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miércoles, febrero 8, 2023

Ecologistas avisan de que el 40% de los gallegos habitan zonas con aire contaminado

 A raíz de este debate, el responsable de contaminación de la asociación ecologista Verdegaia, Xosé Veiras, informa a Europa Press de que el último informe que realizó el colectivo –a partir de los datos de calidad del aire que registra la Xunta– refleja que «el 40 por ciento de la población gallega» reside en zonas en las que se superan los valores de concentración de contaminantes en el aire recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

   Este hecho, en el que coincide el responsable de salud ambiental de Adega, Luis Cabanela, «se debe fundamentalmente al masivo tráfico de automóviles en las ciudades». «En las combustiones en las que se emplea aire se suelen formar óxidos de nitrógeno que si alcanzan ciertos niveles pueden perjudicar la salud», explica.

   Esta contaminación, según añade, perjudica «especialmente» a personas que tienen problemas respiratorios, niños y ancianos. «Al afectar a personas que ya padecen otras enfermedades, los daños ocasionados en la salud pasan desapercibidos», advierte y reprueba que es por ello que «las administraciones no toman medidas».

   A este respecto, se refiere a prácticas habituales, por ejemplo, en Estados Unidos, donde «todos los días» la prensa publica un parte de contaminación que indica a los habitantes los niveles de contaminación y los avisa de las precauciones que tienen que tomar. Unos consejos que, en su opinión, en Galicia «los políticos no dan porque tienen miedo de que salga la verdad».

«MODIFICAR LOS PATRONES DE MOVILIDAD EN CIUDADES»

   Para combatir la acumulación de contaminantes en el aire, Xosé Veiras apuesta por actuar en dos frentes. Así, considera necesario modificar los patrones de movilidad en las ciudades y restringir la utilización de vehículos privados promoviendo el uso del transporte colectivo y otros medios alternativos como la bicicleta.

   Asimismo, aboga por «avanzar» en la transformación del modelo de producción de electricidad mediante el abandono de tecnologías como el carbón en favor de las energías renovables, sin olvidar reducir el consumo de energía.

   Por su parte, Luis Cabanelas llama a «tomar como ejemplos» casos como el de la ciudad de Parla, en las inmediaciones de Madrid, donde existe un tranvía «ultra moderno y poco contaminante». En este sentido, recuerda que en A Coruña funcionaba un trolebús e incluso «tenía la línea más larga de Europa, que unía los 30 kilómetros que separan Carballo y A Coruña».

«LO ANTICUADO ES UTILIZAR GASÓLEO»

   Critica que, mientras otros países como Suiza siguen utilizando estos vehículos «mucho más eficientes», en Galicia se eliminaron esas líneas por considerarlas «anticuadas y obsoletas». «Cuando lo realmente anticuado es utilizar gasóleo para desplazarse», apostilla.

   Finalmente, valora la posibilidad de crear zonas para aparcar en los entornos de las ciudades para que la gente «deje allí sus coches» y a partir de esas áreas pueda utilizar el transporte público. Estos aparcamientos disuasorios, junto a la creación carriles específicos para autobuses, descongestionaría a su juicio el tráfico de las ciudades, que, según apunta Veiras, es uno de las razones por la que el transporte público «no pueda ofrecer un servicio mejor».

LOS CONSISTORIOS GALLEGOS, «SENSIBILIZADOS»

   Por su parte, los responsables del área mediambiental de las urbes gallegas proponen distintas medidas para tratar de mejorar la calidad del aire de las ciudades, aunque, por contra, defienden que los niveles de la comunidad no sobrepasan el límite legal, algo que ratifica la Consellería de Medio Ambiente.

   El departamento que dirige Agustín Hernández es el que tiene 17 estaciones urbanas de medición de los microgramos por metro cúbico que registran lugares como A Coruña, Ferrol, Ourense, Pontevedra, Santiago, Vigo, Lugo, Marín, Laza, Arzúa, Ponteareas, O Carballiño y Vimianzo. En un comunicado remitido esta misma semana, aseguró que ninguna de las siete grandes superó los valores máximos.

A CORUÑA CUENTA CON UNA RED «MÁS AMPLIA Y COMPLETA»

   A mayores, existen proyectos complementarios como los del Ayuntamiento de A Coruña, cuya concejalía de Medio Ambiente mantiene, en colaboración con la Universidade de A Coruña y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), una «red más amplia y completa» de medidores, asegura la edil Nieves Vázquez.

   En declaraciones a Europa Press, explica que el consistorio herculino, «sensibilizado» con la cuestión, dispone de un sistema de predicción «único» en el conjunto estatal para prevenir «posibles episodios».

   Con todo, Vázquez cree que «ni por asomo se podría dar una situación de riesgo» a corto y medio plazo, puesto que la calidad del aire en A Coruña es «muy buena». «Los coruñeses podemos estar muy tranquilos al respecto», subraya.

VIGO, PROYECTO «PILOTO» PARA EL USO DEL COCHE ELÉCTRICO

   Por su parte, la concejalía de Medio Ambiente de Vigo defiende una «triple» línea de actuación para favorecer el buen estado del aire y luchar contra la contaminación. La primera de ellas es «convertir» a la ciudad olívica en una urbe «piloto» en la utilización y fomento del coche eléctrico.

   Para ello, la corporación municipal lleva «algunos meses trabajando» en una ordenanza por la cual se reservarán zonas ora a esta clase de vehículos, también carriles de circulación preferente y se promoverá su adquisición a través de «ventajes fiscales», señalan fuentes de la concejalía. En este ámbito, se aprobó ya hace tres años una rebaja del 75 por ciento en el impuesto de circulación.

   Además, la regulación local prevé renovar la flota de vehículos municipales con automóviles eléctricos. «Es una ordenanza pionera», resaltan las mismas fuentes, para añadir que, una vez salga adelante, será remitida a la Red Española de Ciudades por el Clima –sección independiente de la Federación Española de Municipios y Provincias–. 

«HUMANIZACIÓN» DE CALLES

   El segundo eje de actuación de Vigo consiste en la humanización de calles, reformas en superficie que amplían las aceras y reducen el espacio de circulación de los vehículos. «El objetivo es ganar espacio para el peatón, hacer más fácil así su desplazamiento a pie», incide la concejalía viguesa, que realizó «más de 250» acciones de esta clase en lo que va de legislatura, «lo cual implica una disminución de la densidad de tráfico».

   Por último, Vigo llama la atención sobre la «importancia» de las campañas publicitarias y de concienciación de uso del transporte público. En este campo, también busca mejorar la calidad del aire mediante una flota que cumple «el nivel de requisitos más exigente» de la Unión Europea y a través de la creación de nuevas líneas que conectan la ciudad con «grandes polos» de destino, como fábricas y parques empresariales.

LÍMITE A 30 KILÓMETROS POR HORA

   En lo que respecta a la capital gallega, la responsable del área de Medio Ambiente, Elvira Cienfuegos, pone el acento en la disminución del tráfico rodado, en el límite de la velocidad en el centro de la ciudad a los 30 kilómetros por hora y en la presencia de «más árboles» y apertura de «itinerarios verdes urbanos».

   Además, destaca iniciativas de su departamento como la colocación de aparcamientos disuasorios a las afueras Compostela, que recibe «gran cantidad de visitas» debido al turismo. El Plan de Movilidad Urbana de Santiago (PMUS) tiene en cuenta, entre sus objetivos, la disminución de la contaminación, para lo que, recalca, es «fundamental» ampliar las zonas peatonales.

ECOticias.com – ep

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