El cambio económico que empieza a notarse en Finlandia y afecta directamente a miles de hogares

Publicado el: 2 de febrero de 2026 a las 18:46
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Torres de alta tensión en Finlandia bajo nieve intensa durante una crisis energética invernal.

El mercado eléctrico finlandés llega al jueves con una combinación incómoda (frío intenso y viento débil) que se traduce en un salto de precios para quienes tienen tarifa indexada. La franja más cara se sitúa a las 7:45 con 36,9 céntimos por kWh durante quince minutos, mientras que el mínimo baja a 12,5 céntimos a las 5:00. El promedio del día (con IVA) ronda los 25,9 céntimos por kWh, por encima de los 21,9 del miércoles, en un enero que venía promediando alrededor de 14 céntimos (frente a 4,5 en diciembre). Para seguir el pulso en tiempo real, Fingrid mantiene su panel del estado del sistema eléctrico.

El detonante no es un misterio, la eólica está fallando por partida doble (poco viento y palas congeladas). Fingrid estima que la producción eólica disponible se quedará en apenas unos cientos de megavatios durante el jueves, y ahí aparece el “plan B” clásico del norte de Europa, importar desde Suecia todo lo que permitan las interconexiones. Este tipo de tensión explica por qué gana protagonismo el debate sobre flexibilidad y almacenamiento, un tema que ya asoma en proyectos de baterías en Finlandia.



La frase clave es física pura (no ideología) porque “importar más” significa hacerlo hasta el límite de las líneas y su operación segura. En días así, el pronóstico importa casi tanto como la generación, y Fingrid publica su información y previsión de producción eólica con actualizaciones frecuentes.

El episodio también sirve para aterrizar una idea que a veces se vende demasiado simple, más renovables no elimina la necesidad de respaldo, redes y gestión de demanda, solo cambia dónde está la fragilidad. Incluso países con agenda eólica ambiciosa, como Suecia, avanzan en proyectos marinos de gran escala (por ejemplo el caso de “Poseidón” y su eólica flotante), pero el invierno recuerda que la resiliencia se construye con varias piezas.



El antecedente inmediato ayuda a entender el nerviosismo. A principios de enero, Finlandia marcó un récord de consumo en plena ola de frío, con 15.279 MW entre las 11:00 y 11:15 del 8 de enero de 2026, según la nota oficial de Fingrid sobre el récord de demanda. Ahora, la propia Fingrid apunta a un matiz importante, con precios más altos, parte del consumo sensible al precio (como ciertas calderas eléctricas vinculadas a calefacción urbana) tiende a moderarse, lo que reduce la probabilidad de otro máximo histórico.

A corto plazo, el foco está en capear el episodio (operación de red, importaciones y reservas) y en minimizar el impacto de la escarcha en los aerogeneradores. A medio plazo, la conversación vuelve siempre al mismo triángulo (redes, almacenamiento y gestión de demanda) y ahí encaja el interés nórdico por vectores como el hidrógeno y el almacenamiento de gran escala, línea que ilustra con la idea de energía “encerrada” en un búnker subterráneo.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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