Baleares aprueba plan conservación tiburones y rayas con el objetivo de frenar el declive de estas especies clave para el equilibrio marino. La iniciativa, pionera en España y en el Mediterráneo, fija seis líneas de actuación. Y consolida un grupo de expertos para reforzar la protección de los elasmobranquios.
De las 56 especies registradas en el archipiélago, 34 están amenazadas y 17 en peligro crítico o extinguidas a escala regional. El Govern busca impulsar una gestión marina más sostenible. Basada en el conocimiento científico y la colaboración con el sector pesquero.
Baleares aprueba plan conservación tiburones y rayas con seis líneas estratégicas
El Govern impulsa una estrategia inédita en España para proteger a 34 especies amenazadas. Y frenar el deterioro de los ecosistemas marinos.
El plan busca impulsar la gestión marina sostenible basada en evidencia científica y la cooperación con los sectores afectados. Las autoridades quieren fortalecer la conservación, manteniendo al mismo tiempo una actividad pesquera responsable.
Los elasmobranquios, como los tiburones y las rayas, se encuentran en la cima de las cadenas alimentarias marinas. Su declive puede provocar impactos ecológicos en cascada. Ello provocaría una alteración de los hábitats y una desestabilización de los ecosistemas marinos.
Medidas para reducir capturas accidentales y mejorar datos
El Govern ha aprobado el primer «Plan de Acción para la Conservación de los Elasmobranquios en las Illes Balears«. Esta es una iniciativa pionera en España y en el ámbito del Mediterráneo. La misma fija seis líneas de actuación y consolida un grupo de expertos para mejorar la protección de los tiburones y rayas.
El plan publicado recientemente en el Boletín Oficial de Baleares (BOIB) es una propuesta pionera en conservación marina. Que aspira a mejorar el estado de las poblaciones de tiburones y rayas en aguas del archipiélago. Esto lo ha informado la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural en un comunicado.
Según el «Libro rojo de los peces de las Illes Balears», de las 56 especies de elasmobranquios registradas, 34 están amenazadas y 17 se encuentran en peligro crítico o ya se han extinguido a escala regional.
El objetivo es «impulsar un modelo de gestión marina más sostenible, basado en el conocimiento científico y la colaboración con los sectores implicados», señala la nota.
Investigación científica y refuerzo poblacional
Los elasmobranquios —tiburones y rayas— ocupan habitualmente el vértice de las cadenas tróficas y desempeñan un papel fundamental en el equilibrio y el funcionamiento de los ecosistemas marinos. Su declive puede generar graves consecuencias ecológicas, con efectos en cascada sobre otras especies y sobre los hábitats.
Entre las seis líneas de acción del plan, el Govern llevará a cabo actuaciones en materia de información y difusión, con el objetivo de dar a conocer la importancia de los tiburones y las rayas y mejorar la capacidad de identificación de especies protegidas y reforzará el seguimiento y la recopilación de datos para unificar y centralizar la información disponible.
Adoptar medidas de mitigación para reducir las capturas accidentales y promover protocolos claros de manipulación y liberación segura y llevar a cabo acciones de conservación que incluyen tanto medidas de gestión pesquera como actuaciones de refuerzo poblacional son otras dos líneas de actuación.
Además, se emprenderán iniciativas de investigación e innovación impulsadas por el Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera (IRFAP), y habrá actuaciones de vigilancia y cumplimiento normativo para perfeccionar el control, la coordinación administrativa y la protección efectiva de las especies vulnerables.
Estas líneas de acción se desarrollan mediante 16 medidas concretas previstas a corto, medio y largo plazo. Entre las actuaciones inmediatas destacan la actualización de guías de identificación de especies protegidas, el impulso de un protocolo específico ante capturas accidentales y el desarrollo de estudios científicos sobre supervivencia y biodiversidad genética.
Incentivos a pescadores y vigilancia reforzada
A medio plazo, el plan prevé llevar a cabo campañas de sensibilización y estudios de evolución poblacional, revisar los criterios para establecer tallas mínimas de captura basadas en parámetros biológicos e identificar zonas litorales de reproducción y concentración de juveniles.
Además, a largo plazo, se incluyen medidas para impulsar incentivos a los pescadores que liberen ejemplares de especies protegidas. Y para realizar proyectos de refuerzo poblacional y reintroducción, en colaboración con otras administraciones y entidades.
El plan también consolida el Grupo de Expertos en Tiburones y Rayas como órgano colegiado consultivo, formado por representantes de diferentes administraciones, instituciones científicas, entidades conservacionistas y el sector pesquero profesional y recreativo.
La experiencia acumulada en los últimos años demuestra que la recuperación de algunas especies es posible en un contexto de reducción de la presión pesquera, con aumentos relevantes de capturas y observaciones de algunas especies de rayas, lo que evidencia que las medidas de gestión pueden tener un impacto positivo.
El director general de Pesca, Antoni Grau, ha destacado que el plan supone «un paso decisivo para avanzar en la protección efectiva del mar balear. Que combina conservación y actividad pesquera responsable».
Un grupo de expertos para coordinar la protección
La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha señalado que la conservación de los tiburones y las rayas «no es solo una cuestión de protección de especies, sino una apuesta por la salud de los ecosistemas marinos y por el futuro de nuestro patrimonio natural».
Torres ha subrayado que «el mar balear sigue siendo un espacio con una riqueza biológica excepcional dentro del Mediterráneo occidental. Y es responsabilidad de todos preservarlo con herramientas como este Plan».
La estrategia describe seis líneas de acción, que también incluyen campañas de concienciación, una mejor identificación de especies y una recopilación de datos más rigurosa. Además de medidas de mitigación de la captura incidental, protocolos de liberación segura e iniciativas de conservación específicas.
Dieciséis medidas se implementarán a corto, mediano y largo plazo. Estas incluyen investigación científica, monitoreo poblacional y protección del hábitat. Además de las mejoras en la aplicación de la ley e incentivos para la recuperación de las especies más vulnerables de tiburones y rayas. Seguir leyendo en NATURALEZA.


















