España enfrenta un severo problema compartido con Francia. Aún no hay respuestas para esta problemática. Este año, las energías renovables nacionales han alcanzado un importante hito. Se han afianzado como la principal fuente de producción eléctrica a nivel nacional.
Eleia Energía reveló que las energías renovables supusieron el 60,2% del total. Lo hizo en un informe mensual de de mayo de 2025. Muestra así un avance considerable respecto al año 2024. Confirma la tendencia ascendente de las fuentes limpias en el mix de energía nacional.
La energía eólica se conserva como la principal fuente de producción renovable. Lo hace con una participación del 25,8%. La energía solar fotovoltaica ha transitado un incremento significativo, hasta llegar al 16,4% del total. Desde su lugar, la hidráulica brindó un aporte del 18%.
Terminaron de completar el porcentaje restante otras fuentes renovables. En los últimos dos años, la producción de energías renovables en España reportó un progreso sostenido. La producción renovable de 2024 llegó a los 148 999 GWh. Representó un progreso del 10,3% respecto al año anterior. Además, simbolizó el 56,8% del total del mix energético nacional.
Parecía una ventaja, pero España está teniendo un grave problema “por culpa” de las renovables
En España, hay una gran predilección por súper proyectos energéticos como este. Sin embargo, la energía renovable producida en España no se llega a aprovechar del todo y eso genera un gran problema. La Red Eléctrica Española (REE) publicó un informe sobre este tema.
Evidenció el denominado curtailment o “recorte renovable”. Es decir, puntos en los que se desperdicia energía renovable a causa de restricciones técnicas. Y existen tres puntos críticos en la península. REE ha detectado una lista completa de puntos de desperdicio de energía renovable.
Registra 10 subestaciones que no logran incorporar toda la energía producida debido a un método obsoleto. Ciudad Real es la ubicación en la que el problema es más evidente, concretamente en Arenas de San Juan. En este punto, se ha despedido un 30% de la electricidad creada, el equivalente a más de 25 GWh.
La lista sigue con Carroyuelas (29%) y Aceca (26%), ambas en la provincia de Toledo. Granada, Cádiz y otros puntos de Ciudad Real como Manzanares, Elcogas y La Solana también se mencionaron, consigna Xataka.
¿Por qué España pierde tanta energía?
La principal problemática es que muchas de las redes actuales no se encuentran diseñadas para soportar importantes volúmenes de la energía que producimos, reporta Motorpasión. Hay un cierto desequilibrio entre los momentos de máxima generación renovable, especialmente la solar y picos de consumo eléctrico.
Por otro lado, gran parte de la energía se genera en áreas rurales despobladas. Al mismo tiempo, el consumo se concreta en grandes áreas urbanas. La solución no llegaría rápido. Atendiendo a la raíz del problema, el sistema eléctrico nacional necesitaría una renovación tecnológica, con una correspondiente integración de IA y redes inteligentes.
Algo que ya está tratando de implementar el Gobierno central es mejorar la capacidad la capacidad de almacenamiento de la energía renovable. Esto permitiría “guardarla” en grandes baterías para que la energía no termine desperdiciándose.
Francia tiene el mismo problema que España
En Francia, se ha detectado el mismo problema que en España: récord de desperdicio de electricidad eólica y solar. El operador del sistema eléctrico RTE así lo puso de manifiesto en su último informe. La generación de energía solar y eólica ha sobrepasado ampliamente la demanda en ciertos momentos.
Contexto que ha dado lugar a episodios récord de precios negativos y recortes de producción. En el primer semestre de 2025, el 10% de la producción solar teórica se perdió. El problema en ambos casos no es en sí la abundancia de energía renovable. La falta de sistemas eficaces para integrarla en el sistema es el punto débil.
Sin cambios estructuras, el incremento de energías renovables traerá consigo mayores pérdidas energéticas. La aspiración ya no es solo conseguir energía limpia. Ahora que la tenemos, es vital almacenarla, redistribuirla, flexibilizar la demanda y modernizar la red.
El mayor problema energético de España y Francia es grave. Las acciones para aplacarlo exigen inversión e innovación. Mientras esto sucede, advierten sobre lo que está sucediendo con los cultivos de alimentos de España.