Catalunya reduce sus emisiones un 6% en 2009 y se acerca a Kyoto

En declaraciones a los medios antes del inicio de una jornada específica para tratar el tema, el director general de Políticas Ambientales y Sostenibilidad de la Generalitat, Frederic Ximeno, ha avanzado que los datos preliminares de la Oficina Catalana del Cambio Climático suponen un incremento de las emisiones respecto al año base de 1990 de entre un 25% y un 28%.

   El objetivo fijado en el marco del Protocolo de Kyoto para 2012 significa que España puede aumentar un 15% sus emisiones, lo que evidencia que todavía se está por encima de las cifras autorizadas. Según las estimaciones del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), España descendió en 2009 un 8,2% sus emisiones y se situaron un 28,5% por encima del año base.

   Las estimaciones para 2009 en el caso de Catalunya apuntan a que en 2009 se emitieron a la atmósfera entre 50,5 y 51,5 millones de toneladas de CO2 equivalentes. El objetivo de la Unión Europea (UE) es reducir un 20% sus emisiones respecto al año base en 2020, lo que en el caso de Catalunya significa que entonces se podrían emitir 32,3 millones de toneladas –alrededor de la mitad de lo emitido en 2005–.

   Ximeno ha señalado que la crisis económica y los consecuentes descensos de emisiones de gases ha resultado «definitiva» para situar a Catalunya en el cumplimiento del protocolo de Kyoto para el periodo 2008-2012, aunque ha lamentado que la crisis también «esconde» cambios estructurales implementados en la comunidad.

   Entre ellos, ha defendido el continuado descenso de las emisiones por cápita desde 2005, cuando alcanzaron un pico de 8,5 toneladas por habitante, hasta las 7,4 toneladas de 2008. Asimismo, y en comparación con dicho año, Catalunya ha mejorado su intensidad energética y actualmente produce el mismo producto interior bruto utilizando menos recursos fósiles.

PÉRDIDAS DE 8.000 MILLONES

   El conseller de Medio Ambiente de la Generalitat, Francesc Baltasar, ha recordado durante el inicio de la jornada que ya en 2008 las externalidades negativas causadas por el cambio climático provocaron unas pérdidas que pueden calcularse en unos 8.000 millones de euros, cerca del 4% del PIB catalán.

   Baltasar ha señalado que esta cantidad supone prácticamente la misma cantidad de todas las inversiones públicas llevadas a cabo, y ha afirmado que es innegable que el cambio climático produzca consecuencias negativas en la biodiversidad, la cohesión social y la economía.

   «Nadie se puede abstraer de la lucha contra el cambio climático», ha proclamado el conseller, quien se ha felicitado por los datos que sitúan a Catalunya en la senda del cumplimiento de Kyoto, y ha defendido la gestión llevada a cabo por el Govern, con medidas concretas como la constitución de una oficina del cambio climático.

ECOticias.com – ep

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