Políticas ambientales en Madrid: la Plataforma Ecologista Madrileña exige un cambio en las políticas ambientales de la comunidad, ante lo que considera una desregulación territorial en la región y un grave retroceso en la conservación de la naturaleza a nivel nacional y europeo.
Explican que el último año ha estado dominado por una serie de reformas legales, un mayor desarrollo urbano, un proyecto de ley de tierras e iniciativas de caza y pesca y argumentan que estas medidas priorizan los intereses económicos sobre la protección ambiental y el bien común en general.
El grupo critica las respuestas a las crisis recientes, incluyendo un brote de gripe aviar que causó la muerte de numerosas cigüeñas y el debilitamiento de la protección del lobo a nivel europeo, lo que carece por completo de respaldo científico y resulta perjudicial para la conservación de la especie en particular y de la biodiversidad en general.
Políticas ambientales en Madrid
La Plataforma Ecologista Madrileña pide “sensatez para cuidar la vida” y denuncia reformas legales, urbanísticas y ambientales que, a su juicio, ponen en riesgo la naturaleza.
La Plataforma Ecologista Madrileña ha pedido “sensatez para cuidar la vida”, además de reclamar un giro en las políticas ambientales ante lo que considera un proceso de “desprotección del territorio” en la Comunidad de Madrid y un retroceso en la conservación de la naturaleza a nivel estatal y europeo.
A través de un comunicado, el colectivo ha denunciado que el último año ha estado marcado por reformas legales como la denominada ley ómnibus autonómica, el impulso de nuevos desarrollos urbanísticos, el anteproyecto de una nueva Ley del Suelo y las iniciativas en materia de caza y pesca, que, a su juicio, priorizan la lógica económica frente a la protección ambiental y el interés general.
El lobo y la fauna silvestre en el centro del conflicto ambiental
La plataforma ha criticado también la gestión de episodios recientes como el brote de gripe aviar en el Parque Regional del Sureste, que terminó con la muerte de alrededor de un millar de cigüeñas, así como la reducción de la protección del lobo en el ámbito europeo, una decisión que considera carente de respaldo científico.
Según los ecologistas, se está extendiendo una “ola de aversión” hacia la fauna silvestre y la conservación de la naturaleza, alimentada por discursos negacionistas y populistas que convierten a animales y ecosistemas en “chivos expiatorios” de problemas derivados del actual modelo de consumo y producción.
A nivel estatal y europeo, «hemos vivido lo que parecía imposible: la reducción de la protección del lobo, sin respaldo científico, que está dando lugar a auténticas matanzas en numerosas comunidades autónomas y nos hace retroceder a los años sesenta y setenta del siglo XX», añaden.
Llamamiento a un cambio de rumbo en las políticas ambientales en Madrid
En su carta, la Plataforma Ecologista Madrileña pide “menos odio y menos ignorancia” en quienes gobiernan, rechaza la violencia contra personas, animales y el planeta, y reclama dirigentes honestos y comprometidos con la justicia ambiental y social.
Los colectivos ARBA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, GRAMA, Jarama Vivo y Liberum Natura -integrantes de la plataforma- han expresado su deseo de que el nuevo año sirva para frenar políticas que, a su juicio, ponen en riesgo la vida y el equilibrio de los ecosistemas.
Según los ambientalistas, la hostilidad hacia la vida silvestre y la conservación se está extendiendo, alimentada por narrativas negacionistas y populistas que culpan a los animales y los ecosistemas de problemas arraigados en los modelos de consumo y producción que imperan tanto en Madrid, como en España y Europa.
La plataforma rechaza la violencia contra las personas, los animales y el planeta, exige un liderazgo responsable y espera que el próximo año se detengan las políticas que ponen en peligro la vida, los ecosistemas y la justicia ambiental, a través de la cooperación, la gobernanza basada en la ciencia y los marcos de rendición de cuentas. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE


















