La Junta de Extremadura financiará con 30.000 euros un estudio genético para investigar qué mesocarnívoros consumen aves esteparias amenazadas y evaluar su incidencia sobre especies como el sisón, la avutarda y el aguilucho cenizo.
Las aves esteparias amenazadas dejan pistas de su consumo en los excrementos de sus depredadores. La Junta de Extremadura y la Universidad de Extremadura analizarán 300 muestras biológicas para investigar qué papel desempeñan zorros, meloncillos y otros carnívoros de tamaño medio en la depredación sobre estas aves. El trabajo busca aportar información para orientar su conservación.
El convenio contempla una financiación de 30.000 euros y un plazo de ejecución de siete meses desde su firma, el 23 de octubre. Los técnicos del Servicio de Conservación de la Naturaleza y Áreas Protegidas recogerán las muestras en el campo. Después, el grupo BIOETO de la Facultad de Veterinaria se encargará de su custodia y análisis mediante técnicas de genética molecular basadas en PCR.
La investigación pretende identificar las especies implicadas, determinar qué aves esteparias resultan más afectadas y evaluar su incidencia sobre las comunidades esteparias. Entre las especies que protege el proyecto figuran el sisón común, la avutarda y el aguilucho cenizo. El estudio se integra en LIFE Iberian Agrosteppes, que cofinancia el convenio en un 75 % y promueve prácticas agrarias compatibles con la biodiversidad.
Un enfoque diferente para identificar aves esteparias amenazadas
La Junta de Extremadura y la Universidad de Extremadura (UEx) estudiarán la incidencia de los mesocarnívoros sobre las aves esteparias amenazadas mediante el análisis genético de 300 muestras de excrementos, en el marco del proyecto LIFE Iberian Agrosteppes.
El convenio de colaboración, publicado este martes en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), contempla una aportación de 30.000 euros de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Natural a la Universidad de Extremadura para desarrollar este estudio, que tendrá un plazo de ejecución de siete meses desde su firma, el pasado 23 de octubre.
El objetivo es identificar qué especies de mesocarnívoros depredan sobre las aves objeto de estudio, determinar cuáles resultan más afectadas y evaluar el impacto de estos mamíferos sobre las comunidades de aves esteparias.
Entre las especies de aves esteparias amenazadas cuya conservación persigue el proyecto figuran el sisón común, la avutarda y el aguilucho cenizo. Los muestreos de campo correrán a cargo de técnicos del Servicio de Conservación de la Naturaleza y Áreas Protegidas de la Junta, que recogerán las 300 muestras biológicas.
La UEx, a través del grupo de investigación BIOETO de la Facultad de Veterinaria, se encargará de su recepción, custodia y análisis mediante técnicas de genética molecular basadas en la amplificación por PCR.
El estudio se centrará en zorros, meloncillos y otros carnívoros de tamaño medio. Los resultados aportarán información sobre su posible incidencia en las poblaciones de aves esteparias y servirán de base para orientar las medidas de gestión y conservación.
El convenio de búsqueda de aves esteparias amenazadas se cofinancia en un 75 % a través del proyecto LIFE Iberian Agrosteppes, dedicado a promover enfoques agrarios sostenibles para la conservación de especies y hábitats de agroestepas en la Red Natura 2000.
Orientando la conservación de las aves esteparias amenazadas
La investigación sobre los depredadores se suma a un trabajo más amplio sobre el paisaje donde sobreviven estas aves. LIFE Agroestepas Ibéricas trabaja desde 2022 con más de 20 fincas demostrativas de Extremadura, Aragón y el Alentejo portugués.
Según SEO/BirdLife, el proyecto estudia cómo la ganadería extensiva y la trashumancia contribuyen a mantener pastos y zonas de refugio y cría. Combinar esa información con el análisis genético permitirá orientar la conservación atendiendo tanto a las relaciones entre especies como al manejo de los terrenos agrícolas.











