Alerta ambiental: los humedales españoles se degradan a gran velocidad

Publicado el: 2 de febrero de 2026 a las 14:18
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Humedales españoles afectados por agricultura intensiva y escasez de agua

Los humedales españoles atraviesan un momento decisivo en el que su conservación se enfrenta a modelos productivos insostenibles, una gestión del agua deficiente y la aceleración del cambio climático.

Humedales españoles bajo una presión ambiental creciente

Décadas de uso intensivo del territorio han colocado a estos ecosistemas clave en una situación crítica que exige decisiones urgentes.



Un nuevo informe señala que uno de cada cuatro humedales está incluido en el inventario nacional de España. Con 76 sitios, España ocupa el tercer lugar a nivel mundial en humedales de importancia internacional según la Convención de Ramsar.

A pesar de esta condición, muchos humedales carecen de medidas de conservación eficaces. Grupos ambientalistas advierten que a estos ecosistemas se les debe ampliar la protección de manera urgente. Un mensaje destacado durante el Día Mundial de los Humedales, el 2 de febrero.



Solo el 13,2 % de los humedales españoles registrados oficialmente están bien conservados sin alteración alguna, mientras que el 37,1 % están conservados, aunque con algún tipo de intervención, de acuerdo con los últimos estudios científicos elaborados por la Fundación Global Nature (FGN).

Los estudios, recopilados en la ‘Radiografía de humedales 2025’ elaborada por esta entidad -que cuenta con datos actualizados hasta finales de 2024-, certifican que otro 36,7 % han sido alterados; el 12,2 %, muy alterados y el 0,8% directamente han desaparecido.

El informe destaca que 1 de cada 4 humedales está incluido en el Inventario Español de Zonas Húmedas y de hecho España es, con un total de 76, el tercer país del mundo en número de zonas húmedas de importancia internacional, según las cifras del Convenio Ramsar que regula estos ecosistemas.

Sin embargo, FGN señala que «muchos de ellos no cuentan con medidas efectivas de conservación» por lo que sería necesario ampliar el inventario y mejorar la protección: un aviso especial en el Día Mundial de los Humedales 2026 que se conmemora este lunes 2 de febrero.

Agricultura intensiva y sobreexplotación del agua

La Convención Ramsar y diversas organizaciones ecologistas identifican la mala gestión del agua, la agricultura intensiva, las sequías y la sobreexplotación de acuíferos como los problemas más recurrentes que afrontan estos entornos.

«La Naturaleza necesita un espacio y el ser humano también. Pero la forma de los humanos de tener el suyo es quitárselo a ella a través de muchas formas: agricultura, minería, transporte. Por medio de un montón de cosas que construimos a fin de desarrollar algún tipo de actividad». Esto lo ha asegurado el profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid Pedro Martínez.

Construir o cultivar sobre humedales, según Martínez, para quien termina siendo un «punto de no retorno». Puesto que la topografía modificada al final «no se puede arreglar, es un humedal que se ha perdido«.

Si bien cada humedal tiene características propias y problemas particulares, «existe un patrón similar en todos. La agricultura instalada en sus cuencas consume demasiada agua y esto no está controlado», ha añadido el experto en este tipo de espacios naturales de SEO/Birdlife, Mario Giménez.

Gimenez ha advertido además del exceso de nutrientes que contamina y empeora la calidad de agua que llega hasta ellos. Por lo que al final «dependen del agua de lluvia y cuando no llueve entramos en ciclos de sequía».

Un patrimonio natural que aún puede recuperarse

No obstante, los humedales son «espacios que reaccionan muy rápido a acciones de conservación bien dirigidas«. Lo que supone una «oportunidad valiosa» para su recuperación si se destina recursos para ello, ha indicado Giménez.

«Un bosque que se quema puede tardar muchísimas décadas en recuperarse. Pero un humedal tarda poco tiempo si vuelve el agua en calidad y cantidad suficiente». Por lo que este experto ha llamado a cumplir la normativa y aplicar buenas políticas de gestión ética para «frenar la degradación y conservar lo que ya tenemos».

En ese mismo sentido Martínez ha añadido que la legislación europea tiene un «sesgo ambiental importante y tiende a proteger los ecosistemas». Lo que puede ayudar a afrontar «las necesidades o caprichos que en muchas ocasiones nos lleva a eliminar los humedales«.

Humedales españoles: degradación y biodiversidad

Su conservación no es importante solo por ellos, sino por la biodiversidad que albergan, ha recordado Giménez. Quien defiende específicamente el trabajo de SEO/Birdlife para preservar distintas especies de aves, en especial las más amenazadas como la cerceta pardilla.

El trabajo de la organización se centra en restaurar los sistemas hídricos de humedales como el del Parque Nacional de Doñana. Y los entornos de estos ecosistemas como en el sur de Alicante, con el objetivo de mejorar la entrada de agua y garantizar su calidad.

La mala gestión del agua, la agricultura intensiva, las sequías y la sobreexplotación de los acuíferos se citan como las principales amenazas. Los expertos subrayan que la presión agrícola reduce la disponibilidad de agua. Al tiempo que aumenta la contaminación por nutrientes, degradando la calidad del agua.

Los investigadores destacan que los humedales pueden recuperarse rápidamente cuando las acciones de conservación están bien dirigidas. Argumentan que la aplicación de las normas existentes y la mejora de la gobernanza del agua podrían detener la degradación. Y de este modo se conseguiría salvaguardar los humedales, que son ecosistemas imprescindibles. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE

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