Precio del CO2 puede frenar descarbonización en Europa, y no es una hipótesis teórica, sino una conclusión respaldada por un estudio que analiza casi dos décadas de evolución empresarial en el continente. La investigación, liderada por el economista Adrián Ferreras (Universidad de León) y publicada en la revista Business Strategy and the Environment, introduce un matiz incómodo en el debate climático: subir el precio del carbono no siempre acelera la transición ecológica.
El trabajo, basado en el análisis de 1.370 empresas cotizadas de 15 países europeos entre 2005 y 2024, demuestra que el sistema europeo de comercio de emisiones (EU ETS) puede perder eficacia cuando los precios del CO2 alcanzan niveles extremos, como los registrados tras 2021, cuando la tonelada pasó de apenas 5 euros en 2017 a más de 90 euros en 2022, multiplicándose por 18 en apenas cinco años.
Precio del CO2 puede frenar descarbonización en Europa y tensionar el sistema climático europeo
Un análisis de 1.370 empresas europeas revela que niveles extremos del precio del carbono, superiores a 90 euros por tonelada, pueden paralizar inversiones y debilitar la transición energética.
El hallazgo clave del estudio rompe con una idea ampliamente extendida: Más precio del carbono no siempre significa más reducción de emisiones
Según Ferreras, el precio del CO₂ actúa como un mecanismo dual:
- A niveles moderados, incentiva innovación, eficiencia y mejora reputacional.
- A niveles extremos, genera el efecto contrario.
Se convierte en un freno económico y estratégico
La curva en U: por qué reducir emisiones primero cuesta y luego compensa
El análisis revela un comportamiento claro en las empresas: La relación entre descarbonización y crecimiento sigue una curva en U.
Fases:
- Inicial
- Inversiones altas.
- Costes elevados.
- Rentabilidad limitada.
- Madurez
- Mejora de eficiencia.
- Innovación tecnológica.
- Aumento del valor de mercado.
Es en esta segunda fase donde las empresas capturan beneficios reales.
El punto crítico: cuando el precio del carbono deja de ayudar y empieza a dañar
El problema surge cuando el precio del CO₂ supera ciertos umbrales.
Desde 2021:
- Precio > 90 €/tonelada.
- Volatilidad elevada.
- Mayor presión regulatoria.
Consecuencias detectadas:
- Erosión del valor empresarial.
- Parálisis de inversiones.
- Incertidumbre entre inversores.
Las empresas dejan de invertir en transformación para centrarse en cumplir la normativa.
Las empresas más vulnerables: grandes emisoras y sectores expuestos
El impacto no es homogéneo.
Más afectadas:
- Industrias intensivas en carbono.
- Empresas con riesgo de fuga de carbono.
- Sectores con alta exposición internacional.
Estas compañías:
- Ven reducido su margen de inversión.
- Retrasan la transición energética.
- Pierden competitividad.
Del incentivo al castigo: cómo el EU ETS puede cambiar de función
El sistema europeo de emisiones (EU ETS) nació como: Un incentivo económico para reducir emisiones.
Pero en escenarios extremos puede convertirse en: Un coste regulatorio que absorbe recursos.
Esto provoca:
- Desvío de capital.
- Menor innovación.
- Estrategias defensivas.
La gran lección del estudio: no basta con subir el precio del CO2
Ferreras lo resume con claridad: “El precio del carbono puede ser un acelerador o un freno”.
El estudio plantea que:
- Precios bajos → no incentivan cambios.
- Precios excesivos → bloquean la inversión.
El equilibrio es la clave del sistema
Las soluciones: corredores de precios y apoyo a sectores clave
El estudio propone medidas concretas:
✔ Establecer corredores de precios del CO₂
✔ Evitar picos extremos
✔ Mantener estabilidad
Además:
- Apoyo específico a sectores vulnerables.
- Incentivos a innovación tecnológica.
- Políticas complementarias al precio.
El contexto clave: la llegada del CBAM en 2026 cambia el tablero
Este debate llega en un momento crítico: Entrada del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM).
Impacto:
- Más presión sobre industrias europeas.
- Mayor control de emisiones importadas.
- Cambios en competitividad global.
El mensaje final: la transición energética necesita equilibrio, no solo presión
Conclusión clave del estudio: Una política climática eficaz no consiste solo en encarecer el CO₂.
Sino en:
- Acompañar a las empresas
- Facilitar inversión
- Reducir incertidumbre
Cita final: “La cura no puede ser peor que la enfermedad”
Precio del CO2 puede frenar descarbonización en Europa según estudio de 1.370 empresas con niveles superiores a 90 euros por tonelada.



















