Adelantar el calendario biológico impulsa poblaciones de vertebrados cuando las temperaturas aumentan. Un amplio estudio internacional en el que participa el Imedea (CSIC-UIB) demuestra que muchas especies —especialmente aves y reptiles— mejoran su crecimiento poblacional al anticipar eventos clave como la reproducción o la migración en años más cálidos.
Sin embargo, los investigadores advierten de que esta respuesta adaptativa tiene límites. Aunque el ajuste fenológico puede amortiguar el impacto del calentamiento global, no asegura por sí solo la persistencia de la biodiversidad frente a un cambio climático cada vez más intenso.
Adelantar el calendario biológico impulsa poblaciones de vertebrados en climas más cálidos
Un estudio internacional confirma que aves, mamíferos y reptiles crecen más cuando anticipan su reproducción, aunque esta adaptación no garantiza su supervivencia futura.
El análisis examinó cómo dos grupos principales de rasgos fenotípicos, la cronología del ciclo vital y el tamaño o forma corporal, responden a los cambios climáticos. E influyen en las tendencias poblacionales a largo plazo. Se evaluó si estos ajustes impulsan el crecimiento o contribuyen a su declive.
Los hallazgos revelan un patrón consistente. La fenología reacciona fuertemente a las fluctuaciones de temperatura. Mientras que los rasgos morfológicos muestran una sensibilidad climática limitada. Durante años inusualmente cálidos, muchas especies adelantan los eventos biológicos primaverales, lo que modifica la dinámica estacional.
Un estudio internacional en el que han participado investigadores del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, Imedea (CSIC-UIB) ha constatado que, en la mayoría de los vertebrados analizados, adelantar el calendario biológico en años más cálidos contribuye al crecimiento de sus poblaciones.
La fenología responde a la temperatura con mayor claridad
Los autores advierten de que esta estrategia tiene límites. Y no garantiza por sí sola la persistencia de la biodiversidad frente al cambio climático.
El cambio climático está alterando el ritmo de la vida de muchas especies. Que adelantan acontecimientos clave de su ciclo vital como la reproducción o la migración en respuesta al aumento de las temperaturas.
Esto lo señala el Imedea en una nota de prensa. En la misma precisa que hasta ahora «se sabía poco sobre si estos cambios ayudan a las poblaciones animales a mantenerse, en un planeta cada vez más cálido».
Un nuevo estudio internacional, publicado en la revista ‘Nature Communications‘, indica adelantar el calendario biológico en años más cálidos contribuye de forma positiva —o al menos no negativa— al crecimiento de las poblaciones.
El equipo investigador analizó 213 series temporales correspondientes a 73 especies de vertebrados —aves, mamíferos, reptiles y peces— distribuidas por todo el mundo. Sobre todo acerca de aves (el 65 %), reptiles (23 %) y mamíferos (10 %), con solo un 2 % de estudios sobre peces.
Las especies tropicales muestran mayor vulnerabilidad
Para cada población, los científicos combinaron datos de varias décadas sobre el tamaño poblacional, distintos rasgos biológicos y las condiciones climáticas locales.
El análisis se centró en cómo dos grandes tipos de rasgos fenotípicos -los relacionados con el calendario de los eventos vitales y los vinculados a la forma y el tamaño corporal-, responden al clima. Y en qué medida estos cambios influyen en el crecimiento o el declive de las poblaciones a lo largo del tiempo.
Los resultados muestran un patrón claro: la fenología es sensible a la temperatura, mientras que los rasgos morfológicos apenas responden al clima. En años más cálidos de lo normal, muchas especies adelantan sus eventos biológicos, especialmente los relacionados con la primavera.
Este adelanto, lejos de ser neutro, suele beneficiar al crecimiento de las poblaciones, probablemente porque permite sincronizar mejor la reproducción con la disponibilidad de alimento u otras condiciones ambientales favorables, indica el Imedea.
El tamaño corporal no explica la adaptación climática
En casi un 60 % de los estudios analizados, el efecto del adelanto fenológico sobre el crecimiento poblacional fue positivo o nulo. Lo que indica una respuesta adaptativa. Por el contrario, el estudio no encontró evidencias consistentes de que los cambios en el tamaño corporal o la masa medien la respuesta de las poblaciones al calentamiento global.
El trabajo también revela importantes contrastes geográficos. De manera que, en latitudes altas, como Europa o América del Norte, las poblaciones muestran una mayor capacidad para ajustar su fenología a la temperatura. Mientras en regiones tropicales, donde los cambios fenológicos son más débiles, el aumento de la temperatura tiende a tener efectos más negativos sobre el crecimiento poblacional.
Según los autores, esto podría deberse a que las poblaciones tropicales tienen una menor capacidad de “ajuste plástico” frente a un clima cambiante. Lo que las hace más vulnerables al calentamiento global.
Uno de los hallazgos más llamativos es que las características generales de las especies, como su dieta, su modo de migración o su esperanza de vida, no permiten predecir con fiabilidad cómo los cambios fenológicos afectan al crecimiento poblacional.
Anticipar estos cambios será clave para conservar la biodiversidad
Esto sugiere que las respuestas al cambio climático son más complejas de lo que se pensaba. Y dependen en gran medida de condiciones locales y de la variación dentro de cada especie.
El estudio revela que los cambios en el calendario de los eventos vitales pueden marcar la diferencia entre el crecimiento y el declive de muchas poblaciones. Pero también advierte de que esta estrategia tiene límites. Y no garantiza por sí sola la persistencia de la biodiversidad frente al cambio climático.
Según los autores, comprender cómo los cambios en el calendario influyen en la dinámica de las poblaciones «es esencial para anticipar qué especies serán más vulnerables. Para diseñar estrategias de conservación eficaces en un mundo en rápido calentamiento«.
Un adelanto en la cronología suele favorecer el crecimiento poblacional al mejorar la sincronización entre la reproducción y la disponibilidad de alimento o condiciones ambientales favorables. Alrededor del sesenta por ciento de los estudios revisados informaron efectos demográficos positivos o neutrales del avance fenológico.
La investigación también identificó contrastes geográficos, con cambios en la cronología adaptativa más pronunciados en Europa y América del Norte que en las regiones tropicales. Las poblaciones tropicales parecen menos plásticas. Lo que aumenta la vulnerabilidad al calentamiento y la pérdida de biodiversidad. Seguir leyendo en NATURALEZA





















