De los bichos que se ven en casa y que recoge esta guía, solo los mosquitos y las garrapatas entran en el plan de vigilancia de vectores del Ministerio de Sanidad, el que sigue a los animales capaces de transmitir enfermedades. El pececillo de plata, la tijereta y la escutígera son poco preocupantes para las personas; las polillas estropean ropa y comida, y las cucarachas son fuente de alérgenos asociados al asma infantil. La chinche de cama sí pica, aunque los CDC de Estados Unidos indican que no se sabe que transmita enfermedades.
ECOticias no ha encontrado una guía divulgativa de bichos domésticos en el Ministerio de Sanidad ni en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), así que las descripciones salen de fichas de universidades y agencias de Estados Unidos, y la presencia de cada especie en España, de GBIF, el inventario mundial de biodiversidad. Son la parte más doméstica de la fauna que comparte territorio con nosotros.
Si tienes uno delante, el tamaño es la primera pista. De menor a mayor, por el tamaño del cuerpo:
| Bicho | Tamaño y aspecto | Qué problema da | Dónde buscarlo |
|---|---|---|---|
| Mosca de desagüe | 3 mm, alas peludas | No pica | Desagües |
| Hormiga argentina | 3 mm, marrón opaco | Sin picadura descrita | Restos de azúcar |
| Chinche de cama | 5-7 mm, marrón rojizo | Pica | Cerca de donde se duerme |
| Polilla de la ropa | 6 mm en reposo | La larva daña tejidos | Lana, pieles y fieltro |
| Pececillo de plata | 1,3 cm (hasta 1,9) | En general inofensivo | Sitios húmedos, papel |
| Cucaracha alemana | 1,3 cm, marrón claro, dos bandas oscuras | Alérgenos | Cocinas y baños |
| Tijereta | 1,9 cm, con pinzas | Puede morder si queda atrapada en la ropa | Llega de fuera buscando refugio |
| Escutígera | 2,5-3,8 cm de cuerpo, hasta 10 con patas | Inofensiva en general | Donde caza pececillos y cucarachas |
| Cucaracha oriental | 3,2 cm, casi negra | Alérgenos | Garajes, sótanos y desagües |
| Cucaracha americana | 5,1 cm, marrón rojiza | Alérgenos | Zonas cálidas y húmedas |
Si el problema de fondo es la humedad, los sospechosos de esta lista son el pececillo de plata, las cucarachas oriental y americana, la mosca de desagüe y, dentro de la madera de los muebles, la carcoma.
Araña violinista, pocos casos descritos y un veneno a tener en cuenta
La araña violinista mediterránea (Loxosceles rufescens) es común (GBIF reúne 2.375 registros suyos en España), pero los casos de loxoscelismo, el cuadro que provoca su mordedura, son raros en el Mediterráneo. Un estudio publicado en Toxicon en 2015 halló que la actividad de la enzima clave de su veneno es comparable a la de especies americanas con mordeduras de relevancia médica confirmada, y sus autores sugieren tratarla como médicamente relevante hasta que se confirmen casos.

Para el resto de arañas de casa, la Universidad de California, en una ficha sobre especies de allí, recuerda que la mayoría no son peligrosas y que a menudo se les atribuyen lesiones sin pruebas: las picaduras de chinches de cama, pulgas o mosquitos se confunden con mordeduras de araña. Basta con aspirarlas o sacarlas fuera, y una reacción fuerte o inusual, con dolor creciente o hinchazón extrema, debe verla un médico.
Pececillo de plata, inofensivo y amigo de la humedad
El pececillo de plata (Lepisma saccharinum, no saccharina, como corrige GBIF) mide unos 1,3 centímetros y puede llegar a 1,9, según la Universidad de California. No tiene alas, sale de noche, aguanta meses sin comer y vive unos tres años. Se alimenta de papel, almidón, encuadernaciones y tejidos, y también de cereales y harinas, pero la Universidad Estatal de Ohio lo considera en general inofensivo y sitúa su humedad relativa preferida entre el 75 y el 95 %. El control empieza por un deshumidificador, ventilar y reparar fugas, con trampas adhesivas y aspirador; los insecticidas quedan para infestaciones fuertes.

