Censo Internacional de Aves Acuáticas Invernantes 2026 en Extremadura detecta menos aves y más especies invasoras

Publicado el: 15 de abril de 2026 a las 12:06
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Censo Internacional de Aves Acuáticas Invernantes 2026 en Extremadura

El Censo Internacional de Aves Acuáticas Invernantes 2026 en Extremadura ha confirmado una tendencia preocupante en el estado de las poblaciones de aves ligadas a humedales. Aunque el número total de ejemplares supera los 122.000 individuos, los datos reflejan una pérdida progresiva de especies clave en la región.

El estudio, coordinado por SEO/BirdLife en colaboración con Wetlands International, pone el foco en el impacto del cambio climático, la alteración de hábitats y la expansión de especies invasoras como factores determinantes en este deterioro ecológico.



Censo Internacional de Aves Acuáticas Invernantes 2026 en Extremadura

El estudio en más de 400 humedales evidencia la caída de aves invernantes y el avance de especies invasoras.

La avifauna en Extremadura sufre un retroceso histórico preocupante. Especies emblemáticas como el ánsar común han visto reducida su población drásticamente, reflejando un ecosistema que pierde la vitalidad y la capacidad de acogida.

El calentamiento global está frenando las migraciones tradicionales hacia el sur. Inviernos más cálidos en el norte y la escasez de agua en los arrozales extremeños obligan a las aves a buscar un refugio diferente al habitual.



Un censo histórico en participación y diversidad de especies

El Censo Internacional de Aves Acuáticas Invernantes 2026 en Extremadura ha contado con la participación de más de 66 especialistas y voluntarios, que han analizado un total de 414 humedales repartidos por toda la comunidad.

Los resultados reflejan una riqueza récord de 77 especies, la cifra más alta desde que se realiza este seguimiento en la región. Sin embargo, este dato positivo contrasta con la evolución de las poblaciones, ya que el número total de aves, con 122.295 ejemplares, sigue por debajo de los registros de años anteriores como 2024.

Estas fluctuaciones evidencian la necesidad de mantener un seguimiento constante para comprender la evolución real de las aves invernantes.

Menos aves acuáticas pese a ligeras mejoras puntuales

A pesar de algunos incrementos puntuales, el análisis a largo plazo confirma un descenso significativo de aves acuáticas invernantes en Extremadura.

Uno de los casos más preocupantes es el del ánsar común, cuya población ha pasado de más de 23.000 ejemplares en 2013 a apenas 1.171 individuos en 2026, lo que supone un declive anual del –11,4 %.

Además, la comparación con el periodo 2012-2014 revela una pérdida de alrededor de 65.000 aves, con especial impacto en especies como:

  • Cerceta común
  • Ánade friso
  • Focha común

Estos datos reflejan un deterioro progresivo de las condiciones de los humedales y de las rutas migratorias.

El cambio climático altera las rutas migratorias

El cambio climático está modificando profundamente el comportamiento de las aves migratorias. Los inviernos más suaves en el norte de Europa reducen la necesidad de desplazarse hacia el sur, lo que provoca una menor llegada de aves a Extremadura. A esto se suman otros factores como:

  • Cambios en los usos agrícolas (especialmente arrozales)
  • Alteraciones hidrológicas
  • Reducción de zonas inundadas

Todo ello contribuye a un acortamiento de las rutas migratorias y a una redistribución de las poblaciones.

Las especies invasoras ganan terreno en los humedales

Uno de los datos más llamativos del Censo Internacional de Aves Acuáticas Invernantes 2026 en Extremadura es el crecimiento del ganso del Nilo, una especie exótica invasora.

Esta especie ya está presente en 129 humedales, lo que supone una expansión rápida y preocupante. Su presencia coincide además con zonas protegidas como:

  • Complejo Lagunar de la Albura
  • Embalse de Orellana

Ambos espacios están catalogados como humedales Ramsar, pero presentan niveles elevados de contaminación, lo que incrementa la vulnerabilidad de las especies autóctonas.

Humedales en deterioro: un problema estructural

Los humedales extremeños presentan signos claros de degradación. La elevada concentración de aves en estos ecosistemas hace que cualquier alteración —ya sea contaminación, cambios en el agua o presión humana— tenga un impacto directo en las poblaciones.

Además, el estudio destaca que algunas especies tradicionalmente estivales, como el morito común o la espátula, comienzan a aparecer también en invierno, lo que refleja cambios en los patrones ecológicos.

SEO/BirdLife reclama medidas urgentes

Ante este escenario, SEO/BirdLife ha planteado varias medidas prioritarias:

  • Crear el Inventario de Humedales de Extremadura
  • Actualizar los planes de gestión de la Red Natura 2000
  • Garantizar el cumplimiento de caudales ecológicos

Estas acciones son clave para frenar el deterioro y asegurar la conservación de estos ecosistemas estratégicos.

Mientras las especies autóctonas desaparecen, el ganso del Nilo coloniza rápidamente el territorio. Esta especie invasora afecta a varias zonas protegidas y humedales de alto valor, los cuales, además, se enfrentan a niveles de contaminación realmente críticos.

El deterioro de los ecosistemas acuáticos es ya un problema estructural evidente. El cambio en los patrones de comportamiento animal confirma que los humedales extremeños necesitan una intervención urgente para evitar su colapso.

El Censo Internacional de Aves Acuáticas Invernantes 2026 en Extremadura deja una conclusión clara: los humedales atraviesan un momento crítico.

Aunque la diversidad de especies se mantiene, la caída de poblaciones y el avance de especies invasoras evidencian un desequilibrio creciente. La conservación de estos ecosistemas será determinante no solo para las aves, sino para el conjunto de la biodiversidad.

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