de los principales hallazgos de los estudios recientes es que el mayor impacto sanitario no siempre coincide con las jornadas más extremas.

Aunque las olas de calor generan un riesgo muy elevado, la acumulación de numerosos días con temperaturas moderadamente altas puede provocar un número aún mayor de fallecimientos.

Durante el verano de 2025, el más cálido registrado en España según la AEMET, se estimaron 10.831 muertes atribuibles al calor moderado y 4.880 asociadas al calor extremo, lo que demuestra que el riesgo comienza mucho antes de alcanzar los valores máximos.

El calor mata: esa es la realidad

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué las cifras no coinciden? Esta situación tiene una explicación científica basada en la metodología utilizada para medir el impacto de las altas temperaturas sobre la salud.

Comprender estas diferencias permite interpretar correctamente las estadísticas y pone de relieve que el calor constituye uno de los principales riesgos ambientales actuales, especialmente en un contexto de cambio climático y veranos cada vez más largos e intensos.

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué las cifras no coinciden?: en 15 segundos

¿Cómo se calculan las muertes por calor y por qué las cifras no coinciden?

Porque algunas estadísticas solo cuentan los golpes de calor, mientras que otras utilizan modelos epidemiológicos para estimar todas las muertes en las que las altas temperaturas han influido.

¿Qué es una muerte atribuible al calor?

Es un fallecimiento que no siempre tiene como causa directa el calor, pero en el que las altas temperaturas han contribuido a desencadenar o agravar una enfermedad.

¿Qué enfermedades empeoran con el calor?

Principalmente las cardiovasculares, respiratorias, renales, cerebrovasculares y algunos trastornos neurológicos y mentales.

¿Solo las olas de calor extremas provocan muertes?

No. Los estudios muestran que muchos días consecutivos de calor moderado pueden causar más fallecimientos que unos pocos días de temperaturas extremas.

¿Cómo se vigilan las muertes por calor en España?

España dispone de sistemas de monitorización de mortalidad diaria y herramientas que combinan esos datos con las temperaturas registradas para estimar, casi en tiempo real, la mortalidad atribuible al calor.

Relacionados