La industria del transporte de animales vivos en la UE está plagada de problemas. El sector no solo perjudica el bienestar de innumerables animales, sino que las tragedias son frecuentes. Los barcos son retenidos en las fronteras durante días, dejando a los animales abandonados sin comida ni agua.
Los animales son desatendidos por los trabajadores, por lo que sufren lesiones, exposición a temperaturas extremas y otros problemas. Los viajes marítimos se realizan de forma peligrosa en barcos que ni siquiera cumplen con los estándares más básicos de bienestar animal.
En Eurogroup for Animals, llevan años luchando por un cambio en esta problemática industria, y la UE finalmente está respondiendo. Los responsables políticos de la UE llevan trabajando desde diciembre de 2023 en el Reglamento de Transporte, la legislación que afecta al bienestar de todos los animales transportados. Sin embargo, lamentablemente, su propuesta inicial para actualizar estas leyes no es lo suficientemente contundente, ni tampoco las enmiendas posteriores.
A medida que el expediente avanza en el proceso legislativo, es fundamental adaptar estas propuestas para garantizar que aborden adecuadamente las necesidades de bienestar de los animales que actualmente sufren en este sector. Idealmente, los responsables políticos de la UE también se centrarán en alternativas al transporte de animales vivos, para que ningún animal se vea obligado a soportar viajes difíciles y largos que les resultan innatos.
¿Qué pasa en realidad con el transporte animal?
Los datos fueron extraídos del informe técnico de 2024, «Transporte de animales vivos: Es hora de cambiar las reglas».
En 2022:
- Se transportaron vivos 1.562.618.904 ovinos, bovinos, aves de corral y cerdos a través de la UE y desde la UE a países no europeos;
- Las aves de corral representaron el 97 % del total de las exportaciones de animales vivos , lo que las convirtió en la especie más comercializada. Los principales exportadores de aves de corral de la UE fueron Hungría, Chequia y Polonia.
Además, en 2019:
- Se informó de la exportación de 57.523 toneladas de pescado vivo desde la UE, de las cuales el 93% estaban destinadas a otros Estados miembros;
- 87.817 caballos, asnos, mulos y burdéganos fueron transportados vivos a través de la UE y al resto del mundo.
Principales problemas del sector del transporte de animales vivos en la UE
¿Qué tipo de cambios aún son necesarios en el Reglamento de Transporte de la UE? Actualmente, los animales sufren mucho sufrimiento innecesario durante el transporte debido a importantes omisiones en la legislación vigente. Estas consideraciones tampoco se abordan suficientemente en la propuesta de los responsables políticos para actualizar estas leyes:
- Limitaciones inadecuadas en los tiempos de viaje, lo que significa que los viajes pueden durar días seguidos (si bien la propuesta de transporte intenta abordar esto en cierta medida, no incluye el transporte por mar dentro del límite de tiempo de viaje, lo que significa que, en teoría, los animales podrían estar en el mar durante semanas o incluso meses según esta propuesta);
- Permite el transporte de animales «no aptos», incluidos animales en estado de gestación avanzada o heridos, así como bebés;
- Sigue permitiendo la exportación de animales a terceros países donde los animales no están protegidos por las leyes de bienestar animal de la UE;
No aplica condiciones de bienestar adecuadas y específicas para cada especie de animales transportados, lo que significa que no se atienden las necesidades individuales de los diferentes tipos de animales transportados, como aves de granja, conejos, vacas, ovejas y cerdos.
Transporte de animales vivos = tragedias
A lo largo de los años se han registrado varias tragedias en la industria del transporte de los animales ‘en pie’. En 2024, 69 novillas preñadas sufrieron una terrible muerte tras quedar varadas en la frontera entre Bulgaria y Turquía durante más de cuatro semanas. Ese mismo año, varios toros estuvieron retenidos en un puerto de Marruecos durante 19 días debido a trámites burocráticos, donde sufrieron terriblemente.
En 2020, el buque Gulf Livestock 1 se hundió frente a las costas de Japón mientras viajaba a China, llevándose consigo alrededor de 6.000 animales. En 2019, más de 14.000 ovejas murieron en el Mar Negro tras el naufragio de un barco que iba rumbo a Arabia Saudita.
