Qué pasó con Bento Rodríguez tras el desastre de 2015

“En Barra Longa, un pequeño pueblo a dos horas de la represa, los afectados por el desastre provocado por el derrumbamiento de un dique y la inundación de su pueblo, dicen que las respuestas de Samarco y del gobierno local fueron lentas e ineficaces. La empresa pidió disculpas y quiere retomar las actividades cuanto antes”

Un desastre evitable

El 5 de noviembre de 2015 los muros de contención de millones de litros de barro tóxico de la cercana minera Samarco cedieron y el pueblo de Bento Rodrigues sucumbió bajo un rio de barro y contaminación. El incidente se cobró varias vidas humanas, incontables daños materiales y afectó de forma trágica al Medio Ambiente.

La gente vio como el barro arrastraba sus hogares y los dejaba en la más absoluta ruina, pero eso no era nada comparado con el calvario que vino después, dado que se quedaron sin hogares, sin fuentes de trabajo y tuvieron que desplazarse a vivir a pueblos cercanos. Fue la peor catástrofe ecológica de Brasil, por culpa de la minería.

 

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Mientras todo Brasil se volcaba a ayudarles, la empresa que ocasionó el problema tardó más de una semana en presentarse en el lugar y solo lo hizo para tomar muestras y decir públicamente que los lodos eran inocuos.

Se comprobó que Samarco ocultaba la verdad y que la corriente de agua arrastraba elementos tales como mercurio, arsénico y plomo que se derramaron en las aguas de Río Doce y acabaron en el océano Atlántico contaminándolo todo a su paso. El desastre dejó una mancha roja en la región que era visible desde el espacio. Las autoridades dicen que la recuperación se espera que tarde más de diez años.

 

Un estudio de BHP y Vale encargado de investigar la causa del desastre encontró que los cambios en el diseño de la presa permitían que el agua se filtrara, esencialmente licuando las barreras de la presa. A raíz de la ruptura, Samarco creó una serie de diques para contener los desechos y evitar que se extendieran.

 

El daño ambiental persiste

Sin embargo, el 60% de los desechos mineros que salieron de la represa aún no han sido drenados, según la agencia brasileña de protección ambiental IBAMA y Samarco ha propuesto un nuevo sistema para contener los desechos mineros, una antigua fosa confinada protegida por un dique de 33 pies, capaz de retener dos años de residuos, mientras que la empresa busca una solución permanente.

«Este ha sido un período de intenso aprendizaje para Samarco, que reconoce que ha causado graves impactos sociales, ambientales y económicos. Después de paralizar las operaciones por más de un año, tenemos que reiniciarlas lo antes posible», dijo el presidente de la compañía, Roberto Carvalho, en una declaración reciente.

 

El gobierno aprobó hace un año una partida especial para reconstruir el pueblo de Bento Rodríguez y para recuperar el Río Doce, tareas esta última que se espera les lleve al menos 15 años.

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