La primera flor fotovoltaica que puedes plantar en tu jardín supera el furor causado por el desierto que España ha cubierto de paneles solares. Se despliega sola y ofrece 6.200 kWh. Debido a la contaminación emitida por los combustibles fósiles, la humanidad necesita, ahora más que nunca, recurrir a las energías renovables. Ente ellas, una de las más populares y utilizadas es la energía fotovoltaica, aquella que aprovecha la radiación de las partículas de la luz del sol para generar energía.
Es una fuente de energía totalmente limpia, que no requiere de reacciones químicas ni ocasiona ningún residuo. Se trata de una opción limpia, sostenible y renovable. Hasta ahora, el dispositivo más utilizado para aprovechar la energía proveniente del sol había sido el panel solar en sus diferentes formas. Conforme ha ido pasando el tiempo, expertos y compañías especializadas en este campo han lanzado nuevos modelos más eficientes.
Llegados a esta instancia, en la que la emergencia climática es innegable, aparece otro dispositivo que presente una nueva para la fotovoltaica: la primera flor fotovoltaica. Puedes “plantarla” en tu jardín y se despliega sola.
Flor fotovoltaica: el dispositivo definitivo para aprovechar la energía del sol que llega al jardín
La flor fotovoltaica de la que hablamos recibe el nombre de Smarflower POP+ y es un girasol solar que produce y almacena electricidad. Una nueva solución fotovoltaica para autoabastecer hogares o negocios pequeños. Permite el consumo de energía limpia sin importar el momento en el que se haya producido, es decir, con independencia de la red eléctrica.
Alexander Swatek, su fundador, promete un 40% más de eficiencia respecto a los paneles solares tradicionales. Tomó como fuente de inspiración el girasol natural, pero implementando la tecnología de los paneles solares. Así es como la flor fotovoltaica se ubica siempre en el ángulo óptimo respecto al sol. Su objetivo es que cada usuario pueda generar su propia energía verde para autoabastecer su hogar.
La Smartflower POP+ fue creada para llegar a rincones en los que la energía solar generada durante el día no se consuma durante las horas de luz y se necesite recurrir a ella por la noche. Cuenta con un sistema de almacenamiento con una capacidad de hasta 4.6 kWh. Brinda dos opciones: un sistema con baterías de 4,6 kWh o de 2,3 kWh. El primero fue especialmente desarrollado para instalaciones aisladas, dado que no necesita ningún apoyo de la red para funcionar.
Smartflower POP + es un dispositivo fácil de instalar. Va atornillado al solado o directamente a tierra. Una vez instalada la flor fotovoltaica, despliega de manera automática sus 18 m2 de paneles solares para crear un círculo. El sistema se controla astronómicamente y realiza movimientos sobre dos ejes, siguiendo el sol hasta los últimos ratos del día, para mantener un ángulo de incidencia de 90 grados.
Flor fotovoltaica: el dispositivo definitivo para sacarle el máximo provecho a tu jardín
En cada pliegue y despliegue, la flor fotovoltaica se autolimpia automáticamente, eliminando el polvo de las placas, subiendo su eficiencia. Además, sus módulos cuentan con una extraordinaria retoventilación, llevando su refrigeración entre 10-20ºC superiores a los dispositivos convencionales sobre su tejado. Con este sistema, el rendimiento vive un aumento de entre un 5 y un 10%.
A partir de los 54 km/h, la flor fotovoltaica se repliega automática y evita posibles daños. De igual manera, cuando el viento amaina, vuelve a plegarse. Otra de sus ventajas es que cuenta con un sistema portátil, permitiendo una movilidad sin complicaciones en caso de mudanza. Mide 2,65 metros de alto y alberga una capacidad de producción de hasta 6.200 kWh al año, por encima de los 4.000 kWh que suele necesitar el hogar medio.
En definitiva, la primera flor fotovoltaica que se despliega sola ofrece una nueva forma de aprovechar la energía del sol, con grandes ventajas sobre los modelos tradicionales.

















