El Gobierno aprueba un plan para descarbonizar el transporte hasta 2040 con más electrificación e hidrógeno. Este plan, que contempla una estrategia integral basada en la electrificación y el uso del hidrógeno, refleja la voluntad de transformar profundamente la movilidad en el país, alineándose con los objetivos internacionales de lucha contra el cambio climático y promoviendo una economía más verde y competitiva.
La decisión de descarbonizar el transporte responde a la urgente necesidad de reducir las emisiones de CO₂, responsables en gran medida del calentamiento global y de la contaminación atmosférica que afecta la salud pública. Según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el transporte es uno de los principales contribuyentes a las emisiones de gases de efecto invernadero.
Por ello, la apuesta del Gobierno por una hoja de ruta clara y ambiciosa busca no solo cumplir con las obligaciones internacionales, sino también impulsar la innovación, crear empleo y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El plan contempla varias líneas de acción que se complementan para alcanzar la descarbonización total del transporte en 2040.
Entre ellas, la electrificación de vehículos ligeros y pesados se presenta como la estrategia principal. La adopción masiva de coches eléctricos, camiones, autobuses y otros medios de transporte con motores eléctricos permitirá reducir considerablemente las emisiones de gases contaminantes y mejorar la eficiencia energética.
El Gobierno aprueba un plan para descarbonizar el transporte hasta 2040
El Gobierno aprueba un plan para descarbonizar el transporte hasta 2040 con un nuevo Real Decreto que establece, por primera vez, un marco estable de objetivos para reducir las emisiones del sector e impulsar el uso de combustibles renovables, electricidad e hidrógeno renovable. La medida, aprobada por el Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), pretende ofrecer mayor seguridad jurídica y acelerar la transición energética.
La nueva normativa complementa otras políticas dirigidas a transformar la movilidad, como la electrificación del parque móvil, el impulso al transporte público y el cambio modal. Además, incorpora un novedoso sistema de e-credits, que permitirá reconocer el consumo de electricidad renovable por los vehículos eléctricos y generar ingresos adicionales para los operadores de puntos de recarga.
El Gobierno aprueba un plan para descarbonizar el transporte hasta 2040 con objetivos obligatorios
El decreto transpone parte de la Directiva Europea de Energías Renovables (DER III) y establece obligaciones anuales para los proveedores de combustibles destinados al transporte por carretera, la navegación de cabotaje, el ferrocarril no electrificado y la aviación.
A diferencia de otras regulaciones, las obligaciones recaen sobre los suministradores de combustibles y no sobre los usuarios finales, garantizando así la disponibilidad de energías renovables para todos los sectores del transporte.
El objetivo es reducir progresivamente la huella de carbono de la energía utilizada en la movilidad y ofrecer una hoja de ruta estable hasta el año 2040.
La carretera deberá reducir un 30 % sus emisiones en 2040
El decreto transpone parte de la Directiva Europea de Energías Renovables (DER III) y establece obligaciones anuales para los proveedores de combustibles destinados al transporte por carretera, la navegación de cabotaje, el ferrocarril no electrificado y la aviación.
El transporte por carretera contará con una senda específica de reducción de gases de efecto invernadero que alcanzará el 17,6 % en 2030 y llegará al 30 % en 2040.
Esta reducción se apoyará tanto en los biocarburantes tradicionales como en el crecimiento de los biocarburantes avanzados, el biogás, el hidrógeno renovable y los combustibles renovables de origen no biológico.
En conjunto, estos combustibles deberán representar al menos el 8 % del consumo energético en 2030 y el 22 % en 2040, impulsando una sustitución progresiva de los combustibles fósiles.
También habrá nuevos objetivos para barcos, trenes y aviones
La normativa extiende la descarbonización a otros medios de transporte mediante metas específicas adaptadas a cada actividad.
En la navegación de cabotaje, la reducción de emisiones deberá alcanzar el 9 % en 2030 y el 33 % en 2040, mientras que el ferrocarril no electrificado tendrá objetivos del 10 % y 50 %, respectivamente.
En la aviación, España aplicará la senda prevista en el reglamento europeo ReFuelEU Aviation, que fija una utilización mínima de combustibles sostenibles del 6 % en 2030 y del 34 % en 2040.
Los e-credits impulsarán la movilidad eléctrica
Una de las principales novedades del decreto es la creación del sistema de e-credits, diseñado para contabilizar la electricidad renovable utilizada por los vehículos eléctricos.
Este mecanismo permitirá a los operadores de puntos de recarga obtener certificados que podrán comercializar con los proveedores obligados a cumplir los objetivos de reducción de emisiones.
El Gobierno considera que este instrumento incentivará nuevas inversiones en infraestructura de recarga y acelerará el despliegue de la movilidad eléctrica en España.
Más control sobre la sostenibilidad y nuevas garantías para el consumidor
Este mecanismo permitirá a los operadores de puntos de recarga obtener certificados que podrán comercializar con los proveedores obligados a cumplir los objetivos de reducción de emisiones.
El Real Decreto también refuerza los sistemas de certificación y control de los combustibles renovables para garantizar su origen sostenible y evitar prácticas de publicidad engañosa.
Entre las principales novedades figura la creación de un Sistema Nacional de Verificación de la Sostenibilidad, que permitirá seguir la trazabilidad de los combustibles desde su producción hasta su comercialización.
Además, el Ejecutivo reconocerá cada año a las empresas que acrediten una mayor contribución a la transición energética mediante un distintivo de «líder en transición energética», reforzando la transparencia y el compromiso ambiental del sector.
El Gobierno aprueba un plan para descarbonizar el transporte hasta 2040 con el objetivo de acelerar la reducción de emisiones en todos los modos de transporte mediante una combinación de electrificación, combustibles renovables e hidrógeno verde.
Con este nuevo marco regulatorio, el Ejecutivo busca proporcionar estabilidad al mercado, atraer inversiones y avanzar hacia un sistema de movilidad más limpio, eficiente y alineado con los objetivos climáticos europeos.
El Gobierno aprueba un plan para descarbonizar el transporte hasta 2040 con más electrificación e hidrógeno; explicado en 15 segundos
¿Por qué el Gobierno aprueba un plan para descarbonizar el transporte hasta 2040?
Para establecer un marco estable que reduzca las emisiones del transporte mediante el uso de combustibles renovables, electricidad e hidrógeno renovable.
¿Qué objetivos tendrá el transporte por carretera?
La nueva normativa fija una reducción de emisiones del 17,6 % en 2030 y del 30 % en 2040 para los combustibles destinados al transporte por carretera.
¿Qué son los e-credits?
Son certificados que contabilizan la electricidad renovable utilizada por vehículos eléctricos y permiten generar ingresos adicionales a los operadores de puntos de recarga.
¿A qué medios de transporte afecta el nuevo decreto?
Incluye el transporte por carretera, la navegación de cabotaje, el ferrocarril no electrificado y la aviación, con objetivos específicos para cada uno.
¿Cómo garantizará el Gobierno la sostenibilidad de los combustibles renovables?
Mediante un nuevo Sistema Nacional de Verificación de la Sostenibilidad, que controlará la trazabilidad de los combustibles renovables desde su origen hasta su comercialización.



