Hermann Scheer (1944-2010)

Hermann Scheer, parlamentario alemán, pionero y defensor de las energías renovables en su país nos dejó el pasado mes a la edad de 66 años. Scheer ha sido el auténtico motor de la ley de energías renovables de Alemania y el artífice de que su país, el pasado año se atribuyera la mitad de las instalaciones solares del mundo.

En su última entrevista, concedida a DemocracyNow.org, hablaba sobre la ley alemana de energía renovable, sobre el impacto de la corrupción política en la transición hacia fuentes de energía renovables y de la importancia de la independencia energética.

Tras 30 años de experiencia en el parlamento alemán en temas relacionados con la energía, Scheer logróa desarrollar un gran conocimiento de las dinámicas políticas que rodean a las energías renovables. Su propia vida profesional es un ejemplo de cómo producir los cambios: en lugar de luchar contra las cosas tal como son, puede ser mejor construir otras nuevas que hagan obsoletas las actuales.

Algunos fragmentos de la entrevista:

La tragedia de nuestra civilización es que se ha hecho fuertemente dependiente de fuentes de energía marginales. Las fuentes de energía marginales son las fósiles y la nuclear basada en el uranio. El verdadero potencial energético es el de las energías renovables procedentes del Sol y sus derivadas como la eólica, la fotosíntesis producida de manera natural o artificialmente, con materiales orgánicos, la de las plantas, la hidráulica,…

El Sol nos proporciona, en 8 minutos, tanta energía como la producida consumiendo petróleo y uranio durante todo un año. Este planteamiento tira por tierra el de que no hay suficiente energía renovable para sustituir a la fósil o la nuclear. Hay energía más que suficiente.”

“Es una lucha. Una lucha estructural. Una lucha entre la centralización y la descentralización, entre la dictadura de la energía y la participación de la energía en la democratización de la energía. Y como nada funciona sin energía, se ha convertido en una lucha entre los valores democráticos y los valores tecnocráticos. Por eso la movilización de la sociedad es lo más importante. Tan pronto como la sociedad, la gente, reconozca que la la alternativa es la energía renovable, que no hace falta esperar a nadie más, que podemos hacerlo nosotros mismos, en nuestra propia esfera, juntándonos en cooperativas o de forma individual o en las ciudades. Tan pronto las personas reconozcan esto, se convertirán en partidarios. Los otros, -y ésta es la razón por la que contamos con un apoyo del 90% contra las campañas de desinformación- tienen mucho dinero y posibilidades de influir en la opinión pública, pero han perdido. A los ojos de la gente han perdido. Ya son los perdedores.

 

http://www.ison21.es/

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