Las energías renovables son aquellas que pueden emplearse con el fin de producir otro tipo de energía (electricidad, calor, etc.) sin que la cantidad disponible en la actualidad y a futuro se vea afectada. Y sin dudas la mejor fuente de este tipo de energía es el Sol, ya que de ella dependen muchas otras.
Las mejores energías renovables
Energía solar
Emplea la radiación del sol, capaz de producir calor que se aprovecha para generar electricidad. La cantidad total de energía solar que incide directa o indirectamente sobre nuestro planeta supera ampliamente las necesidades energéticas actuales y venideras del mundo. Con un aprovechamiento adecuado, la energía solar podría satisfacer todas las necesidades futuras de energía.
Una de las formas de usar la energía solar son los sistemas fotovoltaicos, que producen electricidad directamente de la luz solar empleando paneles con células solares. La otra forma es la termosolar, que se basa en elevar la temperatura del agua con el calor del Sol y con ella generar electricidad. Si la producción basada en este tipo de energías renovables es industrial, se emplean plantas solares.
Biomasa
La biomasa o bioenergía es la que proviene de la energía de la materia orgánica. A partir del descubrimiento del fuego, la madera fue uno de los combustibles preferidos por el ser humano. En la actualidad la biomasa es uno de los elementos que más se emplean como fuente de energía y se genera aprovechando todo tipo de desechos de origen vegetal, como restos agrícolas y silvícolas. Y la fuente básica que la generó es el sol, la mejor de las energías renovables.
Energía eólica
Cuando la fuente de generación es el viento, se habla de energía eólica, algo que el ser humano ha usado para navegar, moler granos y extraer agua, desde tiempos remotos. Actualmente, se colocan enormes turbinas rematadas por aerogeneradores, cuyas aspas se mueven por efecto del viento y acaban por producir electricidad.
Es una de las mejores energías alternativas porque una vez instaladas, su impacto medioambiental es mínimo. Pueden compatibilizarse los parques eólicos con la ganadería o agricultura y su generación resulta realmente verde y limpia. Ya hay parques eólicos marinos y se trabaja en turbinas voladoras, que aprovechen las corrientes más fuertes a grandes alturas. Este tipo de energías renovables también depende del sol, ya que los vientos se producen gracias a él.
Geotérmica
La energía geotérmica es la que proviene del aprovechamiento del calor de la Tierra y su explotación resulta tan limpia como sostenible. Los recursos de energía geotérmica aprovechan las diferencias de temperatura de las capas del suelo, los surtidores de aguas calientes internas y las rocas a altas temperaturas, que se encuentran a poca profundidad. Se estudia aprovechar el inmenso potencial del magma incandescente.
Todos estos elementos generan gran cantidad de calor, que puede emplearse para producir energía eléctrica. Si la geografía de una región se presta para la explotación de este tipo de energías renovables, una vez realizadas las inversiones iniciales, es de las mejores opciones que se pueden tener a la hora de obtener electricidad verde.
Hidroeléctrica
Esta y la geotérmica son ejemplos que demuestran que, según los recursos de cada localización, es mejor emplear una u otra opción entre las energías renovables. La hidroeléctrica es la que emplea la fuerza de la corriente de los ríos para generar energía eléctrica, mediante la colocación de presas y turbinas en donde se realiza el proceso de conversión energética.
Si bien esta es una fuente de energía alternativa mucho más verde y no contaminante que la quema de combustibles fósiles y está considerada entre las renovables, es motivo de varias críticas y controversias, ya que puede causar pérdida de biodiversidad acuática, deforestación y desplazamiento poblacional.
Hidrógeno
El hidrógeno es el combustible ideal para alimentar “celdas de combustible”, un método altamente eficiente de generación eléctrica. El Hidrógeno se obtiene del agua y su subproducto de combustión también es agua. En teoría es la mejor energía renovable, alternativa, sostenible y limpia. Y aunque aún es un problema, tanto su producción a gran escala, como su almacenamiento y distribución, los científicos siguen trabajando para superar estas barreras.