Parques de baterías en Asturias generan polémica tras el avance de nuevos proyectos en Gijón, donde el Gobierno del Principado continúa tramitando instalaciones energéticas pese a las reservas expresadas por vecinos y el Ayuntamiento.
La expansión de este tipo de infraestructuras, clave para el almacenamiento energético, ha abierto un debate sobre su ubicación, su impacto en el entorno urbano y la planificación energética regional.
Vecinos y colectivos sociales están preocupados por el impacto que estos parques podrían tener en el entorno urbano y periurbano de la zona.
Creen que habrá riesgos asociados como incendios o emisiones tóxicas en caso de fallo, así como el impacto paisajístico y la cercanía a localidades donde reside la población.
Parques de baterías en Asturias generan polémica
Vecinos cuestionan nuevos proyectos en Gijón mientras el Principado continúa con la tramitación energética.
El Principado de Asturias sigue adelante con la tramitación de nuevos parques de baterías en el entorno de Lloreda, en Gijón/Xixón. Entre los proyectos destacan dos instalaciones de 5 MW de potencia y 24 MWh de capacidad cada una, junto con sus correspondientes infraestructuras eléctricas.
Estos desarrollos incluyen centros de seccionamiento y líneas subterráneas de conexión a la red, lo que refuerza su papel dentro del sistema energético regional. Sin embargo, su implantación ha generado controversia a nivel local.
Conflicto institucional y oposición vecinal
La tramitación de estos proyectos ha coincidido con el compromiso previo del Ayuntamiento de Gijón de no autorizar determinadas instalaciones en el polígono de Lloreda por su incompatibilidad urbanística.
Esta situación ha generado tensiones entre administraciones, ya que la competencia urbanística corresponde al ámbito municipal, mientras que la autorización energética depende del Gobierno autonómico.
Vecinos de la zona han expresado su preocupación por la cercanía de estas instalaciones de parques de baterías a núcleos habitados y por el impacto que podrían tener en su entorno inmediato.
Expansión de proyectos energéticos en toda Asturias
El desarrollo de parques de baterías no se limita a Gijón. Actualmente se han identificado decenas de proyectos en distintos concejos asturianos como Oviedo, Avilés, Siero, Llanera o Gozón, entre otros.
En total, se contabilizan más de 80 iniciativas en diferentes fases de tramitación, lo que refleja una fuerte apuesta por el almacenamiento energético como parte de la transición hacia energías renovables.
Este crecimiento ha superado las previsiones iniciales de capacidad de almacenamiento, lo que ha intensificado el debate sobre la planificación energética regional.
Debate sobre impactos ambientales y seguridad
El desarrollo de parques de baterías no se limita a Gijón. Actualmente se han identificado decenas de proyectos en distintos concejos asturianos como Oviedo, Avilés, Siero, Llanera o Gozón, entre otros.
Entre las principales preocupaciones trasladadas por colectivos vecinales se encuentran los posibles efectos asociados a la proximidad de estas instalaciones, así como los riesgos en caso de incidentes como incendios.
Expertos del sector energético señalan que los sistemas de almacenamiento son esenciales para integrar energías renovables, pero también reconocen la importancia de una planificación adecuada y medidas de seguridad estrictas.
La ubicación, la distancia a viviendas y la gestión de riesgos son aspectos clave que condicionan la aceptación social de estos proyectos.
El reto de equilibrar transición energética y aceptación social
El despliegue de parques de baterías forma parte de la estrategia para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico y facilitar la descarbonización.
Sin embargo, la rapidez en la tramitación y la concentración de proyectos en determinadas zonas están generando dudas sobre su encaje territorial y social.
El caso de Asturias refleja un desafío común en la transición energética: compatibilizar el desarrollo de infraestructuras clave con el consenso social y la planificación urbana.
El debate refleja la tensión entre los objetivos de descarbonización y la aceptación social de las nuevas infraestructuras energéticas.
Parques de baterías en Asturias generan polémica en un contexto de expansión energética que plantea tanto oportunidades como desafíos. El equilibrio entre sostenibilidad, seguridad y aceptación ciudadana será determinante para el futuro de estos proyectos.











