Los suecos han impactado al mundo con un motor de 800 CV. Uno de sus aspectos más llamativos es su peso, menor a 40 kilos. Hubo un tiempo en el que los motores de grandes cilindradas eran los únicos capaces de alcanzar la potencia deseada.
No existía una conciencia ambiental tan arraigada como en la actualidad. Además, el bajo costo del petróleo en antaño permitía experimentar. Entre esos desarrollos, hubo varios modelos que no llegaron a la producción en serie, pero que evidenciaron hasta dónde se podía llegar en términos de cilindros, diámetros y carreras.
Entre esas pruebas tan llamativas destacó el automóvil Bugatti Type 41 Royale. Uno de los vehículos más lujosos e imponentes de su época. La creó el propio fundador de la marca, Ettore Bugatti. Era tan caro que, pese a ser catalogado como “el mejor auto del mundo”, solo llegaron a fabricarse 6 piezas entre 1927 y 1933.
Albergaba un motor proveniente de un propulsor de avión, con 12,7 litros de cilindrada en arquitectura de 8 cilindros en línea, que conseguía brindar 300 CV de potencia. Ahora, los ojos se posan sobre uno que pesa menos de 40 kilos y otorga 800 CV. Un rotundo cambio de paradigma.
Un motor de 800 CV, pero eso no es lo más llamativo
Dijeron que la potencia de esta unidad podía jubilar a la combustión, pero aún no conocían lo que el modelo de 800 CV (600 kW) puede ofrecer. La unidad en cuestión es el Dark Matter, un innovador motor eléctrico sueco de 39 kilos.
La empresa sueca Koenigsegg lo ha creado para su último hipercoche híbrido. Resalta especialmente por su combinación de flujo axial y radial en la arquitectura. La Koenigsegg Gemera inició su proceso de fabricación a finales de 2024. Se torna como el primer vehículo en integrar esta propulsión.
Se diferencia de piezas anteriores como la Regera, que utilizaba tres eléctricos. Por su parte, la Gemera se decanta por un solo motor Dark Matter con más potencia y un peso más acotado. Cumple las expectativas a través de las bondades de la eficiencia, ligereza y entrega excepcional de potencia.
La mayoría de los coches eléctricos usan motores de flujo radial. Es una tecnología afianza, pero con algunas limitaciones física respecto a densidad de potencia y eficiencia térmica.
El motor del futuro ha hecho su aparición: pasan del flujo radial al Raxial Flux
Koenigsegg ha decidido romper con lo establecido e ir por una configuración llamada Raxial Flux. Es una arquitectura mixta que toma lo mejor del flujo axial y del flujo radial. Corresponde a una perspectiva híbrida que permite el aprovechamiento de la compacidad y eficiencia térmica de los diseños axiales.
Características que unifica con la estabilidad y el control de los motores radiales. La resolución es una mejora tangible del par motor y la densidad energética. Adicionalmente, la firma ha integrado una tecnología que no se mucho en la automoción: alimentación a seis fases.
Los motores eléctricos tradicionales suelen funcionar con tres fases (tres impulsos eléctricos desfasados 120º por vuelta). En cambio, esta pieza produce seis impulsos por vuelta. A efectos prácticos, proporciona un funcionamiento más suave, menos vibraciones y un control más fino de la entrega de potencia.
Proyección de futuro del motor Dark Matter
Reporta un par motor de 1250 Nm, junto con un régimen máximo de 8500 rpm. En la disposición del Gemera, el motor está ubicado en la parte delantera y opera conjuntamente con un motor térmico V8 de 1500 CV, llegando a un total de 2300 caballos combinados.
Todo gestionado por a transmisión LSST (Light Speed Tourbillon). Este motor ha “nacido” en el sector de los hypercars, pero su uso podría extenderse mucho más allá. La electrificación de vehículos comerciales ligeros, motocicletas urbanas, maquinaria agrícola y hasta avión ligera podría verse impulsada.
En todos estos ámbitos, el peso y la eficiencia energética son primordiales. Este motor eléctrico de 800 CV causa furor. Es pequeño y pesa menos de 40 kilos. Retumba fuerte en el sector. Aunque no tanto como este que se alimenta de algo 700 veces más potente.