Los parques eólicos en Cantabria vuelven a situarse en el centro del debate social y ambiental tras reabrirse un proceso que reactiva viejas tensiones entre desarrollo energético, ordenación del territorio y participación ciudadana.
La nueva fase administrativa reactiva un conflicto latente que enfrenta intereses empresariales, sensibilidad local y el modelo de transición energética que se quiere implantar en la comunidad autónoma.
Estos procedimientos de exposición pública permiten que ayuntamientos, asociaciones, colectivos ambientales y ciudadanos presenten alegaciones, sugerencias y objeciones antes de que los proyectos continúen su tramitación. Esta fase es clave para asegurar la transparencia y la participación social en decisiones que afectan al territorio y al paisaje.
Sin embargo, también pone de manifiesto las tensiones existentes entre distintos intereses: por un lado, quienes defienden la implantación de energía eólica como motor de desarrollo económico, generación de empleo y contribución a la transición energética; y, por otro, quienes plantean preocupaciones sobre el impacto ambiental, paisajístico y el uso del suelo.
Los parques eólicos en Cantabria regresan al trámite público y al debate social
La reactivación del procedimiento administrativo devuelve al debate público el modelo energético, el impacto territorial y el papel de la ciudadanía en decisiones que transforman el paisaje y el futuro energético de Cantabria.
La solicitud de autorización para cuatro parques eólicos -Fuente Pico, Moncubo, Las Mazas y Sierra de Sel- que se quieren construir en Voto, Bárcena de Cicero, Ruesga, Hazas de Cesto y Meruelo, sale, por segunda vez, a información pública durante un periodo de 30 días a partir de mañana, 4 de febrero.
El Boletín Oficial de Cantabria publica esa segunda información pública de la solicitud de autorización de esos cuatro parques, que plantea la empresa Green Devco Energy 3 S.L. con una inversión que supera los 94 millones de euros para la instalación de los 20 aerogeneradores que se prevén los cuatro parques.
A esa inversión hay que sumar otros cuatro millones de euros para la evacuación de la energía desde los molinos eólicos.
Impacto territorial y preocupación en varios municipios
El Boletín Oficial de Cantabria publica esa segunda información pública de la solicitud de autorización de esos cuatro parques, que plantea la empresa Green Devco Energy 3 S.L. con una inversión que supera los 94 millones de euros para la instalación de los 20 aerogeneradores.
El parque Fuente Pico, previsto entre Voto y Bárcena de Cicero, prevé tres aerogeneradores para generar una potencia de 13,5 megavatios, con una inversión de casi 15 millones de euros y 1,4 para la infraestructura de evacuación que compartiría con el de Las Mazas.
Ese parque de Las Mazas, con 4 aerogeneradores, 18 megavatios de potencia, conllevará una inversión superior a los 17 millones de euros, más la destinada, con el de Fuente Pico, a la evacuación de la energía por la subestación de Bárcena de Cicero, único municipio donde se prevé instalar los molinos de esta actuación.
El proyecto Moncubo, de 3 aerogeneradores con 15,6 megavatios de potencia, afectará a Hazas de Cesto y Meruelo, donde llegará la infraestructura de evacuación de la energía. La inversión para ese proyecto es de más de 15,6 millones de euros, más 1,1 de la infraestructura de evacuación.
El cuarto parque que pretende instalar Green Devco Energy es el de Sierra de Sel, entre Voto, Ruesga y Bárcena de Cicero, que incluye 10 aerogeneradores (7 en una línea en Ruesga y 3 en otra en Voto), además de la infraestructura de evacuación de los 30 kilovatios que se espera generar a una subestación en Ruesga.
Ese proyecto prevé una inversión de casi 47 millones de euros, con otros 1,3 millones para la evacuación energética.
Un modelo energético que vuelve a dividir opiniones
En el caso de Cantabria, las decisiones sobre dónde y cómo se implantan los parques eólicos forman parte de un debate más amplio sobre modelos de desarrollo territorial, sostenibilidad ambiental y participación ciudadana. La reapertura de la información pública constituye, por tanto, una nueva oportunidad para que la sociedad cántabra participe en ese diálogo y ayude a definir un equilibrio entre los objetivos de la transición energética y la protección del territorio. Seguir leyendo en ENERGIAS RENOVABLES.


