En 2024, la Fundación para el Bienestar Animal informó que animales fueron arrastrados a las playas tras ser arrojados por la borda desde barcos de transporte, mientras que Essere Animali documentó que varios centenares de cerdos sufrieron temperaturas de casi 50 grados centígrados en camiones de transporte mientras eran abandonados por los trabajadores.
También se transportan animales vulnerables a pesar de no estar en condiciones para viajes largos. El año pasado, varias ONG firmaron cartas abiertas a la Comisión Europea y a Stena Line Ferries exigiéndoles que detuvieran el transporte de terneros no destetados de Irlanda a Francia.
Los animales no recibían alimentación durante esta larga travesía, lo que significa que estos viajes infringían la legislación de la UE. De igual manera, miles de vacas lecheras preñadas son enviadas a Argelia desde Irlanda, enfrentándose a graves riesgos tanto durante el viaje como a su llegada.
La falta de normas de bienestar y su aplicación en el comercio de transporte de animales vivos está perjudicando activamente a innumerables seres sintientes. Y es hora de actuar para que esta situación cambie de una vez por todas y se acabe el maltrato animal en este sector.
Cambios a realizarse en el sector
Mejorar el bienestar animal en el sector del transporte de animales vivos es una preocupación democrática. Ciudadanos de toda la UE exigieron una legislación de transporte más estricta en el Eurobarómetro de 2023. En concreto, el 83 % de los encuestados afirmó que cree que debería limitarse el tiempo de viaje para el transporte de animales vivos dentro o fuera de la UE (con fines comerciales).
De igual modo, los resultados de una consulta pública sobre el transporte de animales vivos, publicada en septiembre de 2024, muestran un apoyo abrumador de la ciudadanía a una normativa más estricta para el bienestar animal durante el transporte en la UE, en lo que respecta a la protección de los animales vulnerables, la mejora del bienestar general de todos los animales, la prohibición de ciertos tipos de transporte, etc.
Estas opiniones públicas cuentan con el firme apoyo de los organismos oficiales. En 2022, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria publicó sus recomendaciones para mejorar el bienestar animal durante el transporte de animales vivos, que incluían tiempos de viaje más cortos y más espacio para el desplazamiento de los animales.
En 2023, el Tribunal de Cuentas Europeo también publicó un informe sobre el transporte de animales vivos, concluyendo que se necesitan cambios estructurales en el sector y una mayor atención a las disposiciones sobre bienestar animal.
Dentro de las recomendaciones para el cambio en el sector del transporte en vivo el Eurogrupo solicita tiempos de viaje máximos específicos para cada especie y prohibiciones en el transporte de ciertos animales vulnerables, incluidos terneros y lechones menores de ocho semanas de edad, ovejas y cabras menores de seis semanas de edad y animales preñados que hayan superado el 40% de su período de gestación.
También exigen la prohibición total de las exportaciones de animales vivos a terceros países, donde no pueden estar protegidos por la legislación de la UE. Es alentador que varios países ya hayan avanzado en este ámbito, como Nueva Zelanda y Luxemburgo, que prohibieron la exportación de animales vivos a terceros países para su sacrificio en 2022.
Más recientemente, en 2024, el Reino Unido también optó por prohibir las exportaciones de animales vivos, lo que significa que los animales de granja ya no pueden exportarse para su sacrificio o engorde. Dado que no se puede garantizar el bienestar de los animales exportados fuera de los Estados miembros, la prohibición total de este tipo de transporte es la única medida viable.
La oportunidad de la UE por apostar por el bienestar animal es ahora
La industria del transporte de animales vivos influye en el destino de muchísimos seres sintientes y ejerce un enorme poder sobre su bienestar. Solo cambios audaces y funcionales que se desprendan del Reglamento de Transporte pueden contribuir realmente a protegerlos en este sector, o mejor aún, una transición hacia el comercio de carne y canales, lo que significaría que ningún animal vivo estaría sujeto a este comercio.
Esta ambiciosa medida revolucionaría el sector del transporte en términos de bienestar, y existe además una sólida justificación económica para que los responsables políticos de la UE consideren este cambio. Siguiendo los pasos de otros países que han comenzado a avanzar en esta dirección, como el Reino Unido, los responsables políticos de la UE deberían aprovechar esta oportunidad para demostrar un compromiso real con los animales, yendo más allá de lo estrictamente necesario para su bienestar y adoptando sistemas alternativos que sustituyan el problemático transporte de animales vivos.
