Conviene mirar bien, ya que otro pececillo, Ctenolepisma longicaudatum (gris y de cola larga), se ha vuelto plaga común en viviendas europeas y con él falla la estrategia habitual, según un estudio publicado en Insects en 2021. En GBIF suma más registros en España (230) que el clásico (199). Lo que circula sobre su significado espiritual no tiene base científica. Sobre sus costumbres hay más en esta pieza sobre los pececillos de plata en casa.
La chinche de cama sí pica
La chinche de cama adulta mide de 5 a 7 milímetros, como una pepita de manzana, y se vuelve marrón rojiza después de alimentarse, según la EPA, la agencia ambiental de Estados Unidos. Sus picaduras no sirven para identificarla, porque no se distinguen de las de mosquitos, pulgas o arañas (Universidad de California) y pueden tardar de uno a varios días en aparecer, hasta 14 en algunas personas (CDC). La delatan las mudas, las manchas de sangre oxidada y un olor dulzón, y tiende a vivir en un radio de unos 2,4 metros de donde se duerme.

Viaja en maletas, ropa y muebles, sobre todo de segunda mano, y aguanta meses sin comer. Los aerosoles de descarga total, las llamadas bombas, no funcionan y pueden dañar a quienes viven en la casa; con una infestación confirmada, la Universidad de California recomienda un profesional. Más detalle en otra pieza de ECOticias sobre chinches de cama.
Qué cucaracha tienes: alemana, americana u oriental
Las tres constan en España en GBIF, y la ficha de la Universidad de California las distingue por tamaño y lugar. La alemana, la más pequeña (1,3 centímetros, marrón claro y con dos bandas oscuras tras la cabeza), vive en cocinas y baños; la oriental (3,2 centímetros, casi negra), en garajes, sótanos y desagües; y la americana (5,1 centímetros, marrón rojiza), en sitios cálidos y húmedos.
Ninguna es inocua del todo, ya que en interiores son fuente de alérgenos y se asocian con el asma infantil. Antes de recurrir al veneno, el control pasa por limpiar, guardar la comida en recipientes cerrados, reparar fugas y sellar grietas, y las trampas adhesivas sirven para ver dónde se concentran (el ácido bórico que se vende como remedio casero figura en esa ficha como insecticida en polvo). Los aerosoles y las bombas pueden dispersar a las cucarachas sin matarlas; si hace falta insecticida, los cebos funcionan mejor, y ante una infestación grave la ficha remite a un profesional.
La “cucaracha de agua”
En Estados Unidos, esa ficha recoge que a la oriental se la llama a veces water bug (cucaracha de agua). Las chinches gigantes de agua (familia Belostomatidae) de un episodio en Argentina que contamos en ECOticias son otro animal, y GBIF no recoge ninguna viva en España: solo tiene tres registros de la familia en el país, todos fósiles, de los yacimientos de Las Hoyas y Bellver de Cerdaña.
Tijereta y escutígera asustan más de lo que hacen
La tijereta (Forficula auricularia) lleva pinzas, pero según la Universidad de California no es dañina para las personas: no suele atacar y solo puede morder si queda atrapada en la ropa. Entra buscando refugio cuando fuera hace demasiado calor, frío o sequedad. Una parte de la población pasa el invierno enterrada en el suelo, en parejas, igual que los animales que pasan el invierno dormidos. Basta con barrerla o aspirarla y sellar grietas, sin insecticidas dentro de casa.
La escutígera (Scutigera coleoptrata), el ciempiés de casa, impresiona más: 15 pares de patas, cuerpo amarillo sucio con tres franjas oscuras y hasta 10 centímetros contando patas y antenas. La Universidad Estatal de Pensilvania la considera inofensiva y recuerda que caza pececillos de plata, cucarachas y arañas, un servicio que la acerca a los insectos útiles, como las abejas, aunque no sea un insecto.
Sobre si muerde, la Universidad de California explica que algunos ciempiés grandes pueden dar una mordedura dolorosa si se les provoca, con hinchazón, cambio de color o entumecimiento en la zona, y que los pesticidas casi nunca están justificados. A diferencia del milpiés, que se enrolla y no muerde, el ciempiés tiene un solo par de patas por segmento y corre rápido. Lo ampliamos en nuestra pieza sobre el ciempiés doméstico.
