El oro del siglo XXI podría estar bajo los Pirineos, por lo que España y Francia se movilizan para extraerlo. Si las 180 toneladas de este elemento ubicadas en España lograron llamar tu atención, no puedes perderte lo que viene a continuación.
El cambio climático ha cambiado el mundo de forma drástica. Por este motivo, la humanidad se encuentra sumergida en un profundo proceso de transición energética y descarbonización. El ser humano busca reducir de manera progresiva las emisiones de carbono que se difunden a la atmósfera.
En este contexto, el hidrógeno ha pasado a ser una de las alternativas más contempladas para hacer frente al cambio. Su adquisición depende en gran parte de la combinación de otros elementos, entre los que están incluidos los hidrocarburos (el carbono y el H), el agua (oxígeno e hidrógeno) o materias que pueden ser orgánicas o inorgánicas.
Se extrae a través de diferentes técnicas, clasificadas de acuerdo al grado de contaminación que ocasiona su generación, según lo limpio que se el proceso y la fuente de origen.
Hay varios tipos de hidrógeno, pero recientemente se ha dado a conocer otro que puede revolucionar el escenario actual: el hidrógeno dorado. Surge frente a la interacción de determinados materiales ricos en hierro con el agua. Se ubica de manera natural en el subsuelo, por lo que no necesita una generación por medio de gas o electrólisis.
Hidrógeno dorado bajo los Pirineos: una fuente natural que une Francia y España
El programa de RTVE, “El Cazador de Cerebros” tuvo una conversación sobre el tema con el geólogo Jordi Tritlla, uno de los expertos del tema más importantes de España. El diálogo se dio en el Estanque de Lers, en el Pirineo francés, a unos 50 km bajo tierra, en el subsuelo, ubicación en la que se halla una de esas fuentes naturales vinculadas con el hidrógeno dorado. “Son un reactor natural que está generando H continuamente”, apreció.
Uno de los rasgos más interesantes de esta energía es que ha sido descubierta hace relativamente poco. Ha salido a la luz que existen diferentes fuentes en varios puntos del mundo, por lo que podríamos estar frente a una importante reserve capaz de cubrir la creciente demanda energética.
“Como aparece en zonas en las que nunca se ha explorado por hidrocarburos porque no tiene por qué haberlos, se abre la posibilidad de que existan zonas que estén altamente pobladas y que necesiten esta fuente de hidrógeno”, destacó Tritlla.
Bajo estas circunstancias, cobra relevancia entender mejor la cinética de este procedimiento, o sea, la velocidad de reacción de la generación de esta energía, para después acelerarla e incrementar su producción.
“Una de las aproximaciones, que es una belleza, es que una de las posibles formas de incentivar la producción de hidrógeno sea inyectando CO₂ atmosférico, o sea, capturando CO₂ y produciendo hidrógeno a la vez. No sería un sistema neutro, sino negativo”, observó.
Si bien todavía falta realizar mayores investigaciones sobre este asunto, los expertos ya subrayan su potencial para afrontar el proceso de descarbonización.
Hidrógeno blanco en el interior los Pirineos: el mundo mira hacia España
Sumado a esto, España podría ser uno de los países pioneros en la comercialización del hidrógeno blanco, otra variante de H. Existen yacimientos subterráneos en los Pirineos donde el preciado gas está presente en altas concentraciones, transformando el área en un imponente depósito de energía.
En la zona nordeste de la península ibérica, la compañía Helios Aragón interceptó hace años indicios de concentración de H blanco. Ahora se sabe de la existencia de un yacimiento de más de un millón de toneladas de H que ya se está acondicionado para una futura explotación.
Su formación puede darse por medio de diversos procesos. Entre ellos, la filtración de agua dada entre placas tectónicas o la descomposición de sedimentos ricos en hierro. No dependen de energía generadora de emisiones de gases contaminantes y, además, se regenera de forma constante.
El oro del siglo XXI (hidrógeno en sus diferentes variantes) está bajo los Pirineos, por lo que España y Francia se movilizan permanecen alerta para extraerlo. De hecho, esta región española ha encontrado el “petróleo dorado” en su territorio: es la energía más buscada del planeta.



















