El alivio energético en Ecuador: dos hidroeléctricas vuelven al sistema y aportan 368 MW clave

Publicado el: 2 de febrero de 2026 a las 20:46
Síguenos
Central hidroeléctrica Agoyán en Ecuador tras el mantenimiento que permitió recuperar 368 MW de energía renovable

Ecuador ha sumado de nuevo 368 megavatios de potencia hidroeléctrica al Sistema Nacional Interconectado tras completar trabajos de mantenimiento en las centrales Agoyán y San Francisco, en la provincia de Tungurahua. Es un refuerzo importante para un país que depende del agua para generar buena parte de su electricidad.

¿Qué significa esto en la práctica para la gente y para el clima? Más margen para evitar apagones, menos necesidad de centrales térmicas y un respiro para las emisiones de CO2.



Qué se ha hecho en Agoyán y San Francisco

Según el Ministerio de Ambiente y Energía y la Corporación Eléctrica del Ecuador, los trabajos se ejecutaron entre el 16 y el 26 de enero dentro de una planificación técnica coordinada con el operador del sistema eléctrico. El objetivo era intervenir de forma preventiva y correctiva en infraestructuras estratégicas con décadas de operación, sin afectar el suministro de energía a la ciudadanía.

Tras las labores de mantenimiento, están en servicio dos unidades de generación de la central hidroeléctrica Agoyán, que suman 156 MW de potencia, y una unidad de la central San Francisco de 212 MW. En conjunto, el complejo aporta de nuevo 368 MW de potencia renovable al sistema eléctrico nacional. La unidad restante de San Francisco se incorporará al sistema el 28 de enero, lo que permitirá disponer del cien por cien de la capacidad del complejo.



Una central veterana que se pone al día

En junio de 2025 se completó el cuarto mantenimiento mayor de la Unidad 1 de Agoyán tras casi cien mil horas de funcionamiento continuo desde 1987. Ese overhaul ya había permitido recuperar 78 MW de la propia Agoyán y otros 106 MW de San Francisco, que opera en cascada, hasta alcanzar los mismos 368 MW de potencia conjunta. En el proceso participaron más de cincuenta técnicos ecuatorianos, que reacondicionaron el generador, mejoraron el sistema de enfriamiento y repararon de forma integral el predistribuidor, una pieza clave que no se había intervenido completamente en casi cuatro décadas.

En la práctica, este tipo de trabajos actúa como medicina preventiva del sistema eléctrico. Cada vez que se alarga la vida útil de una turbina o se refuerza una estructura crítica se gana fiabilidad y se evita tener que encender de urgencia centrales térmicas más caras y más contaminantes.

Por qué 368 MW renovables marcan la diferencia

La generación con agua representa cerca del setenta por ciento de la electricidad producida en Ecuador, mientras que otras renovables como la eólica o la solar aportan una fracción menor del total. En ese contexto, cada megavatio hidroeléctrico que vuelve al sistema tiene un impacto directo en la seguridad de suministro y en la factura de la luz.

El recuerdo de la crisis eléctrica de 2023 y 2024, con apagones prolongados en muchas ciudades por la combinación de sequía y falta de capacidad disponible, sigue presente. Mantener en buen estado centrales como Agoyán y San Francisco no resuelve por sí solo el problema de fondo, que pasa por diversificar la matriz, pero sí reduce el riesgo de racionamientos cuando el caudal baja o la demanda se dispara.

También hay un beneficio climático claro. A lo largo de todo su ciclo de vida, la electricidad generada en centrales hidroeléctricas emite de media unas decenas de gramos de CO₂ equivalente por kilovatio hora, frente a los varios cientos de gramos que puede emitir una central de carbón. Dicho de otra forma, cuando una hidroeléctrica está disponible se hace menos necesario quemar combustibles fósiles para mantener encendidas las viviendas, los comercios y las industrias.

Mirando al futuro

Desde la perspectiva de la sostenibilidad, mantener y modernizar infraestructuras ya existentes suele ser más rápido y barato que construir nuevas centrales desde cero. A cambio se obtiene generación renovable, aunque un sistema tan dependiente del agua sigue siendo vulnerable a las sequías. Por eso los expertos insisten en combinar la hidroelectricidad con almacenamiento, respaldo flexible y renovables como la solar y la eólica.

Para los hogares ecuatorianos lo importante es algo sencillo, que al encender la luz el interruptor responda y que la electricidad que llega a casa sea, paso a paso, cada vez más limpia.

El comunicado oficial con los detalles técnicos de estos trabajos de mantenimiento ha sido publicado en el sitio web del Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador.

Imagen autor

ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

Deja un comentario