Esta es la campaña electoral en EE UU que ha batido todos los récords de gasto en publicidad y marketing, patrocinio empresarial y presiones lobbistas.
Y las principales compañías de petróleo, energía y minería se han empleado a fondo. El objetivo número uno: evitar que Barack Obama cuente con suficiente apoyo tras las elecciones legislativas del 2 de noviembre para adoptar medidas de reducción de emisiones en el país que genera más CO2 por habitante del mundo. Incluso un puñado de multinacionales con sede en Europa han participado en la campaña electoral con el fin de tumbar las iniciativas de Obama contra el cambio climático.
Fuente: http://www.argentinaeolica.org.ar/

















