La Cámara China de Comercio ante la UE ha reclamado un trato equitativo para las automotrices de su país después de que la Comisión Europea autorizara a Volkswagen y Seat importar sin aranceles adicionales el Cupra Tavascan, producido en China. La decisión ha provocado una inmediata reacción empresarial desde Pekín.
El organismo exige que Bruselas aplique principios de justicia, transparencia y no discriminación en los compromisos de precios, mientras los fabricantes chinos estudian presentar propuestas individuales que podrían redefinir el equilibrio comercial en el mercado europeo del vehículo eléctrico.
En un comunicado, la Cámara señaló que las empresas de su país enfrentan estructuras comerciales y modelos de negocio complejos, por lo que es fundamental que las reglas y procedimientos sean claros, previsibles y practicables para evitar decisiones arbitrarias.
El organismo empresarial también subrayó que varios fabricantes chinos están evaluando si presentar sus propias propuestas de compromisos ante la Comisión Europea, en un contexto en el que las condiciones de acceso al mercado europeo para vehículos eléctricos producidos en China siguen siendo objeto de intensos debates entre Bruselas y Pekín.
La Cámara China de Comercio ante la UE pide igualdad en los compromisos de precios eléctricos
Bruselas elimina el arancel adicional del 20,7 % al eléctrico fabricado en China y abre un nuevo frente comercial en plena transición energética europea.
La Cámara China de Comercio ante la Unión Europea (UE) reclamó «un trato equitativo» para las automotrices de su país después de que la Comisión Europea (CE) autorizase a Volkswagen y su filial Seat la importación sin aranceles adicionales del eléctrico Cupra Tavascan, fabricado en China.
«La Cámara invita a la UE a aplicar los principios de justicia, transparencia y no discriminación en la evaluación e implementación de los compromisos sobre precios, tratando a las empresas chinas de forma equitativa», indicó el organismo en un comunicado publicado en su página web oficial.
Bruselas avala el precio mínimo del Tavascan fabricado en China
La filial española de Volkswagen cerró los tres primeros trimestres del año con un beneficio operativo de 16 millones de euros, lo que supone un 96 % menos que en el mismo período de 2024, debido a factores como el impacto de los aranceles europeos impuestos al Cupra Tavascan.
Tras la decisión sobre el Tavascan, apunta la representación empresarial, «los fabricantes chinos de eléctricos están evaluando y considerando si remitir sus propias propuestas de compromisos sobre precios de manera individual a la CE, basándose en sus respectivas situaciones de negocios».
La Cámara se ofreció a mediar entre Bruselas y las empresas chinas para garantizar que las medidas sean «prácticas y predecibles», aludiendo a la «complejidad» y a los «múltiples modelos y estructuras de negocios» de las firmas del país asiático a la hora de llevar a cabo exportaciones a Europa.
Hace un mes, el Ministerio de Comercio de China indicó que había acordado con la UE la necesidad de ofrecer una guía general para los exportadores chinos de vehículos eléctricos en materia de compromisos de precios, recuerda hoy el diario oficial Global Times.
Este martes, la CE confirmó que había aceptado la oferta presentada por Volkswagen y Seat «tras una investigación de la Comisión que demostró que el precio mínimo propuesto para este modelo específico no sería perjudicial para la industria de la UE».
Además de vender a un precio mínimo de importación, Volkswagen se ha comprometido a limitar sus volúmenes y a invertir en proyectos significativos relacionados con los vehículos con batería eléctrica en la UE en línea con los objetivos de transición climática de la UE, según Bruselas.
El arancel del 30,7 % que lastró los resultados de Seat
Hasta ahora, los aranceles europeos impuestos a la importación del Cupra Tavascan sumaban un 30,7 %, del cual un 10 % ya estaba previsto anteriormente y un 20,7 % se había fijado de forma adicional, por lo que, al no tener que abonar ya este arancel compensatorio, Seat evita el importante impacto financiero que estaba teniendo esta carga fiscal adicional en sus cuentas.
La filial española de Volkswagen cerró los tres primeros trimestres del año con un beneficio operativo de 16 millones de euros, lo que supone un 96 % menos que en el mismo período de 2024, debido a factores como el impacto de los aranceles europeos impuestos al Cupra Tavascan.
Seat, con el apoyo de su matriz, llevaba mucho tiempo reclamando una solución a la Comisión Europea a este problema, ya que siempre ha argumentado que el Cupra Tavascan es un vehículo diseñado y desarrollado en Barcelona y producido en China por una filial participada mayoritariamente por el grupo Volkswagen.
La apelación por un trato equitativo se produce además en un momento de tensiones comerciales más amplias entre China y la UE, en el que cuestiones arancelarias y de acceso al mercado están presentes en diversas disputas económicas. Seguir leyendo en MOVILIDAD ELÉCTRICA.




