Polillas de la ropa y de la despensa, y la carcoma
Ver polillas en casa puede apuntar a dos problemas distintos. En la polilla de la ropa (Tineola bisselliella) el daño lo hace la larva, que come lana, pieles y fieltro, y la Universidad de California propone lavar la prenda, si la tela lo aguanta, al menos 20 o 30 minutos a 49 °C o más, o congelarla varios días por debajo de -8 °C, aspirar los rincones del armario y usar trampas de feromonas para detectarla.
La polilla de la despensa (Plodia interpunctella) va a por harinas y cereales, y sus larvas dejan hilos de seda en el envase. Se combate con recipientes de tapa hermética (las bolsas no bastan), congelando las harinas de poco uso y tirando los paquetes afectados. La ficha universitaria no recomienda insecticidas y avisa de que, con calor y humedad, pueden aparecer micotoxinas.
La carcoma agrupa a varios escarabajos cuya larva perfora la madera. La Universidad de California distingue tres grupos que dañan muebles y vigas, y uno de ellos son los Anobiidae, a los que el Museo Nacional de Ciencias Naturales dedica el volumen 2 de Fauna Ibérica. En ellos cada generación tarda unos dos años y prefieren la madera con más de un 14 % de humedad.
Mosca de desagüe y hormiga argentina
La mosca de desagüe, de alas peludas plegadas en tejadillo, no pica. Cría en la película orgánica que se forma dentro de los desagües, con un ciclo de 8 a 24 días, y por eso la Universidad de California insiste en raspar y cepillar la tubería: ni el agua hirviendo ni la lejía (cloro) eliminan esa película, y los insecticidas solo dan un respiro temporal.
La hormiga argentina (Linepithema humile) entra cuando fuera hace mucho calor o sequedad, o cuando el suelo se encharca, y viene buscando azúcares. La misma universidad no la describe como especie que pique y propone sellar las entradas, limpiar los restos dulces, borrar sus rastros y usar cebos en el exterior.
Mosquito tigre, mosquito común y garrapatas: los que vigila Sanidad
El informe de vigilancia entomológica del Ministerio de Sanidad, publicado en marzo de 2026 con datos de 2024, detectó el mosquito tigre (Aedes albopictus) en 193 de los 431 municipios vigilados (199 en 2023). Se identificó en España por primera vez en 2004, en Cataluña, y en Galicia no apareció hasta 2023. Se reconoce por sus rayas blancas y negras y una línea de escamas plateadas en el centro del tórax, pica de día y apenas tiene actividad por debajo de 9 °C, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, que en una ficha de 2016 lo daba como transmisor confirmado de chikungunya, dengue y dirofilariasis.
El mosquito común (Culex pipiens) es, según el informe, el Culex de distribución más extensa en España. Sanidad asocia ese género a la fiebre del Nilo Occidental, que presenta como la principal arbovirosis (enfermedad vírica transmitida por artrópodos) detectada en el país. De garrapatas hay cerca de 40 especies; una de ellas, Rhipicephalus sanguineus, está muy extendida, prefiere a los perros y transmite Rickettsia (fiebre exantemática mediterránea), aunque Sanidad le da un interés sanitario menor que a otros géneros.
Cuándo llamar a un profesional
Las fichas citadas aconsejan un profesional sobre todo ante una infestación confirmada de chinches de cama o una infestación grave de cucarachas, y también para tratar la madera con carcoma, donde la Universidad de California señala que ciertos insecticidas solo puede aplicarlos un operador con licencia. Quien aplique biocidas de uso por personal especializado tiene que acreditar formación, según el Real Decreto 830/2010, y los servicios que tratan a terceros deben designar un responsable técnico. Esos servicios deben además inscribirse, antes de empezar, en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas (ROESB) de su comunidad autónoma, cuyas bases fija la Orden SCO/3269/2006 que el Ministerio recoge en su normativa sobre biocidas. Antes de contratar, pide a la empresa que acredite esa inscripción y el nombre de su responsable técnico.










