El análisis ubica 3 factores como responsables: creciente presión sobre los recursos naturales, un crecimiento urbano sin planificar y una alta vulnerabilidad ante el cambio climático.
Los verdes paisajes que engalanan a Centroamérica son cosa insuficiente para que los países hagan un uso sostenible de los recursos y su territorio.
Según el Quinto Estado de la Región, la deuda ecológica crece en esta zona. Por ejemplo, en 2011 el consumo de recursos naturales por persona superó el 18.2% de la capacidad del territorio para regenerarse naturalmente. En 2007 esa capacidad era de 10%.
El análisis ubica 3 factores como responsables: creciente presión sobre los recursos naturales, un crecimiento urbano sin planificar y una alta vulnerabilidad ante el cambio climático.
“La energía, factor clave para el futuro de la regional, es un ejemplo claro de la tensión entre disponibilidad y uso insostenible de los recursos. La huella de carbono es el principal componente de la deuda ecológica centroamericana”, cita el informe, publicado este 3 de agosto.
En Costa Rica, la capacidad para regenerar recursos (biocapacidad) alcanza el 1.5%. Mientras, su huella ecológica supera el 2%. Otros países, como Honduras y Nicaragua, tienen mejor biocapacidad, pero no una huella ecológica superior.
“La cobertura forestal en Centroamérica es del 39%, mayor que la media mundial y la de naciones de la OCDE. No obstante, entre 2000 y 2012 disminuyó en todos lo países, salvo en Costa Rica“, apunta el análisis.
Y es que los datos demuestran que en la región las áreas urbanas se triplicaron en los últimos 40 años, pasando de 33 mil hectáreas en 1975 a 92 mil en 2014.
Uso de energías
Cabe destacar que en la región las fuentes renovables generan el 63% de la electricidad, sin embargo se mantiene una alta proporción de los derivados del petróleo en el consumo final de la energía (era del 48% en 2013).
Al 2013, la generación eléctrica usando fuentes renovables en Costa Rica era del 88%. Mientras, en El Salvador fue del 59% y en Honduras del 41%.
Otro de los aspectos negativos es la falta de infraestructura para el tratamiento de aguas residuales, lo cual incide directamente en la contaminación de las zonas urbanas.




















