Río Gigüela vuelve a Las Tablas de Daimiel gracias al paso de varios frentes atlánticos que han permitido recuperar aportes naturales al parque nacional por tercer año consecutivo. El agua comenzó a entrar este miércoles, conectando con las zonas ya inundadas del canal.
Actualmente están entrando 1,07 metros cúbicos por segundo, lo que permitirá ampliar la lámina de agua en uno de los humedales más emblemáticos de España, que a finales de enero apenas alcanzaba 428 hectáreas inundadas de las 1.750 potenciales.
Las Tablas de Daimiel, situadas en Castilla-La Mancha, constituyen uno de los ecosistemas de agua dulce más valiosos de la península ibérica y están protegidas como parque nacional. Su equilibrio depende históricamente del aporte conjunto del Gigüela y del Guadiana, además de las aguas subterráneas del acuífero.
Sin embargo, la sobreexplotación de recursos hídricos, las sequías prolongadas y el descenso del nivel freático han reducido drásticamente los caudales durante años, obligando incluso a recurrir a bombeos artificiales para mantener zonas inundadas.
Río Gigüela vuelve a Las Tablas y aumenta la superficie inundada
Los frentes atlánticos reactivan el caudal hacia el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, que ya recibe más de un metro cúbico por segundo.
El paso de distintos frentes atlánticos a lo largo de las últimas semanas han permitido que el río Gigüela vuelva a aportar caudal al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, que recibe agua por esta vía por tercer año consecutivo, después de una década sin aportes naturales.
El agua comenzó a llegar en la mañana de este pasado miércoles, conectando con la zona que ya permanecía inundada en el canal del Gigüela, según ha informado el director del parque nacional, Carlos Ruiz de la Hermosa.
Según datos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), actualmente están entrando al parque 1,07 metros cúbicos por segundo (m³/s) a través del canal del río Gigüela, después de que el nivel del río haya alcanzado casi el metro de altura.
La llegada de estos aportes es especialmente significativa porque permite inundar grandes zonas del parque, especialmente los tablazos centrales, lo que incrementará la lámina de agua en este espacio protegido que a finales de enero alcanzaba 428 hectáreas de las 1.750 hectáreas potencialmente inundables.
Un punto de inflexión tras diez años sin agua natural
El pasado año, las aportaciones del Gigüela comenzaron el 18 de marzo y el parque alcanzó su máxima superficie inundada el 15 de mayo de 2025, con unas 1.130 hectáreas anegadas.
El volumen total de agua aportado por el canal del Gigüela fue entonces de 8,2 hectómetros cúbicos.
En abril de 2024 el parque ya comenzó a recibir agua del Gigüela, diez años después de que lo hiciera por última vez en 2014, marcando un punto de inflexión tras una década sin aportes naturales significativos por este cauce.
Un humedal clave para aves y biodiversidad
El pasado año, las aportaciones del Gigüela comenzaron el 18 de marzo y el parque alcanzó su máxima superficie inundada el 15 de mayo de 2025, con unas 1.130 hectáreas anegadas.
El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel se sustentaba tradicionalmente de los aportes superficiales de los ríos Gigüela y Guadiana y de las aguas subterráneas del denominado Acuífero 23, declarado sobreexplotado desde los años 80.
Las Tablas de Daimiel fueron declaradas parque nacional en 1973 por su importancia para la conservación de aves acuáticas. En 1981 fueron incluidas en el programa MaB de la UNESCO como parte de la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda; en 1982 fueron reconocidas como Humedal de Importancia Internacional (Convenio Ramsar) y en 1988 como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
El retorno del Gigüela simboliza así una esperanza para Las Tablas de Daimiel, recordando la importancia de restaurar los aportes naturales y proteger los humedales como reservas estratégicas de biodiversidad y regulación hídrica en España. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE.





















