Durante siglos, en Reino Unido la cigüeña blanca (Ciconia ciconia) fue poco más que un recuerdo. Se considera que desapareció del país en torno al siglo XV, empujada por la caza y los cambios en el uso del suelo. Ahora, Londres quiere darle la vuelta a esa historia con un plan de “rewilding” urbano que suena ambicioso y, a la vez, muy tangible: crear una colonia reproductora en el este de la ciudad.
El proyecto se desarrollará en Eastbrookend Country Park (Dagenham, Barking and Dagenham), donde se han preparado humedales y praderas para favorecer que las aves encuentren alimento y lugares adecuados para asentarse. La idea es que las primeras aves pasen por un aviario para aclimatarse antes de moverse con más libertad por el entorno. En total, la iniciativa cuenta con 500.000 libras aportadas a través del Green Roots Fund del Ayuntamiento de Londres.
Rewilding urbano en Londres: qué cambia de verdad
A veces, estas noticias se quedan en lo simbólico. Pero aquí hay una lectura práctica: más naturaleza en barrios donde no siempre sobra el verde. ¿Qué significa esto para alguien que vive en la zona? Más biodiversidad, sí, pero también espacios naturales mejor conectados y, en buena parte, más agradables para pasear, aprender o simplemente respirar un poco. Y eso se nota.
El alcalde Sadiq Khan ha defendido el enfoque desde un ángulo social: “El acceso a la naturaleza es una cuestión de justicia social”, en referencia a que no debería ser un lujo reservado a quien vive lejos de la ciudad.
Por qué se fijan en la cigüeña blanca (y qué sabemos de los intentos previos)
La cigüeña blanca es grande, visible y fácil de reconocer. Eso ayuda a enganchar a la gente, pero no basta. Lo importante es si puede volver a criar con éxito.
En Reino Unido ya hay un antecedente clave: la reintroducción ligada al Knepp Estate (West Sussex), donde el White Stork Project trabaja desde 2016 y la reproducción se reanudó en tiempos recientes. En 2024, al menos seis cigüeñas nacidas allí regresaron tras migrar para volver a anidar (incluida una que volvió al mismo árbol que sus padres). Esa clase de retorno es una señal potente de que el proyecto puede consolidarse.
Cigüeñas y castores: dos regresos con efecto dominó
El plan de Dagenham no se queda solo en aves. También contempla el regreso del castor euroasiático, un “ingeniero” de los ríos que puede crear zonas encharcadas y refugios para otras especies. En Londres ya existe una experiencia reciente: el Ealing Beaver Project, con castores liberados en Paradise Fields (Greenford) en 2023, pensado para mostrar cómo puede funcionar la coexistencia en un entorno urbano.
El reto, como casi siempre, será hacerlo bien: seguimiento científico, gestión del hábitat y convivencia con la ciudad (tráfico, ruido, perros sueltos, cambios de agua en épocas secas). El reloj corre y la naturaleza no espera, pero el enfoque de “restaurar primero el terreno y luego reintroducir” va en la dirección correcta.


















