Los incendios forestales en la Patagonia argentina se han convertido en una amenaza persistente que golpea al corazón ambiental del sur del país. Alimentando la preocupación social y evidenciando una temporada marcada por la devastación.
Mientras el fuego redefine paisajes y altera comunidades enteras, la emergencia revela una tensión creciente. Esta existe entre la respuesta institucional, la capacidad operativa y la percepción de que el daño avanza más rápido que las soluciones.
Incendios forestales agravan una emergencia que ya desborda a las autoridades argentinas
La expansión imparable del fuego expone la fragilidad del sistema de prevención, reabre el debate sobre la gestión del territorio y deja al descubierto un modelo incapaz de anticiparse a una emergencia que ya no es excepcional, sino recurrente.
La Agencia Federal de Emergencias de Argentina ha registrado 22.293 hectáreas quemadas en Puerto Patriada. Además de más de 10.000 en el Parque Nacional Los Alerces y aproximadamente 3.120 en El Turbio.
Los expertos atribuyen las discrepancias en las cifras de superficie quemada a diferentes métodos de medición. Y a las demoras causadas por la participación de múltiples autoridades en las evaluaciones oficiales.
Los incendios forestales continúan expandiéndose en la Patagonia argentina, donde ambientalistas advierten que desde el comienzo del verano austral ya se quemaron más de 60.000 hectáreas, mientras que el Gobierno, que este lunes amplió la emergencia ígnea a la provincia de Santa Cruz (sur), contabiliza por el momento poco más de 35.000.
Incendios forestales en la Patagonia argentina y la brecha entre los datos oficiales y ambientales
Según el monitoreo satelital de la organización Greenpeace, en Chubut, la provincia más afectada, las llamas han afectado más de 28.000 hectáreas en la localidad de Puerto Patriada. Más de 31.000 en el Parque Nacional Los Alerces y más de 3.000 en la zona de El Turbio.
La Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional, relevó hasta el momento 22.293 hectáreas quemadas en Puerto Patriada (incendio controlado en un 85 %), 10.000 en el Parque Nacional Los Alerces (aún activo) y 3.125 en El Turbio (controlado).
La brecha entre las cifras, según los especialistas, resulta de diferencias en los mecanismos de medición y a posibles demoras en el recuento oficial debido a la participación en el conteo de numerosas autoridades y organismos distintos.
De acuerdo al Gobierno provincial de Chubut, solo en el sector cercano a la localidad de Villa Lago Rivadavia, ubicada en las inmediaciones del Parque Nacional Los Alerces, la superficie afectada alcanza las 16.765 hectáreas de bosque nativo y pastizales.
Las autoridades de Chubut informaron además este lunes que «más 500 brigadistas, bomberos, personal de apoyo y de logística, sumado a una veintena de medios aéreos y una numerosa cantidad de recursos, entre camionetas, autobombas y topadoras» continúan trabajando en los distintos focos para contener el avance de las llamas.
En las últimas horas, fueron enviados también a la zona 40 brigadistas, autobombas y vehículos tácticos por parte del Gobierno de la provincia de Buenos Aires.
Estos incendios destruyeron hogares e infraestructura en las ciudades de Epuyén y El Hoyo. Allí, en un tramo de la ruta 71, el fuego llegó a la vera del camino y obligó a las autoridades a cancelar el tránsito vehicular.
Impacto social y territorial de los incendios en la Patagonia
Los equipos que combaten las llamas debieron replegarse este lunes en zonas del Parque Nacional Los Alerces por la gran cantidad de humo y el avance del frente ígneo en sectores montañosos de difícil acceso.
Las provincias de Neuquén, Río Negro y Santa Cruz también sufrieron incendios forestales en esta temporada, aunque de una extensión menor a los de Chubut. Las autoridades esperan que en las próximas horas comiencen las lluvias pronosticadas para toda la región. Y que contribuyan al esfuerzo de los brigadistas.
El presidente Javier Milei declaró el pasado jueves la emergencia ígnea en las provincias patagónicas de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. Y este lunes fue incluida también Santa Cruz. La medida se tomó tras el pedido de los gobernadores patagónicos que, la semana pasada, expresaron que «la magnitud de los incendios» exige «herramientas excepcionales».
Las autoridades provinciales informan que solo en las zonas cercanas a Villa Lago Rivadavia se han perdido 16.765 hectáreas de bosque nativo y pastizales. Mientras que se siguen utilizando amplios recursos para combatir los incendios.
Los incendios forestales dañaron viviendas e infraestructura, obligaron al cierre de carreteras y se extendieron por la Patagonia. Esta situación provocó la declaración de emergencia nacional por incendios, con la esperanza de que las lluvias faciliten la contención. Seguir leyendo en ECO AMERICA





















